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Juventud. Debate sobre “Géneros y Sexualidades” en Haedo

El pasado miércoles 22 de abril, se realizó la charla-debate "Géneros y Sexualidades" en el I.S.F.D. N° 45 "Julio Cortázar" convocada por la conducción del Centro de Estudiantes "Estudiantes en Marcha". Contó con la presencia de más de 200 estudiantes. La ley de Educación Sexual Integral, el rol de la Iglesia y el derecho al aborto fueron los temas de debate.

Viernes 24 de abril de 2015

La charla contó con el aval y promoción institucional y los docentes suspendieron las clases, lo cual permitió la numerosa asistencia de estudiantes. El panel de la mesa de debate estuvo integrado por: Cecilia Salim, docente del Instituto, Graciela Calderón, secretaria adjunta de Suteba La Matanza, Malena Lenta, militante de Izquierda Socialista y una representante del Ministerio de Educación.

En el debate se abordaron las problemáticas entre la Ley de Educación Sexual Integral (más conocida como ESI) y su aplicación. La importancia de la educación sexual en las escuelas de forma científica, la influencia de la Iglesia para que la ley no se cumpla y el derecho al aborto. Entre las panelistas se expresaron distintas posiciones , ya que desde el Ministerio de Educación no se cuestionó las contradicciones entre la Ley y su aplicación. Si no que planteó recomendaciones de cómo trabajarla en el aula. El resto de las participantes de la mesa tuvieron una posición crítica, cuestionado el rol de la iglesia en la educación, la falta de presupuesto educativo, el aborto clandestino. La agrupación Pan y Rosas participó de la charla con un stand con la consigna "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". Difundiendo materiales y siendo parte del debate.

La Izquierda Diario estuvo presente y dialogó con las panelistas, estudiantes y docentes sobre los temas a tratar:

LID: ¿Crees que la Iglesia tiene influencia sobre la educación?

Edmundo Zanini, docente del instituto: La Iglesia ha tenido influencia sobre la educación desde la colonización para acá. La pregunta es hasta qué punto ha seguido esa injerencia y de qué tipo es. Yo creo que en algún sentido han cambiado los aspectos más nefastos. Pero en particular en materia de educación sexual, la Iglesia tiene una marca que ni siquiera con las gestiones papales más progresistas como algunos creen que sería el caso de Francisco, puede modificarse sustancialmente y eso está ligado a una tradición y a intereses muy concretos. Las iglesias están ligadas a una tradición que hacen al capitalismo y por lo tanto se sostienen en el machismo y en la restricción de los derechos de las mujeres y los niños.

Malena Lenta, panelista y militante de Izquierda Socialista: Sí, por supuesto, lamentablemente, aunque se plantee que la educación debe ser laica, en realidad tenemos un Estado que no es laico. Un Estado que financia en particular a la Iglesia Católica y que la misma elige los contenidos.

Natalia, estudiante del terciario: Sí, creo que la Iglesia tiene influencia sobre la educación y siempre formó parte de una elite que quiso poseer el control de la educación como una manera de adoctrinamiento y que tristemente el Estado es funcional a eso y lo usa por la cuestión de la ganancia.

Ayelén Kapsaskis, estudiante y militante de Pan y Rosas: La Iglesia se entromete en la educación como lo hace en todas las instituciones del Estado. Así fue como se opuso a la Ley de Matrimonio Igualitario, incluso Bergoglio en ese momento dijo que "se estaba metiendo la cola del diablo". Y además, al ser la religión oficial, hay un noventa por ciento de financiamiento a la educación privada. Por eso, es una asignatura pendiente y urgente la de la separación de la Iglesia y el Estado. Como vimos en la charla, la Ley ESI se promulgó en el 2006 y todavía no se aplica y hay provincias donde directamente no se dan los cursos de capacitación. Uno de los casos más terribles es el de Salta, la provincia del kirchnerista Urtubey, donde a pesar de que está en vigencia la Ley de Educación Sexual, no se respeta en ningún establecimiento y además se da educación religiosa en todos los colegios, cuando la educación debería ser laica. Con esto quiero decir que cada uno tiene derecho a elegir si quiere profesar alguna religión y cuál, pero que el ámbito educacional y de formación debería ser laico en su totalidad.

Priscila, estudiante: Yo creo que en realidad se culpa mucho a la Iglesia pero no veo bajada de línea de la Iglesia. Fui a escuelas públicas y no se hablaba de religión ahí.

LID: ¿Estás a favor del derecho al aborto?

EZ: El tema del aborto es una tema delicado, ninguna mujer quiere hacerse un aborto, el problema está y esto pasa porque las mujeres quedan embarazadas y no tienen las herramientas para prevenirlo. Mientras el aborto sea resultado de un hecho indeseable me parece que, obviamente, la mujer tiene todo el derecho. Y me parece que hay intereses muy fuertes para que no se legalice, incluso económicos.

Nicolás, estudiante: Estoy a favor por el hecho de que me parece que es un derecho que todas las mujeres tienen que tener. No conozco la cifra pero se que hay muchas muertes anuales de mujeres que lo hacen en forma clandestina y me parece que todas tendrían que tener la oportunidad de elegir y decidir sobre su cuerpo.

Cecilia Salim, panelista: Una mujer no tendría que llegar a una situación de aborto si no deseara quedar embarazada y se suele malentender y parte de una falacia creer que la mujer llegó a esta instancia porque quiso. Por eso, hay que concientizar y educar, y que no sólo dependa del mérito de una docente, si no que se lleve adelante de conjunto.

P: No estoy a favor, me parece que si bien uno tiene derecho a elegir sobre su cuerpo me parece que ahí hay una vida más por nacer y se les esta privando también de sus derechos. Yo no estoy a favor de eso.

AK: La falta de educación sexual desde los primeros años de la escolaridad, la no planificación de la distribución de anticonceptivos, ambas cuestiones que el Estado debiera garantizar y la situación de pobreza y marginalidad en la que viven miles de mujeres, lleva a que las mujeres pobres que abortan mueran por tener que realizarse esta práctica sin la asepsia y condiciones necesarias, dejándonos una escalofriante cifra de 300 muertas por año por abortos clandestinos. El Gobierno de CFK, aliada al Papa y al Vaticano, no quiere que vote a favor de esta ley. Por eso, para conseguir que la Iglesia deje de entrometerse, para lograr que dejen de morirse mujeres por causa de abortos clandestinos y en las peores condiciones, hay que luchar desde nuestros lugares de trabajo y estudio como lo hacemos desde Pan y Rosas en un gran movimiento de mujeres independiente de éste y todos los Gobiernos. Enfrentándolos en las calles para conquistar nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, acceder a educación pública y laica, y a educación sexual correspondiente.