Entre reclusión, incertidumbre y policías, las licencias laborales escasean, entonces nos permitimos las poéticas. Van unas líneas por la unidad de las filas obreras y contra el virus del sistema que mata y precariza la vida.
Viernes 20 de marzo de 2020 19:59
El estado no me cuida.
El estado es policía.
Me cuida la enfermera:
Esa piba destruida,
lleva tres guardias seguidas.
La yuta no me cuida.
Es la de siempre,
la maldita,
la que mató a ese pibe
por usar una gorrita.
No me cuida el teniente.
Ni tampoco el presidente.
Me cuida la docente
que junto a les estudiantes
se rompió el alcohol en geles.
Que no la vengan a contar.
Acá está todo mal.
Hay guita para las botas.
Pero no para el hogar.
Mientras tanto en el once
duermen varios hacinados
¿Con ellos que va a pasar?
¿La policía los cuidará?
Media pila, no jodamos.
No me cuida el estado.
Mucho menos el mercado.
Me cuidan los de abajo.
Todos los precarizados.
Y aunque algunos se molesten
o anden aún medio dormidos
Gritaré entre los balcones,
¡Unidad de trabajadores!