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CARNAVAL MIL TAMBORES. Criminalización del Carnaval Mil tambores en Valparaíso

El pasado fin de semana se realizó en la localidad de Valparaíso, el connotado Carnaval Mil Tambores, evento que se realiza hace 16 años. El lunes pasado, diversos medios de comunicación salieron a criticar la jornada, criminalizando a los 60 mil asistentes por las 400 toneladas de basura dejadas en las calles de Valparaíso.

Martes 13 de octubre de 2015

Diarios como la Tercera, canales como Chilevisión y otros medios de comunicación ligados al empresariado, informaban con énfasis sobre el excesivo consumo de alcohol, las calles utilizadas como urinarios, el basural, y el campamento en la playa San Mateo de centenares de jóvenes, dejando de lado el aspecto cultural, de esparcimiento y encuentro de distintas expresiones artísticas del carnaval. El gobernador de Valparaíso Omar Jara de la DC y el alcalde Jorge Castro de la pinochetista y corrupta UDI, responden con medidas represivas como por ejemplo colocar más carabineros, prohibir acampar en las playas, restringir la venta de alcohol en determinados puntos desde las 21 horas del día viernes 02 de octubre, poniendo en práctica la Ordenanza de Venta de alcoholes, incluso proponiendo una zona seca de 48 horas para futuras versiones. Mientras que el Ministerio de Cultura, en manos del gobierno la Nueva Mayoría, mantiene el completo silencio.

El Carnaval Mil Tambores surge en el año 1999 con el objetivo de recuperar los espacios públicos para el arte y la cultura, y se ha mantenido todos estos años de manera consecutiva y regular, pero se ha ido desplazando desde los lugares céntricos de la ciudad hacia el sector de la playa San Mateo y a los cerros de Valparaíso. Este año, y bajo la consigna de Carnaval Constituyente, las autoridades del Gobierno no se hacieron cargo de la magnitud del carnaval, pues, sabiendo de la masividad del evento, no tomaron las medidas de seguridad y de servicios higiénicos necesarios. Por ejemplo, no había suficientes contenedores de basura, ni baños químicos, ni puestos de sanidad y salud como la Cruz roja, lo cual lógicamente provoca daños y malestar en la población local, dando espacio a la Derecha y sus medios para criminalizar el Carnaval.

Este evento es una instancia cultural y artística de diversión y espectáculo, bien lo saben los y las participantes y asistentes, quienes vienen a Valparaíso a disfrutar del carnaval, para salirse de la rutina, de las extenuantes horas de trabajo y estudio y a pasar un momento agradable junto a la comunidad. Es un derecho democrático elemental y básico, el derecho al ocio, a la diversión y al descanso, que se está viendo coartado por las autoridades regionales. Cabe destacar que en el año 2013, José Pedro Núñez, gobernador de confianza en el gobierno de Sebastián Piñera, intentó prohibir Mil Tambores ya que, a un mes del evento, no otorgó el permiso para realizar esta manifestación artístico-cultural. Frente a esto, los organizadores del carnaval levantaron la consigna “con permiso o sin permiso se baila en Valparaíso”. Finalmente, el carnaval se realizó, pero es importante mencionar este hecho como precedente de que una vez se intentó terminar con el evento.

Como Batucada Ritmo Combativo consideramos necesario recuperar los espacios públicos al servicio de las y los trabajadores, estudiantes, el pueblo pobre y todos los sectores explotados y oprimidos de nuestra sociedad para que se pueda acceder a los bienes culturales y artísticos sin restricciones, ya que en la actualidad existe una elitización arte y la cultura, que permite sólo a una minoría privilegiada acceder a ellos libremente.

Por otro lado, es necesario cuestionar la represión del Estado empresarial a través de las policías, que no hacen más que coartar las pocas y mínimas libertades democráticas que hoy tenemos, frente a lo cual es imprescindible desarrollar la auto- organización de los trabajadores, del arte y la cultura, que permita efectivamente levantar un carnaval apropiado no sólo para la juventud, sino también para los niños y las familias trabajadoras, sobre todo para evitar problemas como el exceso de basura o la ausencia de baños químicos que, con una política seria de exigencia a las autoridades municipales, es posible revertir.

En síntesis, como Batucada Ritmo Combativo queremos que el Carnaval de los Mil Tambores y todos los eventos artísticos y culturales masivos no sean reprimidos por las fuerzas del Estado ni sean criminalizados por la Derecha, los empresarios y sus medios de comunicación. Al contrario, queremos que los carnavales sean instancias de esparcimiento y de desarrollo cultural y social, donde seamos los trabajadores del arte y la cultura quienes nos auto-organicemos en forma independiente, políticamente, de los Gobiernos de empresarios (de la Derecha o la Nueva Mayoría); en estrecha relación con las organizaciones sociales, comunitarias y sindicales, para poner los carnavales al servicio de la lucha por una sociedad sin clases sociales, donde el acceso libre al arte y la cultura, a la educación, a la salud y a un trabajo remunerado según las necesidades, no sea un privilegio, sino un derecho.