Ayer miércoles se entregaron a diversos medios de prensa las declaraciones tomadas por fiscalía a Piñera el 19 de julio recién pasado por la investigación, donde el esta en calidad de querellado, por delitos de violaciones a los derechos humanos durante la rebelión popular y las responsabilidades que les cabe al gobierno de este último junto a los altos mandos de carabineros y de FFAA ante las acusaciones de delitos de lesa humanidad.

Ricardo Rebolledo La Izquierda Diario
Jueves 29 de julio de 2021
“Accedo (a prestar declaración), renunciando a mi derecho a guardar silencio”, estas fueron las primeras palabras de Piñera ante el ministerio publico el pasado 19 de julio y que ahora salieron a la luz vía diversos medios de prensa.
Piñera en calidad de querellado por sus responsabilidades en las violaciones a los derechos humanos durante la rebelión, llenaron 11 páginas de preguntas y respuestas hechas por el ministerio publico, donde todas las respuestas fueron elusivas con respecto a sus responsabilidades de todos los que responden ante él, tal cual los ministros (y ex ministros) como los altos mandos de carabineros y de las Fuerzas Armadas, no le queda otra que mentir.
Ante la pregunta de los fiscales de "si el Poder Ejecutivo (Ministerio del Interior, Intendencias, Gobernaciones) tuvo alguna intervención en el diseño de estrategias de control policial del orden público, o en la validación de las mismas”, Piñera se descartó diciendo que “teníamos muy claro que la subordinación de las Fuerzas de Orden Público y Seguridad (FOS) no incluía la parte operativa. Es una dependencia en los aspectos administrativos y de objetivos. Por tanto, la forma en que se desplegaban las FOS eran decisiones operativas que correspondían a las policías y no al gobierno”.
Una escusa burda para descartarse de las responsabilidades del mando civil sobre las fuerzas policiales, que incluso la misma constitución de la dictadura le reconoce a la cabeza de gobierno, trata de engañar a través de su no incumbencia en los aspectos tácticos de la represión, para no decir que la estrategia de desatar la violencia del Estado contra la población durante la revuelta es un lineamiento estratégico que entregó su misma presidencia para que carabineros se desatara contra las y los manifestantes que salieron a las calles a exigir el fin del la herencia de la dictadura.
Pero no quedándose en eso menciono a su vez que “efectivamente evaluamos la eficacia de la acción de Carabineros, por eso se buscó a través del Ministerio del Interior la forma de fortalecer esas capacidades para cumplir de mejor forma el deber de resguardar el orden público. Con ese propósito y para aumentar la dotación policial se tomaron medidas como llamar a servicio al personal en retiro reciente y bien calificado, y anticipar el egreso de los Carabineros en formación. Es una decisión que adoptó Carabineros en el marco de las coordinaciones con el gobierno, que le hizo ver a la institución la necesidad de mejorar la gestión de orden público”.
Más mentiras para tratar de deshacerse de ser el principal responsable de la represión, no solo de desliga de los mandos policiales, sino que ademas de su propio ministro del interior (!) que dejo miles de heridos, cientos de mutilados oculares, así como casos de abusos sexuales de parte de fuerzas del estado, y no olvidar también los muertos que incluyen varias personas asesinadas en la misma Plaza de la Dignidad, como Mauricio Fredes o el Cristian Valdebenito.
Sobre sus ridículos dichos de infiltración cubana y venezolana, nuevamente se descarto sobre un subalterno, esta vez del ex ministro de defensa Alberto Espina, quien le habría informado de estos "antecedentes" de "probablemente la Unidad de Inteligencia del Ejercito", donde “se daba cuenta que habían ingresado al país ciudadanos extranjeros, principalmente cubanos y venezolanos, que podrían haber participado en hechos de violencia. Yo le pedí que esos antecedentes los pusiera en poder de la fiscalía”.
Entre las preguntas sobre la declaración del estado de emergencia y soltar a los militares en la calle, Piñera hablo de su reunión con el general Javier Iturriaga la noche del 18-O quien asumió como jefe de la Defensa Nacional: “Le planteé que la razón para decretar el estado de emergencia eran los saqueos, incendios, principalmente atentados incendiarios a estaciones de Metro y edificios públicos, privados y los atentados contra infraestructura pública y privada y gravísimas alteraciones al orden público. En esas circunstancias Carabineros se vio superado por la violencia, porque no tenían la capacidad humana, ni material para asegurar el resguardo del orden público. Así me lo planteó el ministro del Interior después de hablar con el general Rozas. Le dije al general Iturriaga que su misión era resguardar el orden público con pleno respeto a los derechos humanos y al Estado de derecho”.
“Siempre buscamos que las fuerzas de orden y seguridad resguardaran el orden público lo antes posible para restablecer la normalidad constitucional con pleno respeto por el Estado de derecho y los DD.HH. Desde el mismo 18 de octubre empezamos a tomar distintas medidas de prevención para resguardar los derechos humanos, como tomar contacto con organismos de DD.HH. e invitarlos a Chile a observar e informar la situación y recomendar medidas para proteger mejor los DD.HH. Adicionalmente coordinamos acciones con el Poder Judicial, el Ministerio Público, el INDH, Defensoría de la Niñez y Defensoría Penal Pública para asegurar el cumplimiento de sus funciones”.
Agregando que “en consecuencia, cuando ocurren los hechos del 18 de octubre y conocemos una violencia inusitada en las calles, que provoca la superación de las fuerzas de orden público, tomo la decisión de adoptar el estado de emergencia constitucional. Desde ese mismo momento, mi preocupación principal fue cómo recuperar el orden público y, al mismo tiempo, garantizar el respeto por los derechos humanos”.
El discurso aprendido de Piñera es así durante todas sus respuestas, desligándose de cualquier responsabilidad, dejando a sus subalternos, tanto civiles como armados, como los únicos responsables de las acciones de quienes perpetraron directamente los delitos de lesa humanidad contra la población, tal cual como si sus ordenes llegaran a espacios vacíos.
Es toda una línea de mando que empieza directamente sobre su cabeza y que termina en los perpetradores que hirieron, mutilaron, abusaron sexualmente e incluso asesinaron a población civil durante la revuelta y de la que ahora se busca desligar.
Piñera es un criminal violador de DDHH mire por donde se le mire, pero sigue allí, y no solo gracias a sus maniobras, también gracias a quienes lo sostuvieron en el gobierno de parte de la llamada oposición, que se negaron a sacarlo del poder durante la rebelión, los mismo que ahora le abren los espacios a esa misma derecha en la Convención.
¡Insólito! Piñera dijo ante Fiscal por delitos de lesa humanidad que la subordinación de la policía "no incluye la parte operativa" (Diario La Tercera). No se ha leído la Constitución.
— yasna lewin ruiz (@yasnalewin) July 28, 2021