Ayer la ex presidenta hizo un acto de campaña con Insaurralde y elogió al intendente del conurbano, de buena relación con Vidal y clave para votarle leyes. La "unidad del peronismo" y los futuros Pichetto como falsa opción para enfrentar al macrismo.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Miércoles 20 de septiembre de 2017

Al finalizar su primer año como gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal encabezó un brindis de fin de año en la Cámara de Diputados provincial. El dato, más que protocolar, era político: ese 26 de diciembre de 2016 participaron del evento no solo referentes del oficialismo de Cambiemos, sino también de otros bloques parlamentarios.
Vidal tenía ese día un especial agradecimiento para uno de los presentes, Martín Insaurralde, quien como referente del entonces “Grupo Esmeralda”, que nucleaba a algunos intendentes del peronismo, había sido fundamental para la gobernabilidad macrista. Entre otros favores, la referente del PRO le agradecía al intendente de Lomas de Zamora por su necesario rol para la aprobación, nada menos, que del presupuesto provincial. El barón del conurbano celebraba también el acuerdo y decía que "hay un claro ejemplo que se viene dando, donde tanto la Gobernadora como los distintos bloques demostramos que nos podemos poner de acuerdo en políticas de Estado”.
La anécdota carecería de actualidad si no fuera porque este miércoles la ex presidenta Cristina Kirchner fue quien compartió escenario con el mismo Insaurralde, durante un acto de cara a las elecciones de octubre.
En su discurso de ayer en el microestadio del Parque Lomas, la ex mandataria y hoy candidata afirmó en referencia al ajuste económico del macrismo: “¿Quién podrá detener esto? Yo sola no. Son todos ustedes", para lo cual llamó a obtener una mayoría electoral en octubre para las listas de Unidad Ciudadana. Días antes, en Florencio Varela, había señalado también que lo que hace falta es construir “una oposición seria, firme y concreta”.
En pos de esos objetivos, Cristina Kirchner viene insistiendo con la necesidad de la unidad del peronismo, como le señaló al periodista Luis Novaresio en Infobae, y de que todos los opositores de la Provincia de Buenos Aires la voten a ella en octubre.
Ayer el renovado peso del peronismo en su perfil político (en lugar del marketing “ciudadano” mostrado en las PASO) se ratificó en forma y contenido: la ex presidenta no solo se mostró junto al intendente local, Insaurralde, sino que en sus palabras hizo una explícita reivindicación de los barones peronistas del Gran Buenos Aires. Dijo sobre ellos que “son los intendentes los que acá en el conurbano están bancando a la gente todos los días, en los centros de jubilados, con las ayudas alimentarias".
Probablemente no sea igual la opinión de muchos habitantes de Lomas de Zamora, donde no solo la mitad de sus trabajadores municipales están precarizados, sino que también, en sus populosos barrios, se combinan algunas de las mayores desigualdades de la provincia, contrastando lujosas construcciones con barrios enteros sin asfalto, agua potable o luz eléctrica.
Tantos elogios y ausencia de críticas de parte de Cristina Kirchner para un hombre como Insaurralde, no solo “dador de gobernabilidad” para María Eugenia Vidal sino también un referente con bastante “facilidad” para saltar de un espacio político al otro, no es un hecho aislado.
Cuando la ex presidenta convoca a la unidad del peronismo para enfrentar el ajuste, oculta intencionalmente la realidad sobre la gobernabilidad que tuvo Cambiemos en ya casi dos años. Así como en la Provincia de Buenos Aires, si a nivel nacional el macrismo ha logrado avanzar en su programa de gobierno (aunque no todo lo que desearían), es gracias a todos aquellos que lo han ayudado a aplicarlo. En el Congreso Nacional, éstos son principalmente los senadores del PJ-Frente para la Victoria y los diputados del Bloque Justicialista y el Frente Renovador. En la contención de la bronca contra su política económica, fueron claves burócratas sindicales como el triunviro Héctor Daer que hoy apoya a Cristina Kirchner, al igual que otros como Antonio Caló o Ricardo Pignanelli. En el caso del moyanismo, hoy llaman a votar indistintamente a Cristina o a Massa. Por último, los gobernadores de todo el arco político, incluida Alicia Kirchner, han aplicado planes de ajuste muy similares a los del macrismo en las provincias donde gobiernan.
Para octubre, en las listas de candidatos de Unidad Ciudadana, están los futuros Pichetto, los futuros Bossio y los futuros Insaurralde: ¿puede esperarse algo distinto de Taiana, hombre del Movimiento Evita que supo votarle leyes al PRO en la Legislatura porteña cuando fue diputado de la ciudad? ¿O acaso del ex menemista Scioli o el barón del conurbano Fernando Espinoza?
No parece que de allí surja “una oposición seria, firme y concreta”. El Frente de Izquierda es la única alternativa consecuente en el Congreso, las legislaturas, en las calles y en cada lucha contra los planes del macrismo y los nuevos ataques que vendrán.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.