Este lunes se viralizó la polémica iniciada por la diputada del Frente amplio, Maite Orsini, quien criticó el protocolo de vestimenta para la cita con Bolsonaro, el presidente de derecha brasileño.
Martes 19 de marzo de 2019
Polémica generó la invitación del gobierno a un almuerzo en honor al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. La diputada del Frente Amplio, Maite Orsini. criticó el protocolo de vestimenta que recomendaba a las mujeres llevar vestido corto, señalando que era del siglo XVIII esta práctica de indicar la vestimenta. Además, la diputada recordó la ideología machista y xenófoba de Bolsonaro.
En ese sentido, Orsini señaló que tampoco era aceptable declararse feminista y negar a mujeres su derecho a decidir.
Las declaraciones de la diputada generaron reacciones en seguida en redes sociales. Es que la sociedad chilena, por impacto del movimiento de mujeres en ascenso a nivel nacional e internacional, ha desarrollado una mayor sensibilidad a prácticas sexistas que históricamente han sido naturalizadas, en aspectos de la vida tan básicos como imponer la vestimenta según los roles de género.
Ante esta nueva sensibilidad de diversidad y no discriminación, la derecha y los sectores conservadores reaccionan con un machismo virulento, como es el caso del conductor radial, Gonzalo De la Carrera, quien en el año pasado protagonizó una polémica tras difundir una falsa noticia en donde se señalaba que la diputada Camila Vallejo (PC) estaría a favor de la pedofilia.
Esta vez, para neutralizarla en el debate, difundió imágenes de la diputada frenteamplista en bikini, señalando que “claramente lo que se pretende evitar es que alguien vaya de gala a un almuerzo o bien que otras más progres del FA se le ocurra ir vestida así”. Quien además agregó que “el Presidente debe querer evitar que las mujeres se cosifiquen o que caigan en contradicciones”.
Luego la vocera de gobierno Cecilia Pérez respondió a la polémica en la misma línea, manifestando que era para descartar vestido largo de gala y que no le correspondían estos cuestionamientos a la diputada del Frente Amplio, aprovechando la ocasión, llamó a la oposición a sacar adelante el proyecto de sala cuna, posando como promotores de los derechos de las mujeres.
La sed del 8M
Más allá de lo contradictorio que puede parecer la polémica por el vestido corto, hay que dar cuenta de una cosa, el movimiento de mujeres ha despertado un espíritu crítico y de hartazgo antes las cosas más cotidianas y tradicionales. Pero esta sed de igualdad de género puede ser un arma de doble filo.
Es por esto que todas las corrientes políticas pelean las banderas banderas de igualdad de género, porque quieren contener un cuestionamiento que es profundo.
Así, el gobierno presentó una agenda que incluye medidas como la flexibilización laboral, bajo el argumento de estimular la inserción laboral de las mujeres, medida que apunta a conciliar la vida laboral con la familiar, pero que en lo concreto precarizarán la vida los trabajadores en general y de mujeres y jóvenes, en particular. Manteniendo intactos los históricos roles de género que asignan a las mujeres la responsabilidad de cargar con la familia sobre sus hombros, haciendo el trabajo reproductivo de forma gratuita.
Hay que transformarlo todo
Ante esto, el Frente Amplio, responde tomando en cuenta el ánimo que dejó sembrado el 8M, pero poniendo el acento en el síntoma, no en la enfermedad.
Es fundamental que las mujeres, que viven las peores consecuencias del sistema de previsión que impuso el sistema neoliberal, adviertan con una gran manifestación el ataque que busca pasar Bolsonaro contra el pueblo trabajador de Brasil. Quien quiere implementar el mismo sistema que en Chile fue impuesto bajo la bota militar de la dictadura, sistema que actualmente arroja a los ancianos y especialmente a las mujeres, de la tercera de edad a la miseria e incluso hasta el suicidio.
La misma alianza criminal de empresarios, militares e iglesias, que en Brasil ha dejado a su paso asesinatos, como el de la diputada, Marielle Franco, quien habría sido blanco de militares o los crímenes de odio fomentados por sectores conservadores que atentan contra las diversidades sexuales. Esta tendencia es seguida de cerca en el Chile de Piñera, que sólo en 2019 lleva más de una decena de ataques contra personas que manifiestan de forma abierta su sexualidad no heteronormada.
Por eso, desde el feminismo socialista, la agrupación Pan y Rosas llama a diputados de izquierda y que se reivindican feministas, a que convoquen a masivas movilizaciones para este viernes 22 contra la cumbre Prosur, que intenta cuadrar el patio trasero de Donald Trump.
Dependerá de la fuerza que se demuestre en las calles si la derecha logrará sentar las bases para un periodo de ganancias a costa de la vida de millones de trabajadores o bien este ánimo que sembraron las mujeres el 8M pueda ser la chispa para organizar la resistencia a las medidas de la derecha en el continente, llamando a la escena a sectores estratégicos de la clase trabajadora para transformarlo todo.