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Red Internacional
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Magisterio. Crece la lucha contra la evaluación docente

Según la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), durante los primeros dos días de la evaluación docente se movilizaron sectores del magisterio en 17 estados, lo que muestra el amplio rechazo de los maestros a la medida impuesta.

Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Martes 23 de junio de 2015

Entre los estados en donde se movilizó el magisterio durante el fin de semana se encuentran Oaxaca, Michoacán, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Colima, Chihuahua, Guanajuato, Baja California, Hidalgo, Quintana Roo, Durango, Yucatán, Campeche y Nuevo León, concitando en muchos casos la solidaridad de padres de familia y pobladores.

A pesar de las exigencias de empresarios y legisladores, de la complicidad de los charros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y de las declaraciones autoritarias de Peña Nieto, Osorio Chong y Chuayffet, el magisterio logró impedir la aplicación del examen en Oaxaca, Michoacán y Chiapas, mostrando el potencial que encierra la organización de los trabajadores de la educación para defender sus derechos y conquistas.

Durante las acciones de boicot al examen se registraron enfrentamientos con la policía en entidades como Chiapas y Durango, con maestros detenidos en esta última. Como las elecciones, la evaluación docente se impone con represión.

El Distrito Federal se suma a la lucha

En días, recientes, la SEP notificó a maestros del Distrito Federal (DF) el inicio de la evaluación al desempeño docente, prevista originalmente para comenzar en septiembre-noviembre pero adelantada por las autoridades para realizarse del 15 de junio al 3 de julio.

El mecanismo utilizado por las autoridades educativas para intentar dividir a los maestros consiste en ir seleccionando bloques de maestros para que vayan examinándose en distintas fechas.

Frente a ello, maestros de la Sección 9 del SNTE, la Asamblea de Coordinación de las Secciones 10 y 11, el Movimiento de Ayudantes de Laboratorio y Servicio de Apoyo a la Educación (LABSAE) y la CNTE, están convocando a los trabajadores de la educación del DF a realizar un primer paro de 24 horas para este miércoles 24 de junio.

El paro docente será acompañado de una movilización que partirá del Monumento a la Revolución a las nueve de la mañana para dirigirse a la Secretaría de Gobernación.
Con estas medidas, el magisterio de la Ciudad de México se suma al nuevo proceso de lucha que comienza a extenderse a nivel nacional en contra de la evaluación punitiva.

La educación en manos de sus trabajadores y el pueblo

Contrario a lo que pregona la reforma educativa, las tareas del Estado en lo que respecta a la educación pública deben reducirse a financiarla y garantizar su desarrollo en condiciones óptimas, lo que incluye maestros bien remunerados, descansados y con seguridad en el empleo.

Las cuestiones que hacen a los contenidos y la organización de la educación deben recaer en los trabajadores de la educación, el mundo académico y las comunidades escolares organizadas democráticamente, no en los empresarios y el gobierno que representa sus intereses, como lo demuestra la propia reforma educativa.

Esto implica discutir cómo y de dónde obtener los recursos para garantizar la educación por la cual lucha el magisterio y a la que aspiran las grandes mayorías del país. Sobre esto y sobre la imposición de la evaluación, La Izquierda Diario entrevistó a maestros del boletín de trabajadoras y trabajadores de la educación Nuestra Clase, quienes expusieron:

“Ante el adelantamiento de la evaluación al desempeño docente en el DF es necesario que todos los compañeros rodeemos de solidaridad a los primeros seleccionados para ser evaluados, impulsando asambleas en las escuelas y la movilización en las calles, para preparar nuevos paros cada vez más extensos y contundentes en la perspectiva de abrogar la reforma educativa.

Al mismo tiempo, consideramos que la demanda de cancelar la evaluación debe complementarse con el desarrollo de una perspectiva que dé respuesta, desde el magisterio, a los grandes problemas de la educación en México. Frente a la imposición de la evaluación es necesario oponer el fortalecimiento de la formación y la actualización del magisterio, no para convertirlas en negocio de instituciones privadas sino luchando por que estén a cargo de las escuelas formadoras de docentes (normales públicas y UPN) y en estrecha vinculación con el resto de las instituciones públicas de educación superior, fortaleciendo así al sistema educativo público de conjunto. Por esta vía luchamos también por ganarnos a la opinión pública, contrarrestando la campaña empresarial y gubernamental de linchamiento en contra del magisterio combativo.

El fortalecimiento del sistema educativo público pasa necesariamente por aumenta el presupuesto educativo. Si las precarias condiciones en que sobrevive la educación pública son, en última instancia, consecuencia de la subordinación de nuestro país a Estados Unidos y a organismos internacionales como la OCDE, el FMI y el Banco Mundial; si los principales promotores de la reforma educativa son los grandes empresarios como los organizados en Mexicanos Primero; si el reciente recorte al presupuesto educativo está vinculado con los bajos precios del petróleo y el boquete en las finanzas públicas generado por la reforma energética; y si para reprimir la lucha magisterial el Estado echa mano de la policía y el ejército, es necesario luchar por un aumento al presupuesto educativo basado en el no pago de la deuda externa, impuestos progresivos a las grandes fortunas, la renacionalización de los hidrocarburos y la disolución de las fuerzas represivas del Estado.

Junto a ello, consideramos que la actualización de los maestros no debe significar dejar la vida entre las horas frente a grupo, el trabajo en casa y cursos en contraturno o los fines de semana, lo cual además juega en contra de un buen desempeño docente. Proponemos luchar por periodos alternados frente a grupo y de formación, que dejen tiempo libre para el descanso, el ocio y la actividad política de los maestros.”