Cerca de 200 centros educativos han sido cerrados por estudiantes de secundaria, en respuesta al accionar represivo del gobierno de Carlos Alvarado, dando origen a una rebelión que ha bloqueado calles en todo el país.
Viernes 28 de junio de 2019
La rebelión estudiantil crispa la situación política justo unos días antes de que el Gobierno de Carlos Alvarado empiece a aplicar el ajuste fiscal impuesto por el FMI, bajo la sombra de una posible crisis económica y en medio de huelgas intermitentes de docentes y trabajadores de salud ante el intento de ilegalizar las huelgas por parte de los diputados nacionales.
El miércoles 26 de junio la Fuerza Pública, dependiente del Ministerio de Seguridad Pública y por lo tanto del gobierno de Carlos Alvarado, reprimió a estudiantes secundarios del Liceo Cuatro Bocas de Upala, en la frontera norte, colindando con Nicaragua.
Los estudiantes de secundaria se movilizaban debido a carencias en infraestructura, a la falta de claridad sobre la aplicación de las nuevas pruebas FARO y en rechazo al Ministro de Educación y sus políticas, quien en días recientes llegó incluso a sostener que se debía utilizar el fondo de pensión de los docentes para cubrir el presupuesto para infraestructura.
Sin embargo la respuesta que obtuvo el gobierno fue una generalización de lucha de los estudiantes secundarios. Así, la política represiva del gobierno, lejos de disciplinar a los secundarios implicó que el jueves 27 por lo menos unas 200 secundarias del país fueran cerradas por decenas de miles de estudiantes, que además han bloqueado rutas nacionales y exigen, entre otras cosas, la salida de Edgar Mora, Ministro de Educación, y la no implementación de la llamada “educación dual”, que básicamente plantea que los estudiantes realicen una “práctica” no pagada en empresas privadas específicas, lo que obviamente constituye un mecanismo de explotación y de preparación de “mano de obra barata” para los empresarios. Las movilizaciones podrían continuar este viernes 28 de junio.
Durante la huelga general del año anterior, estudiantes de secundaria salieron a exigir la suspensión de las evaluaciones ante la situación de huelga docente, misma que se extendió hasta el final del curso lectivo. Durante este año se han realizado diversas protestas de secundarios contra Directores de los centros educativos o temas específicos. Sin embargo las movilizaciones de estos días son claramente un salto cualitativo, ya que desde la periferia hasta el centro del país, hubo una gran ola de cierres de centros educativos, con movilizaciones masivas callejeras en todo el país y con métodos clásicos de lucha de clases, como la creación de barricadas para impedir el tránsito de mercancías y socavar la capacidad represiva de las fuerzas policiales del gobierno. Estos bloqueos parecen ser el reflejo del descontento social acumulado por todos los sectores trabajadores del país y en los hechos rebasan las orientaciones pacifistas de las direcciones sindicales y del reformista Frente Amplio, donde la lucha de los estudiantes podría marcar un quiebre en la lucha de clases en el país.
Esta rebelión de estudiantes secundarios, se da en el contexto de una serie de huelgas por parte de docentes y trabajadores de la salud, que han salido a defender el derecho de huelga, que busca ser eliminado por los diputados en la Asamblea Legislativa, después de la gigantesca huelga general contra el ajuste del FMI el año anterior. Además, como otros elementos de contexto, hace una semana hubo un duro enfrentamiento en las afueras de Casa Presidencial entre pescadores y antimotines, debido a la protesta que los primeros sostienen contra el ajuste impuesto por el FMI.
Ante esta situación, algunas centrales sindicales y sindicatos independientes, están planteando la posibilidad de un encuentro de trabajadores y sectores populares, para organizar la defensa del derecho a huelga, contra el ataque reaccionario de los partidos patronales y también para resistir el ajuste fondomonetarista de conjunto, enfrentando la precarización laboral, los posibles despidos, los recortes presupuestarios, la corrupción en el Estado, etc.
De manera tal que la situación política nacional podría encausarse en la dinámica del 2018 cuando los trabajadores junto a otros sectores sociales salieron a defender sus derechos con sendas movilizaciones, pero sobre una base cualitativa superior, hacia una mayor ola de movilizaciones de trabajadores y sectores populares. En este sentido se han expresado dirigentes sindicales de algunos de los principales sindicatos del país, así como también en las posiciones de los partidos de izquierda. La iniciativa de diversos sindicatos, gremios, estudiantes y del movimiento popular de avanzar en la constitución de espacios unitarios para hacerle frente a los ataques del gobierno, defendiéndose contra el ajuste fondomonetarista y los ataques reaccionarios contra a nuestros derechos fundamentales, podrían expresar la nueva dinámica que se abre en el país.
Después de la huelga general contra el ajuste del FMI y el gobierno de Carlos Alvarado del año pasado, con enormes movilizaciones, parece que la experiencia no fue en vano para la clase trabajadora, la juventud y sus organizaciones. Al contrario se expresa con claridad que es necesario darse una orientación estratégica para ganar y que todas las acciones que se están llevando adelante se hagan dentro de un plan unificado de lucha. De hecho, centrales sindicales y sindicatos individuales ya han avanzado discusiones en ese sentido.
Es fundamental en esta situación que las centrales sindicales y sindicatos independientes convoquen con urgencia un Encuentro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras contra el ajuste fondomonetarista, en defensa del derecho a huelga, el apoyo a las luchas de los estudiantes y donde se vote un plan de lucha para derrotar los planes del gobierno de Alvarado.
Se trata de consolidar una unidad que ya comienza hacerse sentir en las calles como hemos visto en estas últimas jornadas, pero se hace urgente coordinar y centralizar estas luchas para golpear con un solo puño. Es que en la actual situación se plantea la necesidad de avanzar en la coordinación de las luchas y unidad en la acción de los trabajadores y la juventud, impulsar asambleas en nuestros lugares de trabajo, de estudio, avanzando a un gran Encuentro Nacional que unan las filas de los trabajadores y demás sectores de la juventud, con nuestros propios métodos y demandas. Las y los estudiantes de secundaria nos marcan el camino.
Es necesario pelear por la defensa del derecho a huelga, contra la imposición del IVA y contra la agenda de recorte impuesta por el FMI y el gobierno de Carlos Alvarado, por el no pago de la deuda externa y la utilización de esos recursos en función de las necesidades fundamentales del pueblo trabajador y la juventud, por ejemplo aumentando salarios igual a la canasta básica y por encima de la inflación, garantizando la estabilidad laboral de los trabajadores precarizados, más presupuesto para la salud, la vivienda, la educación y también el aumento de becas estudiantiles para secundaria y universidad, entre otras demandas. Es necesario además plantear la salida del Ministro de Educación, Edgar Mora y también por juicio y castigo para los asesinos de Sergio Rojas, el líder originario asesinado hace tres meses y cuyo responsable político es el gobierno de Carlos Alvarado.
Desde las modestas fuerzas de Organización Socialista y nuestras organizaciones estudiantiles y de mujeres ponemos todos nuestros esfuerzos en esta perspectiva luchando por una salida propia de los y las trabajadoras y la juventud.