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Red Internacional
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Elecciones 2019. Cuenta regresiva hacia las PASO: entre las promesas a los sojeros y las denuncias del ajuste

El Frente de Todos y el macrismo pasaron las últimas semanas haciendo promesas a los grandes productores rurales. El Frente de Izquierda Unidad denunció el panquequismo de sus rivales y el ajuste viene si continúa la tutela del FMI.

Lunes 5 de agosto de 2019 22:48

Estamos a las puertas de las PASO. Este 11 de agosto se votará en todo el país. ¿El objetivo? Solo medir fuerzas. Las elecciones convocadas para este domingo no definirán ningún cargo. Funcionarán, suele decirse, como una enorme encuesta nacional a cielo abierto.

Sin embargo, no es poco lo que se juega en términos políticos. Según los sondeos que se difundieron en las últimas semanas, el oficialismo de Juntos por el Cambio llega corriendo desde atrás al Frente de Todos. La diferencia entre ambos espacios aparece difícil de mensurar. Las múltiples encuestas que se conocen indican diferencias variadas y resultados diversos.

En el mundo de la especulación política, el macrismo apuesta por una diferencia menor, que considera reversible en las elecciones de octubre o en el balotaje, en caso de que ocurra. En el Frente de Todos el objetivo es lograr una diferencia holgada que aproxime la posibilidad de un triunfo en primera vuelta.

Más allá de las tensiones, en lo esencial ambas campañas estuvieron marcadas por una moderación extrema. Las soluciones a los problemas de fondo que golpean a las mayorías populares ocuparon poco y nada en la agenda de Macri o Alberto Fernández.

Contrariamente a eso, hacia los dueños del poder económico, ambos candidatos volcaron entusiastas propuestas para lograr su voto.

Bailando con la Sociedad Rural

Este sábado Macri fue uno de los protagonistas de La Rural. El presidente volvió a repetir las palabras que tanto le gustan a grandes terretientes, pooles de siembra y grandes cerealeras. Definió a las retenciones como un “impuesto distorsivo” que debería dejar de cobrarse. Desde la misma tribuna, Daniel Pellegrina, actual presidente de la Sociedad Rural, le tomó la palabra y le pidió el fin de ese tributo a partir de 2020.

No fue ese el único gesto de Macri hacia el campo. Hace una semana anunció la reconversión de Agroindustria de secretaría a ministerio. Los aplausos de los grandes sojeros no se hicieron esperar.

Muy pocas horas antes, mirando también hacia las grandes patronales del campo, el candidato del Frente de Todos prometió una devaluación del peso. La medida favorece a los sectores y perdjudica a los trabajadores, cuyo salario se percibe en moneda nacional. A eso hay que añadirle la consecuente y esperable suba de los precios.

No fue el único gesto hacia el llamado campo. A mediados de la semana pasada, desde Entre Ríos, Alberto Fernández había considerado “desmedido” un fallo que ponía límites a la fumigación con agrotóxicos. En eso coincidió con Macri y con el gobernador local Bordet.

En estos meses, más allá de las promesas de campaña, el candidato peronista ha mostrado una clara voluntad por acordar con los grandes grupos económicos y el FMI. Desde la reunión con los enviados del Fondo, pasando por un encuentro secreto con Marcelo Mindlin -develado por el periodista Diego Genoud- hasta las constantes aclaraciones de que no pretende defaultear las Leliq.

El Frente de Todos terminó unificando en un mismo espacio a sectores que se habían opuesto a Macri con quienes le garantizaron la gobernabilidad. Allí hay que contar a Sergio Massa, la dirigencia de la CGT, y los gobernadores peronistas. Son éstos quienes hoy marcan la cancha. La presencia de Juan Manzur junto a Alberto Fernández, en cada acto de campaña, dice poco más que todo.

Entre bueyes perdidos y falsos “anti-sistemas

Durante meses Roberto Lavagna ocupó la plana central de los diarios. Sus tires y aflojes con la desaparecida Alternativa Federal ocuparon más de un titular. Sin embargo, cuando tuvo que iniciar su campaña electoral, el ex ministro de Economía quedó opacado.

Abandonado por el gran empresariado que lo había reclamado como candidato, Lavagna terminó haciendo una campaña anodina, sin ideas, con permanentes idas y vueltas. Las encuestas que se conocen le otorgan, como mucho un 10 % de los sufragios hacia este domingo.

En estas semanas José Luis Espert (Frente Despertar) intentó presentarse como un candidato “anti-sistema”. Como ya se señaló en este medio, sus propuestas son más bien lo contrario. El liberalismo del economista supone avanzar con la reforma laboral y previsional, despedir más de un millón y medio de trabajadores estatales y garantizar que, en el ámbito privado, las empresas puedan cesantear personal prácticamente sin costo. Es un Macri pasado de rosca, para resumir.

Si votás a la izquierda, sabés lo que votás

La izquierda llegó a estas elecciones habiendo dado un paso muy importante: unificar a la casi totalidad de ese espacio. Con este hándicap se lanzó a una fuerte campaña militante en todo el país.

A diferencia de sus rivales, Nicolás del Caño no se entrevistó con empresarios ni pidió encontrarse con el FMI. Por el contrario, el candidato presidencial de la izquierda se reunió con trabajadores de empresas recuperadas, que hoy las gestionan luego de haber sufrido el vaciamiento patronal. Al mismo tiempo, en diversas recorridas, habló con cientos de jóvenes, conociendo sus problemas, dialogando sobre las dificultades para conseguir trabajo estable o poder estudiar.

En esta campaña volvió a quedar de manifiesto que la izquierda no tiene nada que ver con las fuerzas políticas tradicionales. En el Frente de Izquierda Unidad no hay lugar para panqueques como Sergio Massa o Miguel Ángel Pichetto.

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A lo largo de la campaña, la izquierda denunció la subordinación del conjunto del régimen político a los dictados del FMI. Si no se rompe esa tutela, el camino inevitable será el del ajuste, gobierne quien gobierne.

La izquierda cerrará su campaña nacional este miércoles. Lo hará frente al Congreso Nacional, realizando un novedoso despliegue audiovisual. Allí sus principales candidatos y candidatas llamarán a votar al Frente de Izquierda Unidad como un mensaje hacia los poderosos. Un mensaje de los trabajadores, de las mujeres y la juventud que no se resignan a aceptar el ajuste del FMI y los partidos que aceptan sus directivas.