Con el 97,21% de las mesas escrutadas se impuso el radical Mestre seguido por Tomás Méndez, del Movimiento ADN. El Frente de Izquierda quedó a muy pocos votos de ingresar al Concejo Deliberante.
Lunes 14 de septiembre de 2015 06:30
Como vienen mostrando los resultados electorales a nivel nacional y provincial, los oficialismos retienen los lugares en los que gobiernan. La ciudad de Córdoba no fue la excepción y el radicalismo de Mestre, ahora aliado con Macri, se impuso con un 32.25% de los votos.
La sorpresa de esta elección fue el ex periodista Tomás Méndez, que se queda con el segundo lugar y desplaza a Luis Juez y al aparato olguista (por Olga Riutort), obteniendo el 23.17%. Presentándose como una especie de juecismo tardío que hace eje en la denuncia de la corrupción de los partidos tradicionales, logró hacerse de un importante caudal de votos contra los partidos patronales; a pesar de que su lista estaba repleta por candidatos de la ‘planta permanente’ de la política burguesa: ex delasotistas, ex radicales y ex juecistas. Contó además, con el auxilio de importantes fondos para la campaña, cuyo origen y monto real no explicó en ningún momento a pesar de los cuestionamientos.
Méndez jugó, en un primero momento, a ser el candidato “tapón” para evitar la polarización entre el radicalismo y Juez y para ello contó con el amparo del oficialismo provincial (el vice de Mendez fue candidato del delasotismo en 2013). Al cobrar autonomía y comenzar a despuntar, se lanzó una furibunda campaña mediática en su contra y, según dejaron trascender sectores del propio Frente para la Victoria, habría contado con el apoyo del aparato del sciolismo.
Esto explicaría también por qué el candidato kirchnerista habría hecho una performance desastrosa quedando en séptimo lugar con un 2,38% de los votos (además de los méritos del propio Giacomino con su prontuario de ex intendente). La resultante es un nuevo cadáver político, vuelto lastre para el FPV.
Con un 17.31% de los votos, el tercer lugar quedó para el candidato del oficialismo provincial, Esteban Dómina, que contó con el apoyo explícito de la primera plana de Unión por Córdoba: De la Sota y Schiaretti y, claramente, con los recursos del aparato del PJ provincial.
El tono de la campaña estuvo atravesada por denuncias cruzadas entre los principales candidatos, acusándose mutuamente de sendos vínculos con el narcotráfico y el poder de los grandes aparatos políticos burgueses.
Fue una campaña despolitizada, ya que las propuestas programáticas para resolver las grandes necesidades de la población cordobesa estuvieron ausentes.
El dato significativo de la jornada fue el repudio al "borocotismo" por antonomasia encarnado en la figura de Luis Juez que, tras romper con la "Triple alianza" (UCR-PRO-juecismo) con la que se presentó como candidato a Senador hace apenas un mes, constituyó un armado oportunista con la dirigente del PJ capitalino Olga Riutort, ex esposa y funcionaria de De la Sota. Este sector quedó en cuarto lugar con un 15.81% de los votos.
La elección de la izquierda
Javier Musso, el joven candidato a intendente del Frente de Izquierda y los Trabajadores, realizó una buena elección con el 3.32% de los sufragios, quedando a las puertas del Concejo Deliberante en el escrutinio provisorio. Pese a significar una caída con respecto a los resultados obtenidos en la Capital provincial por el FIT en las PASO, es un importante crecimiento respecto de la última elección a intendente donde el FIT obtuvo 1.40%. Además, la imposibilidad de realizar corte en la boleta para tener la opción de votar concejales de izquierda, también fue un obstáculo. De hecho en el único tramo que se podía "cortar" (para Tribunal de Cuentas), el porcentaje alcanzó el 4,3% para el FIT.
El candidato sostuvo que irán a pelear el escrutinio definitivo porque “no nos olvidamos de los antecedentes del 2013 en el que nos arrebataron la banca del FIT que hoy ocuparía Liliana Olivero."
Por otra parte, sin contar con los recursos económicos de los grandes aparatos tradicionales, el FIT desplegó una intensa campaña militante, poniendo sobre la mesa de discusión los grandes problemas que afectan al pueblo trabajador. Musso, habiéndose presentado por primera vez como candidato destacado, logra ganarle al candidato del FPV y ex intendente, Daniel Giacomino.
Este impulso muestra una consolidación del voto al FIT y renueva las fuerzas militantes para encarar las elecciones nacionales de octubre, donde el Frente busca recuperar el diputado que, denuncia de fraude mediante, ocupó el radicalismo en las elecciones de 2013.
Por su parte, el MST-Nueva Izquierda, con una candidata que se presentó por 4° vez consecutiva en lo que va de 2015, hizo una considerable elección que la ubicó en el sexto lugar.