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Red Internacional
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Elecciones presidenciales. Crisis política en Honduras: régimen decreta toque de queda

El decreto que impone toque de queda en Honduras ha sido respaldado por organismos internacionales como las Misiones de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Unión Europea (UE) que llamaron a la calma a los hondureños después de cinco días de movilizaciones y protestas.

Sábado 2 de diciembre de 2017

El régimen hondureño y sus instituciones, avalados históricamente en Washington, recurren a una medida autoritaria frente al aumento de la movilización y nivel de protestas en las calles del país centroamericano.

El Consejo de Ministros de Honduras anunció la noche de este viernes, que la garantía constitucional de la libre circulación en el país queda suspendida. La restricción se implementó por diez días, en un horario de 18 a 6 horas iniciando la noche de este viernes en todo el territorio nacional.

Avanza el fraude electoral

El propio contexto de las elecciones celebradas el pasado 26 de noviembre fue denunciado por varias organizaciones sociales hondureñas que, alertaron su carácter ilegal por medio de la imposición de Juan Orlando Hernández como candidato presidencial seguida de la reforma electoral que permitiría su reelección, con el visto bueno de las instituciones y organismos internacionales.

La trampa fue acordada y firmada con el candidato de oposición después de celebradas los comicios. Desde el pasado miércoles tanto el candidato de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla, como el candidato del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández se comprometieron ante los miembros de la OEA (jefe de la misión en Honduras y el ex presidente de Bolivia, Jorge Quiroga) a respetar los resultados del TSE.

El acuerdo duró muy poco. Para la noche de ese mismo día el coordinador de la Alianza de Oposición y ex presidente depuesto por el golpe de Estado en junio de 2009, Manuel Zelaya, desconoció el acuerdo entre ambos candidatos y la OEA. Le siguió el candidato presidencial, Salvador Nasralla, quien en una conferencia de prensa dijo que retiraba su firma del acuerdo.

La tensión de ambos candidatos se ha centrado en los últimos días en la decisión del Magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que encabeza David Matamoros Batson, quien anunció la noche de este viernes la suspensión del escrutinio especial de las actas al no contar con la representación de Alianza de Oposición quienes decidieron no presentarse porque aseguran que “hay varias prioridades que el TSE no ha cumplido”.

Mientras Nasralla espera negociar, en las calles aumenta el descontento

En las calles el descontento social se aviva contra el TSE y enfrenta la represión de la policía y los militares. El panorama hacía recordar la resistencia contra los golpistas de hace 8 años. Y es que incluso con el anuncio del decreto que entró en vigor a las 23 horas del viernes, se realizaron marchas nocturnas y permanecieron carreteras y aduanas paralizadas.

Para el 30 de noviembre se registraron acciones de protesta en 16 departamentos, registrando un aproximado de 53 puntos de conflicto de los cuales 10 habían enfrentado la represión militar. Aún cuando ya se hacía latente el decreto de toque de queda durante la tarde del viernes, la población hondureña en resistencia protagonizaba concentraciones, bloqueos, tomas de carreteras, puentes y casetas de peaje; en los barrios y colonias se levantaban barricadas para evitar la entrada del ejército.

La población utilizó las redes sociales para denunciar la represión militar que en algunos puntos se registró con asesinatos, entre ellos el de un menor de 11 años y la joven Kimberly Dayanna Fonseca Santamaría, asesinada la noche del viernes por el ejército en Tegucigalpa.

¿Qué salida frente a la política de los golpistas?

Si en 2009 la oligarquía hondureña tuvo que recurrir al golpe de Estado, ahora intenta imponer la reelección de Juan Orlando Hernández, aún cuando su gestión ha sido fuertemente cuestionada en años pasados. Ejemplo de ello fueron las “marchas de antorchas” de los indignados en 2015 que denunciaron la corrupción y el saqueo al sistema de salud pública. Así también jugaron un papel destacado las masivas movilizaciones –con alcance internacional– por la exigencia de justicia en el caso del asesinato político de la ambientalista e indígena Berta Cáceres.

Pero la salida tampoco vendrá de las manos de Salvador Nasralla y su partido Alianza de Oposición, pues hasta ahora han sido incapaces de defender la voluntad popular y permanecen “a la espera” de la decisión de una institución amañada con el régimen como lo es el TSE. Nasralla y Manuel Zelaya nuevamente se han mostrado impotentes frente a las instituciones y todo el aparato represivo del Estado hondureño que se prepara para consumar el fraude electoral.

La tarea hoy no solo es revertir el fraude electoral, sino cuestionar al régimen hondureño, sus partidos políticos y sus instituciones, quienes han permitido el avance de la militarización y la entrega de recursos y saqueo durante años. Fue con el golpe de Estado en 2009 que en América Latina se profundizó un giro a derecha y se establecieron nuevos lazos con el imperialismo estadounidense.

En este sentido, se entiende el acuerdo Alianza para la Prosperidad en Centroamérica. Un jugoso negocio para empresas transnacionales a cambio de profundizar la injerencia imperialista por medio de negociaciones en temas de seguridad interior, migración e inversión extranjera para toda la región.

Las acciones espontáneas, si bien han sentado un referente de rechazo al fraude, tienen la tarea de avanzar de manera organizada con la entrada a escena de las y los trabajadores del campo y la ciudad, quienes pueden poner en pie comités de autodefensa para enfrentar la represión del ejército.

Con sus propios métodos de lucha como el paro y la huelga general, los trabajadores junto a las mujeres y la juventud combativa, pueden luchar por tirar abajo el "toque de queda" que restringe garantías y derechos democráticos, aumentando la represión de los militares.

Solo confiando en sus propias fuerzas y de manera independiente es que la clase trabajadora y los sectores populares lograrán frenar la mano del gobierno de Juan Orlando Hernández y el TSE cómplice del fraude, quienes intentarán frenar y contener la crisis abierta.

Desde La Izquierda Diario nos solidarizamos con la resistencia del pueblo hondureño y llamamos a repudiar los crímenes de Estado contra el conjunto de la población a manos de las Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo rechazamos la intermediación de la OEA y el imperialismo estadounidense para cerrar la presente coyuntura en el país centroamericano.

Ninguna negociación, ni acuerdos, ni pactos con los herederos del golpe de Estado.