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Red Internacional
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Magisterio. Cronología de la lucha docente en tiempos de la 4t

En el sexenio que está por concluir, la docencia ha dado importantes peleas y movilizaciones en los distintos niveles. Por ello, hoy haremos un recorrido por las luchas que ha dado el magisterio de educación básica, que debió salir a las calles para defender su trabajo y la educación pública para las infancias y adolescencias en nuestro país.

Jueves 5 de octubre de 2023

El magisterio en México es un gremio que ha encabezado múltiples luchas a lo largo de la historia moderna del país; aquellos episodios exceden el contenido de esta nota, aunque cabe aclararlo porque, precisamente, la cronología de la luchas magisteriales recientes, podrían considerarse como continuidad de la entrada del neoliberalismo, de los años 80 y 90 con la primavera Magisterial, el 2006 de la comuna de Oaxaca encabezada por el magisterio y las mujeres, la imposición de las evaluaciones docentes en 2008 y la insurrección magisterial durante el sexenio de Peña Nieto con su reforma educativa del 2013.

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Es por ello, que cuando el actual presidente hacía campaña en 2018 se dirigía específicamente a las y los maestros que habían sido vulnerados sexenio tras sexenio, y particularmente por la reforma educativa de Peña Nieto y la OCDE a sangre y fuego; prometiendo eliminarla e iniciar una política de revaloración de la labor docente. Esta promesa hizo eco a cientos de miles de docentes que en las urnas expresaron su apoyo a ese “giro de timón antineoliberal” que prometió la 4T.

Pero, ¿por qué entonces, a 5 años de gobierno de la llamada Cuarta Transformación, hemos visto un importante número de luchas encabezadas por el gremio docente a lo largo y ancho del país? Donde, en la mayoría de los casos, denunciaron la falta de pagos, el ataque a las conquistas laborales, el duro golpe a las jubilaciones y la inestabilidad creciente en el empleo, pese a la campaña oficial de basificación por parte del gobierno federal.

Un sexenio de lucha docente

Desde la asunción del nuevo gobierno en 2018, poco pasó para que se reanudaran los conflictos en el sector. Y en agosto y septiembre de 2019, a tan solo un año del inicio de la 4T, mas de 90 mil maestr@s tomaron las calles en Veracruz, el magisterio de Baja California y Chiapas iniciaba sus paros laborales por falta de pagos y contrataciones; mientras que en Guerrero l@s maestr@s enfrentaban la brutal represión del gobierno estatal por exigir lo mismo.

Ese mismo año salieron también a luchar los normalistas indígenas de la Normal Jacinto Canek en Chiapas, recibiendo una dura represión por parte de la recién formada Guardia Nacional, por exigir recursos ante la situación de extrema pobreza y una auditoría para esclarecer el destino de 1.5 millones de pesos del presupuesto que jamás les llegó.

A principios de 2020, recordemos que se declaró la emergencia nacional por la pandemia de COVID 19, lo que cambió el ritmo de nuestras vidas y del trabajo en el terreno educativo; y las carencias junto al abandono histórico del sector, afloraron también en l@s docentes y se expresó duro en Estados como Nuevo León, donde se tuvieron que ir a “paro virtual” por reclamo de pagos atrasados de agosto a diciembre.

Pero no fueron l@s únicos que debieron reclamar en medio de la emergencia sanitaria y el aislamiento social, pues l@s docentes de Chihuahua tomaron casetas fronterizas por adeudos salariales y en Guanajuato decenas de maestras se quedaron sin pago, pese a que tenían que poner de sus propios bolsillos el pago del internet para conectarse a clases virtuales.

También, a finales de aquel 2020 las y los docentes de Morelos expresaron su descontento por la falta de pagos, e inclusive, vinieron en caravana a la CDMX para pedir respuesta en Palacio Nacional.
Por otro lado, en Quintana Roo l@s docentes junto a médic@s protagonizaron movilizaciones conjuntas por adeudos de salarios e incumplimiento de acuerdos por parte del gobierno estatal del PAN-PRD.

