El alcalde de Recoleta fue el segundo invitado en someterse a las preguntas del panel del programa, en donde abordó el contexto actual del país con la pandemia y su posición para las elecciones presidenciales de 2021. Se ubicó como defensor de las demandas populares y de una asamblea constituyente pero… reivindicando los acuerdos con partidos como la DC. Compartimos algunos puntos para el debate.
Miércoles 2 de septiembre de 2020
El alcalde se refirió a una serie de debates como el del retiro del 10%, la nacionalización de los fondos de pensiones, el paro camionero y al acuerdo del 15 de noviembre del 2019 que firmó casi toda la oposición para hacer posible el proceso constituyente.
Uno de los puntos fuertes de la entrevista fue la critica al saqueo de las trasnacionales en Chile: “Si usted me pregunta si es más lógico que las platas de los trabajadores sirvan para prestárselas a Latam o para fortalecer el sistema público, la infraestructura, los cientos de embalses de agua que nos faltan y que están hace 30 años en estudios, o un nuevo sistema de ferrocarriles para no tener que recibir chantajes, yo le digo, me parece que sí”.
Para Daniel Jadue uno de los temas más importantes a considerar en su eventual carrera a La Moneda será la nacionalización de los fondos de pensiones. De acuerdo al alcalde, los dineros de los trabajadores de Chile deberían estar a disposición de un proyecto nacional que posibilite la “innovación, ciencia y tecnología”. Hizo también una propuesta por el salario domestico, entre otros temas.
Guiado por las preguntas de los periodistas Jadue se ubicó critico a los partidos que firmaron el Acuerdo por la Paz del 15 de noviembre y mencionó que “El Partido Comunista no firmó el acuerdo con justa razón. No había paridad, escaños para pueblos originarios y para personas en situación de discapacidad (…) imposible apoyar aquello”.
Durante la entrevista los panelistas de Tolerancia Cero consultaron al alcalde Jadue las razones que habría tenido el Partido Comunista para no apoyar el acuerdo constitucional que firmó la oposición y el Gobierno.
Según explicó Jadue, principalmente se debió a que “era un mal acuerdo, al día siguiente el 30% de la ciudadanía la rechazó en la encuesta pagada por el gobierno. A la semana siguiente los mismos que la firmaron buscaron modificarlo desde la perspectiva del Rechazo”.
Y además señaló “El acuerdo no toca los dolores más profundos de Chile. Nunca vi una manifestación con carteles que dijeran Convención Constitucional, todo era Asamblea Constituyente. Para nosotros no es un tema de nombre, era una demanda de la gente”.
Jadue también dedicó algunas palabras la Asamblea Constituyente. Según él, la idea era celebrada por la ciudadanía durante las manifestaciones sociales de octubre del 2019, pero finalmente se reemplazó por la Convención Constitucional.
Palabras y hechos
El alcalde del Partido Comunista hoy se ubica dentro de los defensores de las demandas del pueblo.
Que conveniente posición mientras en la rebelión de octubre su partido, por medio de su conducción en la CUT, abiró una tregua con el gobierno exigiendo un dialogo para una “agenda social”, sacando del petitorio la demanda de #FUERAPIÑERA que era, para la mala memoria del alcalde, la principal demanda popular junto con la asamblea constituyente.
Decidieron, estos convenientes defensores del pueblo, salvarle el pellejo al gobierno y evitar que fuera por medio de la movilización obrera y popular que se impusiera una verdadera asamblea constituyente libre y soberana, impuesta con los métodos de la movilización de la clase trabajadora como fue la huelga general del 12 de noviembre.
Conveniente crítico del acuerdo, que cuestiona a los partidos de la “cocina” pero se sirve el postre. No olvidar que después de firmado el acuerdo por la paz del 15 de noviembre, el Partido Comunista y su conducción en la CUT sencillamente dejaron de convocar a cualquier manifestación y hasta el día de hoy se encuentran en una irrisoria cuarentena mientras al pueblo trabajador se le despide, suspende o reprime.
¿Qué hizo el PC para luchar por una verdadera asamblea constituyente? Nada mas ni nada menos que exigir un diálogo con Piñera y llamar a un paro de 11 minutos, ¡De 11 minutos y no es broma! ¿Lo recuerdan? Del dicho al hecho, hay mucho trecho: por amplios sectores obreros y populares fue apodado el paro de la vergüenza.
Sus creadores hoy posan como defensores de las demandas del pueblo, pero la palabra aguanta mucho. En medio de la pandemia fue el PC junto con el Frente Amplio quienes aprobaron la ley de “protección al empleo” que permitió el despido encubierto masivo de trabajadores y fue un factor para que se desarrollasen las protestas de hambre en las poblaciones. Y la CUT de la cual ellos están a la cabeza no movió ni un dedo.
Y si bien no firmaron el Acuerdo por la Paz, sí entraron al Acuerdo Nacional de Piñera para endeudar al país con bancos internacionales y el FMI frente a los efectos económicos de la pandemia.
En defensa del pueblo, pero para llevarlo a nuevo intento de conciliación con los partidos empresariales, Jadue empezó criticando a la cocina para reivindicar (y ser defensor acérrimo) del gobierno de la Nueva Mayoría, instando a que la socialdemocracia sea más consecuente. Por ejemplo como la europea.
Defendiendo las reformas seniles de Bachelet, que recordemos además de cambios cosméticos también profundizaron tratados neoliberales como TPP-11 que permite el saqueo de trasnacionales en Chile y en donde, bajo su gobierno fueron asesinados obreros mineros como Nelson Quichillao.
Quieren llevar a la clase trabajadora a nuevas alianzas con sus verdugos. Y si hoy hablan a favor del pueblo trabajador lo hacen por cálculo electoral, para desgastar un poco al gobierno, pero en el momento en que hay que pegar ¿Qué hacen? Buscan la unidad en mínimos comunes con la DC.
Las demandas de la rebelión solo las podremos conquistar con los métodos de lucha del pueblo trabajador, retomando la perspectiva del paro nacional del 12 de noviembre. Y para esto es necesario levantar una alternativa de independencia política de la clase trabajadora para echar abajo el régimen herencia del pinochetismo.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile