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Red Internacional
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1° de Mayo. Del Caño: “La pandemia demostró que la clase obrera es la única esencial, la solución a la catástrofe capitalista viene desde abajo”

El diputado nacional y dirigente del PTS cerró el acto convocado por el FIT Unidad y las luchas en el Día Internacional de los Trabajadores. A continuación reproducimos su discurso.

Sábado 1ro de mayo de 2021 17:51

#1DEMAYO | ACTO FITU: Nicolás del Caño - YouTube

Buenas tardes compañeras y compañeros.

El año pasado decíamos que esta pandemia reveló con mayor crudeza que el capitalismo impide establecer una relación armónica entre la especie humana y la naturaleza, a la que destruye cada vez más. Son las actividades predatorias, que llevan adelante las grandes empresas y los Estados, las que generaron las condiciones para la propagación del virus.

Hace siete meses, cuando el Frente de Todos, con el apoyo de Cambiemos, votaba una ley escandalosa en el Congreso a favor de los laboratorios, denunciábamos el rol de las patentes y exigíamos su liberación para poder fabricar las vacunas en todos los países con infraestructura. Pero no. El gobierno de Alberto Fernández decidió adaptarse a las “reglas del mercado”, sin cuestionar que un puñado de farmacéuticas manejara a su antojo la producción y distribución de las vacunas.

Ya se hizo mención al escándalo con las vacunas de AstraZeneca y el laboratorio de Sigman y a nuestro proyecto de declararlo de utilidad pública. Juntos x el Cambio y el Frente de todos demostraron que para ellos los intereses de los laboratorios son más importantes que la salud de la población. Unos son lobistas de Pfizer, los otros de Sigman.

La “escasez de vacunas” que expresa la mayor contradicción del capitalismo a todos los niveles: entre el carácter cada vez más social de la producción y la forma privada de apropiación.

Esto decía uno de los mártires de Chicago George Engel, en su discurso antes que lo ahorcaran. Permítanme que se los lea

“¿En qué consiste mi crimen? En que he trabajado por el establecimiento de un sistema social en que sea imposible el hecho de que mientras unos amontonan millones, otros caen en la degradación y la miseria. Así como el agua y el aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los científicos deben ser utilizados en beneficio de todos. Sus leyes están en oposición con las de la naturaleza, y mediante ellas roban a las masas el derecho a la vida, a la libertad y al bienestar”.

No son las empresas las que generan el saber científico. Ellas se apropian de las investigaciones en contra de los intereses de la humanidad. Y la factura de este desastre se la quieren hacer pagar, una vez más, a la clase trabajadora.

Desde que empezó la pandemia las 50 personas más ricas del mundo vieron crecer sus fortunas 640.000 millones de euros. La fortuna de 73 millonarios de Latinoamérica aumentó 48.200 millones de dólares.

Mientras, En Brasil no sólo estallan los hospitales, sino que hay millones de personas más que hoy sufren el hambre. En la India el desastre sanitario mata a 3000 personas por día. Los cementerios ya no tienen lugar para las cremaciones. Los ricos huyen en aviones privados. ¡Y después nos vienen a decir que el capitalismo es el sistema del futuro!

Pero fíjense que los capitalistas no se la están llevando de arriba. Hoy asistimos a una importante resistencia de la clase trabajadora y pueblos de distintos países, retomando la oleada de luchas y rebeliones populares que vimos allá en el 2019.

Compañeras, compañeros, hace un rato vimos los saludos de algunas de las principales luchas que se están desarrollando.

Quiero destacar en primer lugar el triunfo de la histórica pelea de la salud de Neuquén, que junto a la comunidad mapuche bloqueó uno de los puntos estratégicos del capitalismo argentino, como son las rutas del petróleo contando con un apoyo social masivo. Esta lucha es un antes y un después para todo el movimiento obrero. La huelga con piquetes de los obreros del Citrus en Tucumán y la de los vitivinícolas en Mendoza y otras provincias son protagonizadas por miles de trabajadores. La clínica San Andrés, el Larcade y muchos sectores de la salud están en lucha. Los compañeros de tercerizados del ferrocarril y de Edesur, que piden el pase a planta permanente. Las obreras y obreros de Arrebeef. La lucha por tierra y vivienda. Los paros docentes en muchos distritos. La pelea de los portuarios que bloquearon el puerto de Buenos Aires.

Muchas de estas luchas vienen dando sus primeros pasos en coordinarse, haciendo una combativa columna el 24 de marzo, un gran encuentro en Madygraf y una jornada en unidad de ocupados y desocupados el martes pasado, que arrancó muy temprano con la protesta en el Obelisco.

¿Qué importancia tienen estas luchas?

Se está desarrollando una experiencia con el gobierno de Alberto Fernández. Muchos sectores lo votaron para sacarse de encima a Macri y recuperar lo perdido, pero lo único que han visto en este año y medio prácticamente es que sus condiciones de vida han empeorado aún más.

Venimos multiplicando todo nuestro esfuerzo para que las luchas triunfen en todas sus demandas: por el pase a planta, por el salario, contra los despidos, por las demandas del movimiento piquetero combativo, por un IFE de 40.000 pesos para todos los que lo necesiten. Un programa opuesto al del gobierno que lo único que hace es buena letra frente al FMI y el pago de la deuda.

Nuestra apuesta es a que estas luchas se desarrollen y pongan en pie nuevas instituciones de la clase trabajadora. La organización democrática de autoconvocados como vimos en la salud de Neuquén, vitivinícolas y del Citrus en Tucumán, es un gran ejemplo de la democracia de los que luchan y son un punto de apoyo para recuperar los sindicatos y arrebatárselos a la burocracia sindical.

También demuestran potencialidad para enfrentar la tregua de las direcciones sindicales subordinadas al gobierno para ir creando las condiciones para un paro nacional y un plan de lucha. Eso, por supuesto, contando con el ejemplo de nuestros hermanos y hermanas en Chile y en Colombia, que vimos esta semana.

En cada una de estas peleas se la juega nuestra militancia, junto a las bancas que hemos conquistado en el Congreso y legislaturas de muchas provincias.

La pandemia demostró una vez más que la clase obrera es la única clase esencial para la vida y el desarrollo de nuestra sociedad. La única solución a esta catástrofe capitalista viene desde abajo. En estas luchas está el futuro para terminar con este régimen de saqueo y de catástrofe sanitaria.

¡Viva la lucha por un gobierno de las trabajadoras y los trabajadores!
¡Viva el Frente de Izquierda!