Donald Trump acusó a Facebook, Twitter y Google de no ser políticamente imparciales en sus contenidos, declarando que “están realmente navegando en aguas turbulentas y deben tener cuidado”.
Jueves 30 de agosto de 2018
Imagen: hch.tv
Como es característico, el Presidente estadounidense ocupó la red social del pajarito para hacer sus descargos.
Trump en sus tuits asegura que el 96% de los resultados al ingresar su nombre en los motores de búsqueda son de medios de izquierda, a los cuales los clasifica como “muy peligrosos”. Además, agrega que los resultados de “Noticias de Trump” en Google son solo “fake news” o noticias falsas.
Google search results for “Trump News” shows only the viewing/reporting of Fake News Media. In other words, they have it RIGGED, for me & others, so that almost all stories & news is BAD. Fake CNN is prominent. Republican/Conservative & Fair Media is shut out. Illegal? 96% of....
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 28 de agosto de 2018
Otra frase que resulta a lo menos curiosa en sus posteos fue que “Google y otros están reprimiendo las voces de los conservadores y ocultando información y noticias que son buenas. Están controlando lo que podemos y no podemos ver. Esta es una situación muy grave, ¡se abordará!”
Las declaraciones del xenófobo mandatario, parecen una maniobra algo desesperada para intentar manipular el clima negativo que genera su persona y sus políticas tanto en Estados Unidos como en el resto del globo, queriendo nuevamente buscar un enemigo externo y desviar la tensión. Pero resulta un poco contradictorio, específicamente hablando de Facebook y las acusaciones en contra de esta red social, ya que hace un tiempo se dio a conocer, a través de filtraciones, que Facebook y Cambridge Analyitica tienen participación en manipulación de datos personales de miles de usuarios que facilitó la elección de Donald Trump.
¿Qué significa “advertir” a plataformas de comunicación social?
En términos muy sencillos Trump está pasando a llevar el derecho a la libertad de expresión y vulnerando la libertad de prensa al intentar callar las voces que lo denuncian e imponer a los medios y personas que son cercanos a su ideario, esto pese a que en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos los garantiza como derechos.
No es primera vez que el empresario vulnera este derecho constitucional, de forma sistemática ha perseguido a los miembros de medios de comunicación que no son adeptos de su Gobierno tildándolos de “enemigos del pueblo”, a lo que más de 200 periódicos le respondieron a comienzo de año con una ofensiva compaña enmarcada en “EnemyOfNone” (enemigo de ninguno).
Intentar mostrar una mayoría conservadora en su país es algo controvertido, en el primer semestre de este año diversos movimientos sociales como el de profesores en Oklahoma, #MeToo o los movimientos contra la violencia racial dejan en evidencia que gran parte de los estadounidenses no comparten con las políticas de la Casa Blanca y sus grupos de interés.