Ya con el aislamiento por Covid asentado, durante 2021 las y los docentes del subsistema de educación indígena en Chiapas se fueron a paro de labores, lo cual fue seguido por movilizaciones más amplias de maestr@s de toda la entidad por la falta de respuestas a sus demandas, una dura situación que no solo se expresó en los salarios, sino en el ahorcamiento presupuestal de las escuelas en el Estado más pobre del país.
En ese mismo año también se dio uno de los grandes procesos de lucha del sexenio donde el magisterio zacatecano encabezó a decenas de miles de trabajadores del Estado, en defensa de su seguro social y contra el desfalco del ISSSTEZAC.

Pero también cabe mencionar la cadena de represión contra la Normal Rural de Mactumatzá y la detención de 32 mujeres Normalistas de Teteles, Puebla a quienes agredieron sexualmente.

Al iniciar el 2022, con el avance de la vacunación y el regreso parcial a clases presenciales, también la protesta Magisterial se vio en Estados como Hidalgo, quienes iniciaron aquel año con paros y movilizaciones, también por pagos atrasados, y en mayo la CNTE en Michoacán realizó una caravana hacia la CDMX en demanda de basificación y pago de 70 quincenas atrasadas a docentes eventuales.

Ya en la segunda mitad de año pasado también se dieron protestas que tomaron las calles contra los ataques al ahorro de l@s docentes de Coahuila y Durango, además de la falta de pagos y prestaciones. Esta lucha en el norte, llevó a las y los maestros a cuestionar el rol traidor de sus dirigentes sindicales quienes siempre trataron de bajar los ánimos, desviar la lucha y negociar migajas a espaldas de sus representad@s.

Ya, en los primeros meses del 2023, estalló el descontento en Nayarit porque el gobierno local intentó imponer una nueva ley de pensiones y el magisterio encabezó las enormes movilizaciones que impactaron al país.

Durante mayo se movilizaron docentes de educación básica y media superior de forma unitaria en Tlaxcala contra el acoso y los despidos injustificados, denunciando a sus dirigentes sindicales del SNTE de ser cómplices de esta política del gobierno.

En junio y julio el magisterio vibró con los procesos de movilización por falta de pagos en el Edomex, donde la policía de Alfredo del Mazo reprimió los bloqueos de docentes que reclamaban sus derechos generando indignación y mayor simpatía a su justa lucha. Mientras en Oaxacase daba el reclamo de las mesas de diálogo y la eliminación de grupos parapoliciales del gobierno en el marco de la celebración de la Guelaguetza.

Finalmente, el magisterio de Tamaulipas, desde inicios de septiembre se fue a paro indefinido, tomando sedes administrativas de la Secretaria de Educación Estatal y exigiendo una serie de demandas que iban desde las condiciones salariales y de contratación, hasta las cuestiones propias del servicio educativo, como el hacinamiento en las aulas y la falta de materiales. Pero a pesar de la enorme fuerza conquistada, después de 15 días de una lucha que se veía cada vez más firme, la dirección local del SNTE, a espaldas de la docencia que aguantaba en las calles, levantó el paro de forma unilateral, en acuerdo con el gobierno federal y la cúpula nacional del sindicato.

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El magisterio y la posibilidad de vencer

Esta cronología de lucha docente también nos muestra como -por ejemplo- en el mismo año y mes se movilizaron docentes de distintas entidades o modalidades y en ningún caso de unieron. ¿Por qué? Desde nuestro punto de vista, esto tiene que ver con las direcciones sindicales que evitaron a toda costa que esto pasara, mientras avanzaba la precarización en el sector, el aumento a las cargas laborales, así como la falta de democracia en las escuelas.

Para nosotr@s, las y los maestros de la Agrupación Nuestra Clase, este compilado de procesos de lucha gremial sumado a la falta de presupuesto y la creciente precarización docente, anticipan que los conflictos continúen, y son una demostración más de la necesidad política de construir una sólida corriente magisterial a nivel nacional, combativa e independiente de todos los partidos del régimen, y que en primer lugar se proponga pelear por unir todas las luchas y hacer confluir todas las demandas, pues como hemos visto tan solo en estos últimos 5 años, los reclamos son los mismos y no falta disposición de hacerlo.

Creemos que, si queremos ver cumplidas todas nuestras demandas e ir por más conquistas para la educación pública y sus trabajador@s, será fundamental organizarnos en unidad, apelando a la solidaridad de las y los padres de familia y todos los sectores de trabajador@s, para recuperar el SNTE de las manos del charrismo sindical y que seamos l@s docentes quienes lo dirijamos en nuestro beneficio, como una real herramienta de lucha por nuestros derechos.