La sucursal 65 venía funcionando con normalidad después de haberse confirmado 12 casos de Covid-19. Gracias a la denuncia y al paro de los trabajadores, la sucursal será desinfectada y se dará licencia y testeos a todos los trabajadores. Después de dos semanas de denuncias estuvo allí la intendenta Mayra Mendoza.
Miércoles 10 de junio de 2020 23:27
Desde el 31 de mayo último los medios zonales se hicieron eco de las declaraciones anónimas de los trabajadores de Coto de Quilmes, sucursal 65, donde denunciaban como la empresa seguía trabajando normalmente con un caso de coronavirus confirmado entre los trabajadores.
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Gracias a que los trabajadores se animaron a levantar la voz esta situación de gravedad que ascendió a 12 casos positivos se viralizó, y junto al paro que realizaron lograron que después de dos semanas de que la patronal hiciera lo que quisiese - exponiendo a los empleados y a los clientes, dejando correr la propagacion y generando un foco de contagio - tanto la intendenta Mayra Mendoza, como el Secretario de Salud del municipio, se juntaran con la gerencia y un representante del sindicato para acordar el cese de tareas de todo el personal que estuvo en contacto estrecho con los afectados y realizar un procedimiento sanitizante en la sucursal que luego funcionará con personal de otras sucursales.
Mientras circula un video que muestra que algunos de los empleados agradecen a la intendenta, el verdadero triunfo es de los trabajadores que se animaron a denunciar lo sucedido y a paralizar la sucursal, lo que obligó a actuar a las autoridades y al sindicato luego de la negligencia que disparó el foco de contagio
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Es al menos un poco irrisorio que después de que esta denuncia se haga pública el día 31 de mayo las autoridades municipales llegarán a tomar las medidas pertinentes dos semanas después de que los casos ascendieran a 12 confirmados en un hipermercado donde circulan miles de personas a diario y donde los trabajadores de la sucursal podrían ser portadores asintomáticos del virus, poniendo en riesgo a los usuarios y a sus propias familias.
Los empleados mismos denunciaron que la medida preventiva tomada por la patronal fue una cinta que separaba la góndola de carnes con la leyenda de peligro.
Si se logró aislar este foco de contagio en el distrito que está segundo en el ranking de casos positivos es gracias a los trabajadores que enfrentaron las amenazas de la patronal e hicieron pública la situación a los medios, ya que el Sindicato de Comercio ha desestimado el número de contagios en el gremio cuando se han denunciado situaciones similares en otras sucursales.