A cuatro días de las elecciones en Bolivia, y ante el resultado que analistas y politólogos consideran previsible de la segura victoria del MAS y el actual presidente Evo Morales, estamos asistiendo a uno de los proceso electorales menos dinámicos de la últimadécada y media.

Javo Ferreira Militante de la LOR-CI
Miércoles 8 de octubre de 2014
Una campaña electoral sin sobresaltos, aburrida y rutinaria. Esto no es casualidad, sino que obedece a la evolución del MAS y su asimilación creciente a las clases dominantes y a su proceso de aburguesamiento.
Si hasta el 2008 el MAS se autoconsideraba el protagonista de un momento “heroico” de la acción política nacional alrededor de las disputas en la Asamblea Constituyente con la derecha regional del oriente, luego de los acuerdos del 21 de octubre y la capitulación en toda la línea en los artículos polémicos de la nueva constitución, el MAS abandona su rol de contención del movimiento de masas para empezar a cumplir el papel de árbitro de los conflictos sociales y representante del conjunto de los intereses de las clases dominantes, inaugurando el momento de la construcción del nuevo régimen político surgido de tales acuerdos.
Atrás quedaban las bravuconadas “socialistas” y se daba inicio a la seria construcción del Estado Plurinacional de Bolivia, tan semicolonial como antes pero con carreteras y teleférico. La construcción de un nuevo orden capitalista se facilitaba con un generoso financiamiento proveniente de los altísimos precios de materias primas que dieron inicio a un nuevo ciclo de modernización evista.
Pasivización de los asalariados y del movimiento campesino, cooptación de los dirigentes sindicales obreros, campesinos y/o indígenas, tranquilidad del empresariado y las clases medias, y transfuguismo desbocado a derecha e izquierda del mundo político, son las claves de la actual contienda electoral del 12 de octubre.
Lo más novedoso para estas elecciones ya no fueron las bandas de la juventud cruceñista aterrorizando indígenas e izquierdistas, los conatos de guerra civil, los agresivos slogans de uno y otro bando, sino que esta vez lo más curioso se expresó en el transfuguismo sin control de candidatos de todos los partidos.
Horas antes del cierre de la listas de candidatos, varias figuras del Movimiento Sin Miedo decidieron pasar a engrosar las listas del Movimiento al Socialismo, dejando en la orfandad y en una situación incómoda a los “sin miedo” que veían cómo su anterior alianza con el MAS se convertía en la justificación para el abandono de militantes y candidatos.
Días antes se había producido un fenómeno particularmente llamativo: ex militantes del ELN en tiempos del Che Guevara, como Loyola Guzmán, firmaron acuerdos nada menos que con el prominente empresario y ex ministro neoliberal de Sánchez de Losada, Doria Medina, en un caso por demás comentado en la prensa. No había terminado de secarse la tinta con la que se firmaron los acuerdos, que este empresario abandonó a sus recientes aliados para constituir un nuevo acuerdo con representantes de la derecha cruceña, el actual gobernador Rubén Costas y Ernesto Suarez del Beni.
En el MAS el transfuguismo ha dado lugar a un paulatino abandono de las figuras y representantes indígenas y su reemplazo por ex funcionarios y militantes de los viejos partidos neoliberales y representantes del viejo régimen de democracia pactada, que vieron que el proyecto de Evo Morales y García Linera no era transformar a Bolivia en una nueva Cuba, sino mas bien ser los porteros de un nuevo y dinámico capitalismo andino. Recientes declaraciones del empresariado así lo aseguran, así como de los mismos representantes del MAS que hoy ven amplias posibilidades de ganar las elecciones nada menos que en un bastión de la derecha regional: Santa Cruz. Para este objetivo, los acuerdos con militantes del partido del difunto General Banzer (Acción Democrática Nacionalista) y con el derechista alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, un reconocido acosador de periodistas y trabajadoras de la alcaldía, fueron piezas claves para poner en marcha este proyecto.
Sin embargo, el último movimiento de estas características se ha dado en el partido Demócrata Cristiano -partido que militó en los golpes del 71 y del 80, encabezado por el ex vicepresidente del Gral. Banzer, y luego presidente, el Ingeniero Jorge “tuto” Quiroga- se han sumado a esta formación política nada menos que prominentes miembros y representantes del Partido Socialista, del líder asesinado y desaparecido en el golpe del 80, Marcelo Quiroga Santa Cruz, afirmando que “si ganan las elecciones –una afirmación sin ningún sentido- abrirán los archivos de la dictadura” y encarcelaran a todos los culpables del asesinato de decenas de militantes populares. Afirman esto cuando van junto a renombrados miembros defensores de la dictadura militar como Tuto Quiroga.
A estas alturas, estamos en una campaña electoral donde el transfuguismo de derecha e izquierda es el que se adueñó del proceso y donde las palabras y las ideas parecieran carecer de todo significado. Ante este escenario, carente de todo proyecto alternativo al capitalismo andino tanto del oficialismo y de la oposición, los trabajadores, estudiantes y campesinos que pretendan mantener una posición independiente no tendrán más alternativa que anular su voto o emitirlo en blanco, preparándose para recuperar las banderas de la independencia política de los trabajadores.

Javo Ferreira
Javo Ferreira nació en La Paz en 1967, es fundador de la LOR-CI en Bolivia. Autor del libro Comunidad, indigenismo y marxismo y parte del consejo editorial de La Izquierda Diario Bolivia. Fue docente de la Universidad Obrera de Siglo XX en Potosí e impulsor del PT de la COB el 2013.