Otras 68 personas murieron y 8.932 resultaron contagiadas de coronavirus en las últimas 24 horas en la Argentina, en tanto que hoy llegaron al país las 300 mil unidades de la segunda dosis de la vacuna Sputnik V, luego de más de 16 horas de vuelo desde la Federación Rusa.
Lunes 18 de enero de 2021 07:30
El mundo superó hoy la barrera de los 95 millones de contagios de coronavirus, mientras que apenas un poco más de 2 millones de personas perdieron la vida a causa de la enfermedad y casi 52,3 millones se recuperaron, según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins (JHU).
Estados Unidos, que se mueve en máximos históricos nacionales de casos y fallecidos, figura como el país más afectado en números totales, rozando los 24 millones de contagios y 397.600 muertos.
Lo escoltan India en cantidad de casos, que supera los 10,5 millones, y 152.419 fallecidos, aunque lidera la cifra de recuperados con 10.211.342. En esta triste y preocupantes lista, Brasil lo hace en cantidad de decesos, con 209.847, y con 8.488.099 infectados.
En el cuarto lugar del ranking de los países más afectados por la pandemia se encuentra Rusia, con un poco más 3,5 millones de casos y 64.601 muertos.
Reino Unido, por su parte, fue el último país en superar la marca de los 3 millones de contagios, con 3,4 millones, y 89.429 fallecidos.
Por debajo del Reino Unido, entre los 2 y 3 millones de infectados totales desde la aparición del primer caso de la Covid-19 a mediados de diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan, están Francia (2,97), Turquía (2,4), Italia (2,4) España (2,3), y ahora también Alemania (2,05)
En el rango entre el millón y los 2 millones figuran Colombia, Argentina, México, Polonia, Sudáfrica, Irán, Ucrania y Perú, mientras que Países Bajos, Indonesia, República Checa, Canadá, Rumanía, Bélgica, Chile, Irak, Portugal, Israel, Bangladesh, Suecia, Pakistán y Filipinas están entre el medio millón y el millón de casos.
Entre los 400.000 y los 500.000 contagios Suiza y Marruecos, y entre los 300.000 y 400.000 se suman Austria, Serbia, Arabia Saudí, Hungría, Japón, y Jordania.
En tanto en China, el país en el que se originó la pandemia, se reportan 97.939 contagiados totales y 4.797 víctimas mortales.
Los números preocupan sobre todo por las noticias que se conocieron en los últimos días: la alta concentración de las vacunas en un puñado de países más poderosos, así como la aparición de una nueva cepa.
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Ante este panorama, insistimos con la necesidad de pelear por 7 medidas que son urgentes:
1) No al ajuste en salud, aumento inmediato del presupuesto. En el marco de un plan de ajuste general por parte del Gobierno, impuesto por el FMI para seguir pagando la fraudulenta deuda pública a los especuladores, el presupuesto 2021 votado por el Congreso Nacional determinó que las partidas para este año en salud son de $ 353.784 millones. Esto significa que habrá un ajuste en el área, en términos reales, de por lo menos 16 % respecto del 2020, que puede ser mayor si la inflación supera la estipulada por el Gobierno naciona. Basta de ajuste en salud: todos los recursos necesarios para los hospitales públicos, laboratorios, camas y aparatología.
2) Por testeos masivos y seguimiento de contactos estrechos. A casi un año de haber llegado el virus al país, Argentina sigue con muy poca cantidad de testeos, algo que es urgente revertir para enfrentar la pandemia. Es clave realizar campañas masivas de rastreo de personas infectadas, aislamiento de estas y de sus contactos estrechos, y avanzar activamente sobre las siguientes cadenas de contactos, para cortar la propagación del virus. Asimismo, los testeos masivos permitirían conocer con más certeza el mapa de la infección en la Argentina y actuar con más recursos en las zonas donde existen los principales focos. También permiten determinar las actividades, trabajos y sectores más vulnerables de la población.
3) Unificación y centralización del sistema de salud a nivel nacional, que reúna la totalidad de los recursos del sistema público, privado, de obras sociales y de la universidad, bajo control de los trabajadores y profesionales. Implementación de comités de emergencia (o crisis) central y locales, con participación de lxs trabajadorxs. Los laboratorios medicinales, fábricas de elementos sanitarios, fabricantes de test y reactivos y de equipamiento de protección personal, deben ser declarados de utilidad pública y terminar con el negocio de un puñado de empresarios que lucran y especulan con la salud de la población. El estado debe centralizar la compra de insumos, regulando la exportación y la importación, para que no falta ningún insumo en ningún hospital del país donde sea necesario.
4) Cumplimiento inmediato de las demandas de los trabajadores de la salud. Les dijeron esenciales y pusieron el cuerpo todo el año exponiendo su salud, pero el Gobierno nacional y los provinciales no les reconocen sus legítimos reclamos. Recomposición salarial inmediata, régimen de licencias adecuado, cese de persecuciones, fin de las modalidades de precarización y pago de salarios adeudados a los residentes y concurrentes, pase a carrera profesional de los trabajadores y trabajadoras de biomágenes, instrumentadores y enfermería, elementos de protección, como algunas de las principales demandas del sector que deben tener respuesta inmediata.
5) Por la creación de comités de higiene y salubridad en los lugares de trabajo, con delegados votados desde las bases y el poder de imponer el cese de tareas si los trabajadores consideran que no están dadas las condiciones para cuidar su salud, para que puedan dejar inmediatamente sus puestos de trabajo. Por elementos de protección adecuados y testeos obligatorios y periódicos para todo el personal hospitalario, el más expuesto a los contagios.
6) No al fortalecimiento del aparato represivo. Desde el comienzo de la pandemia, el Gobierno nacional y los provinciales han empoderado a las fuerzas de seguridad para un mayor control de la población, y especialmente hostigando a los sectores populares y la juventud, con los consiguientes casos de gatillo fácil, represión policial y casos como el de Facundo Castro. Es necesario rechazar de plano el fortalecimiento del aparato represivo.
7) Decimos de dónde sacar los recursos en forma inmediata: del no pago de la deuda. Desde el comienzo de la pandemia, la situación social siguió empeorando. Tras los años de ajuste de Mauricio Macri, durante 2020 la pobreza siguió creciendo hasta alcanzar ya a 20 millones de personas en Argentina, mientras los acreedores, los bancos, los terratenientes o los pulpos exportadores, entre otros, siguieron ganando. Hay que frenar esta situación. Solución ya a la población bajo la economía informal. Implementación de un seguro al desocupado y al monotributista de $ 30.000. Elevación a ese monto del salario y jubilación mínimos y los planes sociales. Movilidad automática mediante cláusula gatillo. Programa especial para la población en situación de calle y de hacinamiento. Ocupación temporaria de los inmuebles vacíos durante la emergencia mientras se realiza un plan de construcción de viviendas populares ni bien lo permitan las condiciones sanitarias. Los recursos para todo esto existe y para un plan de salud como el que planteamos, existen: no al pago de la deuda pública a los especuladores, para que los recursos del país se utilicen para atender la emergencia, como una de las principales medidas, junto con otras como un verdadero impuesto especial a los grandes empresarios, bancos, oligarcas y multinacionales, como el que propuso el Frente de Izquierda, como dos resoluciones fundamentales dentro de un plan de conjunto.