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Coronavirus. Cuestionamientos a la información que da el gobierno: ayer bajaron el noveno informe epidemiológico por datos incorrectos

Jaime Mañalich entregó un nuevo informe epidemiológico, en un momento en que se ha cuestionado la entrega de datos del gobierno luego de que se tuviese que bajar el noveno informe epidemiológico por incongruencias en la información.

Sábado 18 de abril de 2020

En el informe entregó las cifras del día: 478 nuevos casos hasta las 21.00 hrs del día de ayer, y 10 nuevos fallecidos. Esto deja un total de 9.730 casos y 126 fallecidos.
A su vez, planteó que existen 588 ventiladores mecánicos disponibles, y que hay 360 pacientes en tratamientos intensivos.

Pero uno de los ejes centrales de las preguntas y de las “preocupaciones” fue el hecho de que el día de ayer se bajó desde la página del Ministerio de Salud el noveno informe epidemiológico del coronavirus, por problemas en los datos.

En este nuevo informe se señalaban aumentos preocupantes de los casos en comunas como María Pinto (RM) que pasó de 0 contagiados a 217 o la comuna de Pirque que pasaba de 12 a 103 casos. Sin mayores explicaciones del por qué de este problema, a lo que ya nos tiene acostumbrados el gobierno, decidieron bajar el informe. Jaime Mañalich sostuvo escuetamente que fue un “error de cómo se dispusieron las filas del Excel” y nada más.

Este nuevo hecho va en la línea de decenas de denuncias de organizaciones de la salud, sociales, de médicos y de expertos que cuestionan “oscurantismo” del gobierno al no entregar datos claros.

Y a su vez, al no explicar de forma explícita hechos que han sido cuestionadas, como el hecho de que desde el 27 de marzo la cantidad de crecimientos diarios se ha mantenido entre 290 y 450, sin considerar el día de ayer, que creció por un evidente crecimiento de los test diarios procesados y realizados.

Por otro lado el gobierno intentó, nuevamente, señalar la “gran cantidad de test que se realizan” en comparación con países de la región, que da un aproximado de 5500 cada millón de habitantes, con una tasa de positividad del 9,5%.

Estos datos son preocupantes: la cantidad de test que se realiza todavía es baja, y tiene una tasa de positividad muy alta en comparación con lo que sería una tasa “común” según expertos, que debería bordear el 4%.

Y al mismo tiempo, preocupa más si se considera lo consignado por médicos epidemiólogos en el medio Interferencia, donde señalan que los usuarios de las ISAPRES concentran entre el 32 y el 40% de los exámenes realizados, en comparación con el 78% de quienes son parte de FONASA. Es decir, se concentran comparativamente en realizar test a los sectores más acomodados.

Punto aparte merece la mención a la familia Luksic y su “caritativa donación” de un millón de mascarillas.

El gobierno lleva adelante una política criminal por la poca cantidad de test que se procesan al día, especialmente para sectores populares, sin tener claridad de la trazabilidad de los contagios y donde se encuentran la totalidad d eestos, mientras oculta cifras o entrea información errada.

Con un impuesto extraordinario a las 10 más grandes fortunas del país, entre ellas la familia Luksic, del 20%, podrían recaudarse más de 7.200 millones de dólares que podrían utilizarse imediatamente en la compra de los insumos de protección que se requieran y la realización de test masivos a todos quienes estén obligados a ir trabajar, sean población de riesgo o tengan riesgo de contagio.

Esta es una medida necesaria pero parte de un programa integral de conjunto, para que esta crisis social y económica la paguen los empresarios y no los trabajadores, que incluye medidas como la prohibición de los despidos, la nacionalización de los recursos naturales y servicios básicos bajo control de sus trabajadores, y que busca poner toda la economía al servicio de combatir la pandemia.