La Oficina Nacional de Emergencia entregó un nuevo balance respecto a la situación de incendios forestales en el país, anunciando que la cantidad de focos activos se eleva a 42 mientras que la extensión afectada llega a las 90 mil hectáreas.
Domingo Lara Biólogo Ambiental
Domingo 22 de enero de 2017
El organismo indicó que los siniestros están presentes en siete regiones de la nación (Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Biobío, La Araucanía y Los Lagos).
Todo esto da un panorama de un desastre de proporciones con efectos destructivos tanto para la biodiversidad como para la contaminación
Sobre las causas
Estamos lejos de un fenómeno natural, más bien se trata de un combinación de factores, por un lado las altas temperaturas, una ola de calor extremo donde el calentamiento global es gravitante y potencia un clima más seco favorable para estos desastres.
Pero por otro lado hay un modelo productivos de destrucción de los ecosistemas naturales, principalmente los monocultivos forestales responsable de que sean más áridos y propensos a los incendios.
Por ultimo no pero menos importante el sistema de prevención y de combate contra los incendios en Chile es un sistema precario, basado en cuerpo de brigadistas entre pagados, transitorios y voluntarios que arriesgan sus vidas sin tener ninguna seguridad de sus condiciones de vida, no tienen contratos estables ni preparación permanente.
Como enfrentar este desastre
Hoy se están habilitando lugares para hacer acopio de agua para abastecer a los brigadistas, estas son medidas de solidaridad muy importantes por ejemplo en la federación de estudiantes de la universidad de Chile se está empezando a organizar ya un acopio, es muy importante que los diversos sindicatos impulsasen estos puntos de abastecimiento, junto generar albergues en las escuelas para quienes han resultado damnificados.
Pero la catástrofe requiere también resolverse con un plan de prevención de incendios, que requiere inversión e infraestructura esto debe partir por mejorar las condiciones laborales de los brigadistas, y constar de un plan de mejoras de la infraestructura para apagar incendios, como para prevenirlos, por un gran plan de prevención que esté en manos de los brigadistas, en coordinación con las juntas de vecinos y los trabajadores de todos los rubros, donde los incendios son más frecuentes.