La central obrera cuentas las horas a la espera de respuestas oficiales para ver si sigue la tregua. Pablo Moyano amenaza con irse de la CGT si no hay medida de fuerza.
Martes 11 de octubre de 2016
A tres días de cumplirse el plazo para que la CGT reciba la respuesta del Gobierno a sus reclamos, Pablo Moyano dijo que el triunvirato que conduce la central obrera “tiene que llamar a un paro o una movilización”.
“La CGT no puede seguir mirando por televisión cómo otros sectores marchan, como marchan los compañeros de la CTA y los de los movimientos sociales. Tiene que haber una reacción”, sostuvo el dirigente del gremio de Camioneros y advirtió que su sindicato podría salirse de la central si el triunvirato se conforma con “un bonito”.
“Creo que no tendría sentido seguir en un espacio donde no se defienden los intereses de los trabajadores”, sentenció.
En una especie de tira y afloje, los dirigentes se pelean por darle más tiempo al Gobierno y a las posibles migajas que entregaría. Antes de enfrentar a Macri con un paro los secretarios generales Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña dan todo tipo de justificaciones.
Mientras tanto el Gobierno fue endureciendo su postura y dio a conocer la semana pasada que sólo daría un bono de fin de año a los sectores que “menos tienen”, dejando en claro así que no hay respuesta al conjunto de reclamos que viene exigiendo la CGT tras diversas reuniones con los funcionarios.
Mientras el tiempo sigue corriendo y los representantes sindicales se muestran “indecisos” y patalean con discursos contra la hostilidad del Gobierno, las patronales se envalentonan y se aprovechan de la tregua que les brindan para avanzar en sus planes de suspensiones, despidos y retiros voluntarios.
El domingo el gigante alimenticio Arcor anunció que anticipará las vacaciones de unos 400 trabajadores durante esta semana, debido a la caída de la producción por una fuerte baja en sus ventas.
De la misma manera, la empresa Pirelli despidió a 80 trabajadores que están contratados por agencia, y realizó otros 60 despidos encubiertos bajo la modalidad de “retiro voluntario”. Esta patronal utiliza esos despidos encubiertos como herramienta extorsiva para crear un clima que condicione futuras negociaciones ante eventuales nuevas paritarias.
Entre los dirigentes, otro que habló fue Luis Barrionuevo. Aunque opinó que el “bono alcanza para dos alfajores”, el gastronómico se encolumnó entre quienes lo considerarían suficiente para evitar una medida de fuerza. “Lo mejor sería que el presidente Mauricio Macri saque un decreto con un bono generalizado para todos”, aconsejó Barrionuevo.
La tregua, el “diálogo” y la “prudencia” describen el rol que vienen jugando los popes cegetistas. Aunque el Gobierno demuestra que cada medida tomada es en función de los intereses empresariales, a ellos parece no alcanzarles para darle una definición concreta a una medida de fuerza que enfrente las políticas de ajuste.
Las respuestas del gobierno llegarían este jueves y los dirigentes resolverían qué hacer. Todo parece indicar que prefieren seguir esperando.