El poeta Daniel Nizcub nos habla sobre la segunda edición de su poemario "Poesía en transición", las novedades que traerá consigo este nuevo tiraje y su perspectiva como persona trans a propósito de la industria editorial en México.

Nancy Cázares @nancynan.cazares
Sábado 24 de abril de 2021
En 2017, el poeta Daniel Nizcub presentó en Oaxaca su libro Poesía en transición, que narra doce meses de su proceso de transición por medio de 17 poemas. De la mano de la editorial Pez en el árbol y la librería Somos Voces, llegó a librerías de la Ciudad de México en 2019.
Poesía en transición; poemario que narra las vivencias de un hombre trans mexicano
Poesía en transición; poemario que narra las vivencias de un hombre trans mexicano
Este año, el poeta anunció a través de sus redes sociales el inicio de la preventa de una segunda edición de este poemario. Según informó Nizcub, se trata de un tiraje que incluirá también el poemario Pido no ser yo, conjunto de textos previos a Poesía en transición.
Como dije, venían nuevas noticias. Preventa de la segunda edición de “Poesía en Transición” que es doble e incluye “Pido...
Publicado por Daniel Nizcub en Martes, 13 de abril de 2021
Como complemento en esta segunda edición de Poesía en transición, se incluirán audios que convierten este libro en un poemario sonoro, el cual funge también como un registro de los cambios en la voz de Daniel Nizcub durante su primer año de tratamiento hormonal. La preventa del libro se realizará por medio de las redes sociales de la editorial Pez en el árbol.
A propósito de esta segunda edición de su poemario entrevistamos a Daniel Nizcub, quien nos habló sobre esta segunda edición de su poemario "Poesía en transición", las novedades que traerá consigo este nuevo tiraje y su perspectiva como persona trans a propósito de la industria editorial en nuestro país.
Proceso creativo
Parte de la construcción del poemario doble “Poesía en Transición” y “Pido no ser yo”.
¿Ya...Publicado por Daniel Nizcub en Miércoles, 14 de abril de 2021
LIDMx. Han pasado ya varios años desde la publicación de la primera edición de tu poemario, ¿cuál sería tu balance del tiempo transcurrido desde entonces sobre la recepción que tuvo tu libro y por qué lanzar una segunda edición?
Daniel Nizcub (DN). La primera edición de este libro fue en marzo de 2017. Haciendo un recuento de este tiempo transcurrido, que son cuatro años, algo que podría decir es que estas letras dejaron de ser solamente mías. Se han compartido de cierta forma, a lo mejor no se han conocido mucho ni han salido a la luz pública, pero estoy muy agradecido con la cantidad de mensajes que me envían por las redes sociales. De alguna forma es lo que nos ha conectado en este tiempo pandémico.
Yo no era muy afín a las redes sociales, pero creo que el hecho de que existan, ha acercado estas letras a más personas. Sobre todo a personas trans que, como te digo, han tenido tiempo de dedicar algunas palabras e incluso a generar obras. Personas que se dedican a la ilustración, al dibujo, a la animación al arte en general, han hecho suyas las letras y han reproducido desde su propia visión artística el sentimiento que les provocan.
Y a continuación UN POEMA de Daniel Nizcub (Poesía en transición, 2017) ilustrado por Noah Wilson....
Publicado por Pez en el Árbol. Colectivo Editorial en Domingo, 24 de enero de 2021
Pienso que estos cuatro años han sido de un acompañamiento muy hermoso a personas que no conozco físicamente pero con quienes de alguna manera hemos compartido el corazón, porque compartimos vivencias, porque nuestras almas han caminado, no por los mismos lugares, quizás, pero sí por circunstancias muy similares. Para mí ha sido muy reconfortante poder acompañar a estas personas de la manera en la que me lo ha permitido la publicación de Poesía en transición a lo largo de estos cuatro años.
A últimas fechas he recibido, debo decirlo, un poco más seguido estas colaboraciones en dónde en otro espacio, otras plumas, otros lápices, otros colores, otras formas de expresión, retoman mis letras. Acompañar transiciones de esta manera ha sido un objetivo que yo no sabía que estaba puesto dentro de esta publicación, al menos no de primera instancia. De manera personal se trataba de soltar los miedos que pueden llegar a existir dentro de un proceso como el que vivimos la gran mayoría de personas trans. Abrazarlos, hacer las paces y continuar el camino.
Para mí ha sido muy gratificante que esto haya podido llegar a más personas y que haya podido acompañar sobre todo transiciones. No voy a decir que las hizo más fáciles —probablemente no—, pero creo que sí menos solitarias.
