Es lo que solicitaba la burocracia del gremio para “negociar” la reincorporación de los y las choferes despedidos luego de la huelga del mes pasado.
Lunes 31 de julio de 2017 22:06
180 trabajadores y trabajadoras del transporte urbano de pasajeros recibieron telegramas de despido durante los 10 días que duró la importante huelga del mes pasado. La lucha llevada adelante por los y las trabajadoras soportó, por un lado, la embestida mediática que los señalaba como los culpables de todos los males por tan sólo osar salir a reclamar por sus salarios. Por el otro, la alianza de gremios, Gobiernos y empresarios, decididos a quebrar el paro a como diera lugar.
Una vez levantada la protesta, estos mismos actores iniciaron un proceso de desgaste de los activistas y delegados, cada quien a su manera. Desde el gremio hubo aprietes psicológicos, amenazas verbales y físicas. La UTA coronó su traición con asambleas truchas de empleados de Aucor y Tamse donde los choferes “decidieron” revocar el mandato de delegados y delegadas, lo cual facilitaría el despido sin causa.
La Municipalidad, por otro lado, está a cargo de la empresa Tamse (trolebuses) y se niega desde hace semanas a recibir a las conductoras que están realizando una huelga de hambre frente al Palacio 6 de Julio. “Nuestro límite es que nos atienda el intendente, porque nos robaron nuestra dignidad, por eso vamos a seguir con la huelga de hambre. Nos despidieron como si fuésemos delincuentes, nos arrebataron la dignidad cuando lo único que estábamos haciendo era un reclamo justo, pelear por un salario digno”, advirtió Viviana Chiatti.
Esta tarde se conoció que los delegados de las empresas Coniferal y Ersa presentaron sus renuncias, “como una forma de facilitar las negociaciones en el Ministerio de Trabajo entre el gremio y la patronal para intentar reincorporar una parte de los choferes despedidos”, según indicó el normalizador de UTA, Luis Arcando. Palabras que suenan poco confiables viniendo de la misma persona que pidió al gobierno que se declarara ilegal el paro apenas comenzaba.
En tanto, este martes habrá una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo provincial. En la última reunión, la UTA se declaró en estado de alerta. “Se intima a las empresas del transporte urbano de pasajeros a que procedan a la adopción de medidas concretas de solución del presente conflicto, a los fines de resguardar la paz social”, dejaron asentado en el acta. Hoy a las 16 habrá una nueva audiencia, donde se verá si efectivizan alguna medida de fuerza.