El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ya había sido denunciado por hacer descuentos en la nómina de los trabajadores del Ayuntamiento de Torreón. Ahora, obliga a tomar préstamos. El dinero: a las arcas del PRI.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Miércoles 24 de junio de 2015
De acuerdo con información del diario Reforma, una trabajadora del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento (SIMAS), denunció que están obligando a los empleados a solicitar un préstamo, cuyo monto es entregado al PRI y que se descuenta vía nómina.
Esto se suma a los descuentos obligatorios que se realizaba a los trabajadores hasta noviembre del año pasado. Si bien se dio a conocer que el descuento era de 3.5%, el Instituto Nacional Electoral reconoció que entre quienes perciben los salarios más bajos los descuentos llegaron al 31%.
Quienes laboran en alguna institución gubernamental en los puestos más bajos se ven obligados a financiar al PRI, aunque no sean militantes, ya que de no hacerlo están amenazados de perder su trabajo.
En total, se documentó la transferencia de $1,148.359 desde cuentas del Ayuntamiento de Torreón hacia la cuenta de la Fundación Colosio del PRI. A su vez, esta institución transfirió el dinero a la cuenta del PRI Coahuila para financiar la campaña electoral para los comicios intermedios del pasado 7 de junio.
Estos hechos se hicieron públicos en Torreón, ¿pero en cuántos municipios más se da esta extorsión?
Este es el verdadero rostro del “nuevo” PRI: más hambre, más represión, más militarización, más fraudes, más corrupción.
La clase política no se conforma con tener salarios y prestaciones de cientos de miles de pesos por mes, mientras los obreros de la alimentación apenas perciben, si bien les va, $3500 mensuales.
No se conforma con los “regalos” millonarios que recibe del empresariado nacional y extranjero, como lo atestigua el caso de la casa blanca de Angélica Rivera, la primera dama, un obsequio del Grupo Higa, feliz poseedor de jugosos contratos con el gobierno, y las vacaciones de lujo pagadas para el secretario de comunicación del Estado de México, un “detalle” de la Constructora OHL.
Va por más: saquea a los trabajadores de las instituciones de gobierno, mientras los funcionarios millonarios como Chuayffet piden que no se les pague el sueldo a los maestros que luchan contra la reforma educativa y por la aparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
No es sólo el PRI
Sobre el Partido Acción Nacional (PAN) también pesa la acusación de cobro de cuotas, pero en este caso a empresarios: Armando Tejeda Cid, alcalde electo del municipio Sahuayo, en Michoacán fue acusado de cobrar $784,000 pesos a constructoras a cambio de la asignación de contratos.
Ni hablar del Partido de la Revolución Democrática (PRD): con el caso Ayotzinapa, quedó en evidencia la colusión de algunos de sus miembros con los cárteles del narcotráfico.
Y Morena, partido que estrenó su registro en estas pasadas elecciones, no se queda atrás. Ricardo Monreal, jefe delegacional electo en la delegación Cuauhtémoc, exgobernador de Zacatecas entre 1998-2004, no rindió en su declaración “de transparencia” los numerosos inmuebles que su familia posee en Zacatecas: “1,400 hectáreas de labor, cuatro ranchos agrícolas, plantas agroindustriales, gasolineras y fincas residenciales”, según dio a conocer El Universal.
En 2009, según dio a conocer El Economista, se decomisaron 14.5 toneladas de marihuana en la planta deshidratadora de chile San Felipe, propiedad de su hermano David Monreal, quien afirmó desconocer que la droga estaba en su bodega. El caso finalmente no se investigó, pero persisten las dudas.
Esto constituye una muestra más de que este régimen de militarización y despojo es irreformable.
Nada pueden esperar las y los trabajadores y los sectores populares de estos partidos que representan a los ricos y a los poderosos. La sombra de la corrupción los alcanza a todos, incluso a quienes dicen que combatirán estas prácticas fraudulentas con honestidad.
Se hace acuciante poner en pie una alternativa que represente los intereses del pueblo trabajador, en las calles y en las luchas que empiezan a surgir en distintos puntos del país, en donde se organicen los distintos sectores de los y las explotadas y oprimidas, así como también en el ámbito electoral; que esta alternativa sea una tribuna que denuncie a la luz pública todos los atropellos que sufren día con día la clase trabajadora y los sectores populares, para que se difunda y apoye cada lucha obrera, cada paso que se dé por la independencia política de todos los partidos del régimen.
El Movimiento de Trabajadores Socialistas, agrupación política nacional, pone su registro al servicio de forjar esta alternativa junto con los trabajadores, los jóvenes y el pueblo pobre que no confían en el régimen asesino del PRI-PAN-PRD.