Más allá de la recepción que tuvo, creo que era necesario mostrar la otra parte, los previos a esto. Poesía en transición, la primera edición, estuvo dedicada a estos miedos en los que a lo mejor en algún momento de nuestras propias transiciones —no voy a generalizar, pero hablaré por la mía—, parece ser que tomamos el "tiempo cero" a partir de cuándo tomas la testo (hormonación) que, bueno, al final sí es un cambio bastante fuerte por todos los cambios físicos que podrían llegar a presentarse. Poesía en transición es explorar ese inicio de la transición hormonal.
Sin embargo, a lo largo de este tiempo y como bien lo dice Nallely Tello—editora de Pez en el Árbol cuya palabra acompaña esta segunda edición con un Prólogo— , ha sido una forma de hacer las paces con un pasado que a veces queremos matar, olvidar, esconder o enterrar. Es libre cada persona de hacer lo que deseé con su pasado, por supuesto, pero en este caso fue eso, una reconciliación. Darme cuenta de que la transición no es a partir de una hormonación, sino que se lleva a cabo toda la vida. En esta sociedad en la que vivimos, muchas personas trans tenemos luchas internas desde muy temprana edad, justo por esta sociedad que no llega a comprender las vivencias que cada quien tiene.
Esta segunda edición viene aumentada, la anterior tenía 17 poemas y esta tiene cuatro más, para un total de 21 para Poesía en transición. Se hace un libro doble porque en la contraparte viene también lo previo a esta poesía en transición, un poemario titulado "Pido no ser yo" que justo era esta guerra interna de una adolescencia que quizá no era entendida ni siquiera por mí mismo, en donde no sabía qué es lo que ocurría, pero algo estaba ocurriendo ahí.
Pienso que estas letras que se recopilaron para acompañar esta segunda edición con la otra parte, que es Pido no ser yo —que también consta de 21 poemas (en total son 42 por todo el libro doble)— complementa la idea de hacer las paces con este pasado, con estas letras que quizá en ese momento cuando nacieron yo no sabía que trataban de un temor, de mucho miedo, incertidumbre, por no saber qué es lo que ocurría dentro de mí en este sentido. Yo lo hablo a título personal, pero la intención de esto, como lo ha sido Poesía en transición es acompañar y crear alguna sinergia con quien lo está leyendo, con quien está siendo partícipe de esta poesía porque es verdad que se puede escribir, pero si no hay quién lo pueda recibir y hacerlo suyo, no va a tener mucho caso.
La idea de esta otra parte del poemario que compone en su totalidad la segunda edición es acompañar estos otros miedos e incluso dudas de no saber qué es lo que ocurre dentro de sí. Y no sólo para una cuestión de transición de una persona trans, sino también para la vida en general, para las personas, los seres humanos en general. Estas vivencias y miedos que se pueden llegar a tener ante un cambio, estas incertidumbres, este incluso no entendimiento de sí mismo como persona, también es parte de esta segunda edición y parte también de esta transición que quizá yo en ese momento desconocía pero que ya se estaba llevando a cabo ahí dentro algún lugar del corazón, del alma, como bien lo podemos decir todas las personas trans, ahí sí podría casi atreverme a decir que aún sin poderlo externar ante nosotres, pues hay algo que sabemos que está ocurriendo y que no podemos entender.
LIDMx. Esta segunda edición cuenta con un soporte sonoro que registra los cambios de voz por los que transitaste durante el primer año de tu tratamiento hormonal, ¿de qué manera el registro auditivo complementa o cambia el registro escrito?
DN. Este poemario tendrá también un enlace a algunos poemas de Poesía en transición de la primera edición, poemas que se fueron construyendo durante este tránsito hormonal, de cambios físicos y demás. No era mi intención realizar este ejercicio de juntar las diferentes voces. Este ejercicio yo lo realicé porque al ver a más hombres trans dentro de YouTube, por ahí del 2009 o 2010, cuando comenzó el boom de poder subir videos a redes, con este famoso internet 2.0, web 2.0, que ya nos permitía hacer eso y ver estos testimonios y cada mes escuchaba cómo les iba cambiando la voz y hacían estas pruebas diciendo "Esta es mi voz con un mes de hormonación", "esta es mi voz con dos meses de hormonación". Entonces dije "está chido, quiero hacer una recopilación de mis voces para ver cómo van evolucionando".
Al principio eran sólo para mí, así como también los escritos eran sólo para mí. Y bueno, los fui recopilando y estuvieron guardados mucho tiempo porque también debo decir que escuchar la voz, su evolución a lo largo del tiempo, también fue verse al espejo de otra manera. Verse en otro tiempo, reconocerse. No era mi intención colocarlos de alguna manera en un proyecto, sólo era la intención de registrar los cambios y lo fui haciendo conforme iba escribiendo la poesía en realidad.
