Mientras los partidos tradicionales postulan a unos cuantos burócratas sindicales a la elección provincial, las listas del Frente de Izquierda están llenas de trabajadores y trabajadoras que son parte de procesos combativos y antiburocráticos.
Miércoles 1ro de julio de 2015
En la edición de ayer dimos cuenta de algunos de los candidatos obreros que integran las listas del PTS hacia las elecciones provinciales del 5 de julio y hacia las PASO del 9 de agosto. En esta oportunidad, La Izquierda Diario habló con Cecilia Ibarra, enfermera del Hospital Rawson y delegada de ATE, Marcos Saillen, delegado docente de la oposición combativa, y Vanesa Bárcena, trabajadora de EPEC (Empresa Provincial de Energía de Córdoba) y delegada del gremio de Luz y Fuerza. Los tres son candidatos a legisladores provinciales por el Frente de Izquierda. Los últimos dos son, además, precandidatos a diputados nacionales por la lista del PTS (Lista 1A).
¿Cuál es la situación de los trabajadores de la salud y la educación en Córdoba?
Cecilia: En la salud hay miles de contratados y monotributistas, muchos esperan el pase a planta permanente desde hace 8 años. A los 6 meses de contrato se debería pasar a planta, pero el SEP, con Pihen a la cabeza, nunca llevó adelante una lucha para que eso se cumpla y se conforma con la prórroga de los contratos. Los trabajadores de limpieza y cocina están directamente tercerizados. Pihen está atornillado a su sillón desde hace años y sólo se acuerda de los trabajadores contratados en tiempos de campaña.
Marcos: En la educación se vive una situación similar a la que contaba Ceci; para sobrevivir hay que tener más de un trabajo sí o sí. El presupuesto para la educación es paupérrimo y las condiciones edilicias son muy malas. Eso sí, los dirigentes gremiales se hacen millonarios en unos pocos años. Nuestro secretario general es kirchnerista, pero hace buenos negocios con el gobierno de De la Sota. Hace poco justificó en una asamblea los sobresueldos que tienen los funcionarios del gremio y para colmo, se despachó contra nuestra compañera legisladora Laura Vilches, diciendo que cobra la dieta completa. Ella cobra como legisladora lo mismo que cobraba cuando trabajaba en la escuela. Por eso planteamos que todo funcionario tiene que ganar como una maestra.
Los gremios estatales se caracterizan por tener gran composición femenina. ¿Cómo vivieron la marcha del 3 de Junio?
Cecilia: Las mujeres somos mayoría en la salud y en la educación y muchas somos sostén de familia. Obligadas a tener varios empleos, tenemos que hacer malabares con nuestros hijos, porque en las dependencias estatales no contamos con guarderías para dejarlos. Córdoba es la segunda provincia en cantidad de femicidios y muchos casos nos tocaron de cerca. Silvina Córdoba era enfermera, María Eugenia Lanzetti era docente. En ninguno de esos casos los gremios impulsaron una pelea real contra la violencia hacia las mujeres.
Vanesa: Después de la marcha los políticos patronales hablan de los derechos de las mujeres, pero no hacen nada para garantizarlos. En Córdoba el protocolo de aborto no punible está frenado hace 3 años por un amparo del Portal de Belén, una organización religiosa. Las mujeres trabajadoras tenemos que tomar en nuestras manos la pelea por nuestros derechos, por eso apoyamos el proyecto de Declaración de la Emergencia de Género presentado por Laura Vilches en la Legislatura.
¿Qué expresan sus candidaturas en las listas del Frente de Izquierda?
Marcos: Expresan la pelea contra las burocracias sindicales, como hicimos desde Docentes D-Base formando la única lista antiburocrática para las próximas elecciones de UEPC junto con Tribuna Docente. También es la pelea que damos todos los días contra la casta política que se atornilla por décadas a sus puestos con el único fin de enriquecerse.
Vanesa: Yo particularmente estoy orgullosa de estar en una lista junto a mujeres de los barrios pobres de Córdoba, como “Pancha” Páez de Villa Libertador, que se organiza con trabajadoras y estudiantes por los derechos de las mujeres. El Frente de Izquierda es el único que defiende los derechos de las mujeres trabajadoras que nos movilizamos masivamente el 3 de junio contra todo tipo de violencia machista.