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Red Internacional
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Escenario Bonaerense. Coronavirus: primeros casos en el conurbano bonaerense

Kicillof decretó la emergencia sanitaria; ya se cuentan una docena de casos en la PBA. Los primeros conocidos en el conurbano alarman sobre el efecto de la pandemia en el centro más poblado y con alta pobreza del país.

Walter "Pata" Moretti

Walter "Pata" Moretti @patamoretti

Domingo 15 de marzo de 2020 15:00

Foto: Real Politik

El gobernador Kicillof decretó le emergencia sanitaria por el plazo de 180 días en todo el ámbito provincial. La llegada del coronavirus complica de sobremanera a una provincia con un sistema sanitario profundamente deteriorado y una situación financiera descalabrada para enfrentar la pandemia en la principal provincia del país.

Dentro del contenido general del decreto se destaca la reasignación de recursos hacia el Ministerio de Salud y que se faculta al mismo para suspender las licencias anuales al personal del sistema de salud, resolviendo también la contratación de personal temporario.

Además establece “modalidades de trabajo domiciliario, flexibilidad de los horarios laborales y de ser necesario establece el cierre de dependencias del sector público provincial”. Trabajadores y trabajadoras de distintas dependencias denuncian la falta de los elementos básicos para protegerse del virus.

En los hospitales provinciales las carencias de insumos siguen siendo graves, las salas de aislamiento no están adecuadas y se registra la falta de test de detección rápida. Estos fueron fundamentales para controlar la expansión de la enfermedad en países como Corea del Sur, pero en Argentina por ahora siguen concentradas en el Hospital Malbrán de CABA. En el mejor de los casos, según el gobierno nacional, se habilitaría un centro de análisis por cada provincia. Las directivas contradictorias entre los distintos funcionarios ayudan a la confusión.

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Así las cosas, la emergencia declarada por el gobernador se presenta insuficiente cuando los casos autóctonos podrían estar al caer. Los médicos y profesionales de la salud bonaerense nucleados en la Cicop denuncian que “no se trata de super explotar a los que están trabajando, sino cubrir las vacantes existentes” y que “tampoco se trata de utilizar la crisis sanitaria para aumentar la precarización que ya existe en el sistema sanitario”. El ministro de Salud Daniel Gollán anunció la incorporación de 1800 trabajadores y trabajadoras de la salud; de ser cierto hay que exigir su incorporación en planta permanente.

Desde el gobierno se dice que el objetivo de la emergencia es “aplanar la curva” de los contagios, pero la crisis financiera provincial -agravada por los pagos de la deuda a los bonistas-, y la prórroga vigente del miserable presupuesto de 2019 impuesto por Vidal -que fue apoyado por el peronismo- se expresan en los límites del propio decreto ante una situación que puede agravarse. El conurbano bonaerense concentra inmensos bolsones de pobreza donde una posible entrada del virus puede generar una situación de graves consecuencias. Los altos índices de desnutrición alimentaria, el hacinamiento y la contaminación ambiental de vastas zonas configuran un cuadro altamente favorable para las deficiencias respiratorias y la posible expansión del virus.

En un trabajo reciente, Mike Davis (sociólogo norteamericano) señala que “incluso si el virus permanece estable y poco mutado, su impacto en las cohortes menores de 65 años puede diferir radicalmente en los países pobres y en los grupos de alta pobreza”.
A su vez el decreto de Kicillof establece la suspensión de eventos para evitar grandes concentraciones de personas, pero estas continúan existiendo en el transporte público. En las horas pico una formación ferroviaria transporta alrededor de 1700 pasajeros (más de 200 por vagón), por no hablar de los cientos de miles que viajan hacinados en colectivos desde el conurbano a la Ciudad de Buenos Aires cada día para ir a trabajar. Otro foco de contagio que exige, frente a la desidia patronal, el aumento de las frecuencias en el transporte y la formación de comisiones de seguridad e higiene para proteger a los trabajadores y trabajadoras bajo su propio control. Esta tiene que ser nuestra exigencia a los sindicatos.

Primeros casos en el conurbano: señales de alarma

En el conurbano bonaerense ya existirían media docena de casos confirmados de coronavirus. La semana pasada, una mujer fue internada en el Hospital Posadas de Morón y otra se encuentra aislada en el Hospital Houssay de Vicente López, donde también trascendió un nuevo caso. Otro habitante de La Matanza contrajo el virus.

Estos casos encendieron las primeras luces de alarma entre los intendentes y los pases de factura no tardaron en aparecer ante la subestimación inicial del gobierno nacional.

Entre la gran densidad habitacional -en el conurbano viven 11 millones de personas- y la crítica situación de la infraestructura sanitaria se plantea una seria contradicción ante la emergencia sanitaria planteada. Además el 41 % de su población no cuenta con cobertura médica y alrededor del 15 % se atiende regularmente en CABA, lo que extiende el peligro al conjunto del AMBA.

Sigue la herencia de Vidal

La PBA cuenta con 80 hospitales y 19 unidades de pronta atención. Según un exfuncionario del Ministerio de Salud, contando todos los hospitales nacionales, provinciales y municipales con cierta complejidad existentes en el territorio bonaerense, habría unas 9 mil camas, de las cuales solo un 15 % están destinadas a cuidados intensivos. En varios distritos solo existe un hospital de referencia. No solo el número se muestra insuficiente, sino que la mayoría de los hospitales provinciales requieren importantes inversiones en infraestructura =muchos de ellos de manera urgente- y prácticamente un tercio sufren una situación de alto riesgo edilicio, además de la constante falta de insumos y el serio deterioro de instrumental y aparatología que sufre la mayoría de los establecimientos hospitalarios.

La exgobernadora Vidal bajó el porcentaje del presupuesto general de la provincia para salud del ya escaso 6,3 al 5,5 %.

La mayor parte de los 220 hospitales municipales sufre el desfinanciamiento y su personal está en gran medida bajo condiciones de precarización laboral.

De conjunto estamos frente a un sistema altamente precario ante las necesidades que exige la realidad actual. Como parte de las leyes de emergencia que contempla la postergación del presupuesto 2020, sigue vigente el de Vidal.

El PTS en el FIT-U plantea ocho medidas de urgencia para evitar que la pandemia avance y se cobre nuevas muertes. Las medidas dispuestas por el gobierno no están a la altura, hace falta un plan de emergencia que afecte las ganancias de los laboratorios, los escrupulosos empresarios de la salud privada, de los grandes capitalistas. Nuestras vidas valen más que sus ganancias.

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Coronavirus y bonistas: preanuncio de un invierno muy duro

Días antes del decreto que establece la emergencia sanitaria, el equipo económico se volvió a reunir con representantes de los tenedores de bonos con el objetivo de reperfilar títulos por 7 mil millones de dólares que vencen en los meses de junio y julio. En el mismo momento en que varios especialistas prevén el peligro de la expansión del virus durante el invierno, Kicillof se está preparando para volver a pagarle a los bonistas. Para combatir eficazmente la catástrofe que se puede estar avecinando -particularmente en el conurbano bonaerense y en las zonas pobres de la provincia- y poner a resguardo la salud de los trabajadores y el pueblo pobre hay que dejar de pagarle la deuda a los usureros y especuladores. Solo así podremos defender la vida de la mayor parte de la población.

Son ellos o nosotros.

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Walter "Pata" Moretti

Junta Interna de ATE - Ministerio de Desarrollo Social PBA

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