Entonces, la segunda edición nos ha permitido generar un código QR que va a llevar a las personas que así lo deseen a escuchar esta primera forma en la que se leían estos poemas. Hay cambios que se llevaron a cabo dentro del proceso de edición, así que también se está abriendo parte de un proceso creativo. Es cómo se escribieron los poemas en su parte más primigenia que puede existir en ese momento porque estaban saliendo ahí y estaban siendo leídos por el tono de voz que acompañaban.
Ante los cambios de voz del proceso de transición, yo tenía mucho temor porque mi principal fuente de empleo es hacer radio (empecé haciendo radio comunitaria en mi pueblo). Me preguntaba qué ocurriría con mi voz y le dediqué un poema. Poder encontrarla ahora ahí (en el poemario) es, repito, compartir el proceso creativo de cómo se fueron dando las letras. Pienso que abre la posibilidad a otras maneras de escucha de estas letras. Es una forma de dar a conocer las letras; la literatura no sólo tiene que ser leída en libros, sino también tendría que ser llevada a otros formatos para quienes no tengan acceso a lo impreso.
Esta es otra de las razones por las que está ahí la poesía, así como una propuesta para la sociedad en general de que hay cambios y enorgullecernos de este tránsito o hacerlo visible a mi manera con la palabra y el sonido. Es una forma de abrir las alas y decir "aquí estoy", "esto he sido, esto fui, esto sigo siendo", independientemente de los cambios que haya. También de generar algún puente o vínculo de empatía, de respeto con personas que son ajenas a estos cambios para que vean que no somos ni monstruos ni nada parecido, que estamos aquí con toda la dignidad del mundo y con todo el valor para poder decir "así fui, así soy, así he sido y así seguiré siendo".
Estos audios estarán abiertos para las personas, así como la editorial Pez en el Árbol libera los libros desde sus plataformas. Por ahora no, porque estamos en preventa del poemario físico, pero más adelante estará disponible.
LIDMx. Sabemos que el proceso de publicación es largo y lleno de complicaciones para escritores y editoriales independientes ¿cómo ha sido para ti este proceso?
DN. Sí, el proceso de autopublicación es difícil. Te enfrentas a un mercado, a cadenas, a grandes emporios que lo que buscan es vender. En este sentido, yo no colaboro directamente con Pez en el Árbol. A veces les apoyo con algunas cosas pero entiendo este asunto de la colectividad como se hace en muchas partes, como la misma comunidad trans lo hemos realizado a lo largo y ancho del mundo, porque de alguna manera, tejer redes nos ha salvado.
Las redes, la colectividad, la comunidad son quienes hacen un libro, una publicación. No es sólo el autor, no es sólo quien diseña o quien edita. No es solo la casa editorial que está peleando contracorriente para poder poner títulos que no son necesariamente tan buscados o para los que no hay una apertura para hablar del tema.
Creo que el mejor camino que pudimos tomar es haberlo hecho por la libre. Eso nos ha permitido generar redes, lazos. No sólo entre quienes lo hicimos, sino quienes lo reciben. Es difícil ese asunto del mercado, buscar espacios de distribución, Las redes sociales se han convertido en aliadas para poder hacerlo, por mucho que yo no soy tan afín, las redes se han abierto para poder distribuir el poemario.
En Oaxaca las cosas se hacen así de por sí en la vida cotidiana, con ayuda mutua. Los grandes proyectos que se puedan desarrollar en las comunidades son con ayuda mutua, con tequio, con Guelaguetza, con guetza, dependiendo del lugar donde te encuentres se le nombra. Esto nos ha salvado. Por supuesto, es mucho más trabajo porque uno es quien lo gesta, quien lo distribuye, quien lo imprime, quien busca la editorial. Es difícil pero no imposible.
Revista Arrecife Arte Trans: resistencia, organización y memoria
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He visto en Latinoamérica varios compañeres que han optado por la autogestión y creo que es una forma de decirle al sistema que se está equivocando mercantilizando la cultura, haciendo que el acceso hacia estas letras o hacia cualquier otro tipo de literatura no sea tan sencillo para todas las personas. Lo estratosférico de los costos de los libros, quien al final se queda con todo eso es la empresa editorial, no tanto el autor que ha puesto alma y corazón.
LIDMx. ¿Cuál crees que es la importancia de registrar este proceso de transición que encarnas con tu experiencia?
