Figura fuerte en el mundo, de un puesto como espía llegó al poder luego de la crisis del rublo. Quién es y qué cambios expresó el actual presidente ruso.

Diego Sacchi @sac_diego
Viernes 11 de febrero de 2022 08:13
De esos temas hablamos en la columna sobre noticias internacionales del programa de radio El Círculo Rojo, que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs por Radio Con Vos.
Vladímir Vladímirovich Putin nació en 1952 en Leningrado, hoy San Petersburgo.
Un dato curioso es que su abuelo, Spiridon Putin, fue cocinero en el Kremlin al servicio de Lenin y, más tarde, de Stalin.
Desde joven trató de ser espía, a la que ingresó luego de la universidad. Logró su primer destino como espía en 1985, destinado a Dresde (Alemania), donde se camufló como traductor.
Su carrera política comienza en 1991 como asesor de Anatoly Sobchak, quien se postula para alcalde de Leningrado. En 1996 viaja a Moscú con un puesto medio en la administración del presidente Borís Yeltsin. En año y medio, ya era vicejefe primero de la Administración, responsable de las regiones y en el 98 pasa a ser jefe del KGF y secretario del Consejo de Seguridad Nacional.
Justamente 1998 es un año clave para lo que vendrá. Ese año Rusia vive la crisis del Rublo, que golpeó a un país que ya estaba sumido en una profunda depresión económica que había durado varios años y las políticas de shock luego de la caída de la URSS.
El efecto de esa crisis culminó con la renuncia de Boris Yeltsin y el ascenso de Putin como presidente interino el 31 de diciembre de 1999. El primer decreto que firmó otorgaba inmunidad procesal a Yeltsin.
Presidente desde 1999 y hasta 2008 y, luego, desde 2012 y hasta la actualidad. Es el sexto gobernante ruso que más tiempo ha estado en el poder.
Para entender la consolidación de Putin, tiene mucho que ver con esa crisis de 1998 y los cambios que produjo. El sector financiero ruso dominante en los 90 nunca recuperó la prominencia, mientras empresarios de sectores claves como el petróleo, gas, carbón, metales se siguieron beneficiando. Personas como Roman Abramovich, originalmente un magnate del petróleo y el aluminio; Vladimir Bogdanov, propietario de la petrolera Surgutneftegaz; Aleksei Mordashov, propietario del conglomerado siderúrgico Severstal; y docenas más. Durante sus dos primeros mandatos: el país pasó de no tener multimillonarios en 2000 a tener 82 en 2008.
No todos los rusos se beneficiaron de este crecimiento, y una prueba de ello fue la gran ola de manifestaciones contra la reforma previsional que tuvo lugar a comienzos de 2005, que perjudicaba a los sectores más débiles: jubilados, pequeños funcionarios. El gobierno debió entonces modificar su política social
Pero la crisis del 2008 frenó el crecimiento, lo que Putin compensó con un discurso cada vez más nacionalista, conservador y autoritario.
La persecución a la comunidad LGTBI, detención de opositores y una política cada vez más agresiva hacia las históricas zonas de influencia rusa, marcaron los últimos años, en su mandato ha intervenido militarmente en Crimea, Georgia, Ucrania, Siria y continuó la segunda de Chechenia.
Putin está lejos de ser el “zar comunista” que dicen algunos, a tono con un relato que llega desde Estados Unidos.
Surgió como el “hombre fuerte” de la crisis del 98, se consolidó gracias al recuerdo traumático que la disolución de la ex-URSS y la política abiertamente pro neoliberal de Yeltsin, en beneficio de una nueva elite empresarial rusa

Diego Sacchi
Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.