DN. Primero mostrarle al mundo que no sólo yo, sino muchas personas trans estamos escribiendo y creando arte y otras propuestas desde vivencias que siempre han sido invisibilizadas. Creo que es importante hacerlo a través de cualquier herramienta que se tenga, hacerlo desde cualquier trinchera, de una forma que nos guste y nos apasione. Es importante porque es una forma de decir "aquí estamos presentes". En mi caso me tocó hacerlo desde la poesía por alguna razón, pero hay otras formas. Es importante cuando haces lo que a ti te gusta porque de facto va tu presencia política, cómo te paras ante el mundo cuando lo haces, sobretodo a un nivel artístico.
Para mí el arte salva, sana, construye, crea redes. Por supuesto, alejándonos de esa manera de nombrar el arte como algo elitista, que sólo es para personas con cierto nivel socioeconómico o incluso se ha usado también el arte como una forma de racismo y de clasismo. Quién puede acceder al arte, quién puede apreciar el arte, quién puede decir qué es o qué no es arte. ¿Quién dice qué es literatura, dibujo, pintura? Levantar la voz de esta manera es muy necesario y si se hace, como he visto en distintes artístas que con su arte luchan por una realidad social distinta a la que vivimos, pienso que es una cuestión bastante noble y congruente con la vida.
A título personal, esto ha sido una forma de liberar y de entender mi propia vivencia, pero también ha sido una manera de hacer sentir acompañades a quien tal vez no está aquí físicamente, pero que de alguna forma le han llegado estas letras. Este sentirse acompañada, acompañado, acompañade es esencial para las personas trans porque muchas veces, al menos en mi tiempo, lo hicimos en solitario, al grado de que podíamos tener ya bastantes años y no sabíamos de los términos, no sabíamos que era posible realizar sueños que a lo mejor no sabíamos que estábamos soñando. Pienso que es algo a lo que si me tengo que aventar con el corazón abierto y con el alma por delante, por supuesto que lo seguiré haciendo para visibilizar estas vivencias y realidades que tenemos.
Pienso que si yo no estuviera, estaría otra persona haciéndolo, El arte es así de magnífico en cualquiera de sus expresiones. Es necesario para generar un puente entre personas que no entienden estas realidades, pero a través del alma, del sentir humano, podremos llegar y quizás hacer este mundo un poco más amable y más llevadero para que todas las personas podamos caber en él.
LIDMx. ¿Qué piensas sobre el estado de los derechos para las personas trans en México? ¿De qué forma crees que influye este contexto en tu producción literaria y el espacio en que se desenvuelve?
DN. Como muchas otras realidades, no sólo de personas trans, siempre nos quedan a deber como sociedad. Es cierto que ha habido muchos avances en la actualidad, creo que esta comunidad que se ha tejido por medio de las redes ha logrado avances hacia dentro, como comunidad. Levantamos la voz ya para decir "no soy objeto de estudio y tengo mi propia palabra". Estamos cortos en cómo están nuestros derechos humanos. Tenemos ley de identidad en muchos estados, pero no está tan completa. En cuestión de salud, de educación, de derechos laborales y hasta en nuestra existencia, nuestras realidades, nuestros cuerpos son violentados. Siguen ocurriendo transfeminicidios que es necesario denunciar desde nuestras trincheras.
En este sentido, no sé qué tanto pueda aportar el trabajo que yo hago para que estos derechos se vayan ganando, pero dentro de lo que pueda hacer la literatura, la poesía, que es tocar corazones, por ahí va lo que yo puedo aportar. Creo que es ponerle el corazón, ponerle el alma a las letras de las vivencias, de las realidades por las que se pasan y sacarlas, ponerlas a volar. Que las escuche quien tenga que escucharlas y quizás se siembre esta semilla de cambios para que haya espacios más amorosos para demostrar que estamos aquí. Los derechos están vulnerados y aún así hemos ganado varios (...) debemos recordar que antes que nosotros hubo más personas que pelearon por nuestros derechos, para que hoy podamos estar hablando de una segunda edición de un poemario que habla concretamente de una transición, de una persona trans.
Obviamente la poesía no será quien logre un cambio estructural, pero sí puede abrir corazones para que estas realidades puedan ser vistas de otra manera y ya no desde ese odio tan enraizado hacia lo diferente, hacia la incomodidad que les representa ver cuerpos y vivencias como las nuestras. Si en eso puede abonar mi trabajo, no sólo en cuestión de poesía, sino en contagiar a más personas para que escriban, pues lo seguiré haciendo hasta que pase lo que tenga que pasar. Pienso que si desde ahí me toca ahora, desde ahí lo haré con mucho amor y con todo el corazón.