Un menor de 15 años fue asesinado por fuego israelí en las protestas del pasado viernes en la Franja de Gaza. El ministro de Defensa israelí había dicho que en Gaza "no hay gente inocente”.
Lunes 23 de abril de 2018 17:53
El asesinato de un menor de 15 años por fuego del Ejército israelí en las protestas del pasado viernes en la Franja de Gaza despertó un fuerte rechazo al criminal accionar del estado de Israel contra los palestinos.
Los jóvenes y menores de edad son parte de las manifestaciones que se vienen dando en la Franja de Gaza contra la ocupación ilegal del estado de Israel sobre territorios palestinos, en las que los soldados israelíes utilizan munición real para reprimirlas.
La última víctima mortal fue el adolescente Mohamed Ayoub, de 15 años, cuya muerte el viernes recibió severas condenas. "¡Es monstruoso disparar contra niños!", dijo el representante de la ONU para la región, Nickolay Mladenov.
La activa participación de menores y adolescentes en las protestas contra Israel es también una constante en Jerusalén Este y en Cisjordania, donde el caso que se ha transformado en una bandera de la resistencia palestina es el de Ahed Tamimi, de 17 años y condenada arbitrariamente por un tribunal militar israelí tras hacerse viral un vídeo en el que abofeteaba a un uniformado, luego de que las fuerzas de ocupación le dispararan a su primo de 14 años en la cabeza con balas de acero recubiertas de goma. El niño fue sometido a una peligrosa cirugía, que involucró la eliminación de una parte del cráneo, para extraer la bala disparada por los soldados.
Ante las denuncias el Ejército israelí acusó a "las organizaciones terroristas en la Franja de Gaza, encabezadas por Hamás, de utilizar civiles, incluidos jóvenes y niños, como distracción para ataques terroristas para dañar las infraestructuras de seguridad", y utilizó fotos de un supuesto"un grupo terrorista que incluye muchachos jóvenes" para justificar su criminal accionar.
La respuesta del Ejército está en sintonía con declaraciones del ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, que había dicho que en Gaza "no hay gente inocente (...) todo el mundo está afiliado a Hamás". Es decir que dio al Ejército vía libre para disparar y asesinar a los palestinos que protestan en la frontera.
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Además de las declaraciones de Lieberman, el vicepresidente del Parlamento israelí Bezalel Smotrich, miembro del partido ultranacionalista y ultraderechista Hogar Judío (Habayit Hayehudi), manifestó que la adolescente palestina que cumple condena luego del arbitrario juicio que la juzgó por abofetear a un soldado israelí, Ahed Tamimi, "debería, al menos, haber recibido una bala en la rodilla".
Ahed Tamimi es parte de los 300 menores de edad que están presos en las cárceles israelíes y a los cuales se les aplican los mismos métodos de tortura en los interrogatorios. Amenazas, privación del sueño y largos interrogatorios son parte del arsenal utilizado por policías y militares en las cárceles israelíes donde buscan aleccionar y amedrentar a los millones de palestinos que pelean día a día contra la ocupación colonial en Cisjordania y la la prisión a cielo abierto en la que el Estado de Israel ha convertido a la Franja de Gaza.
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Salah Abdulati, un activista de los derechos humanos cree que "decir que Hamás envía a niños a morir es parte de la propaganda que utiliza Israel contra las marchas". Señalo a la agencia EFE que "Nadie obliga a los niños".
La madre de Atallah, un manifestante de 17 años que fue herido y al que han tenido que amputarle una pierna, le aseguró a la agencia EFE que "nadie de Hamás ha venido a casa a pedirle que fuera. Las protestas son populares, todo el mundo va. No creo que ninguna madre pueda impedir que sus hijos vayan, es lo que ven todos los días en la televisión: a tiradores israelíes disparando contra gente desarmada, sin distinguir sin son niños, jóvenes, mujeres u hombres". Agregó que "Ninguna madre o padre mandaría a su hijo a morir, pero los soldados son criminales y les disparan aunque no supongan un riesgo".
Por su parte Ayed Abu Eqtaish, un responsable de la organización Defensa de los Niños en Palestina, explicó que "La mayoría de los niños participa voluntariamente. Los padres lo impedirían porque es peligroso, pueden ser heridos o incluso muertos, pero muchos van sin que sus padres lo sepan". En su opinión, no se puede hablar de instrumentalización porque "los niños deciden ejercer su derecho a la expresión contra las prácticas israelíes".
Buscar la causa, del asesinato de menores, en la participación de la juventud en las movilizaciones solo ayuda a ocultar la brutalidad de los "métodos" del Ejército israelí que es tan evidente que no solo fueron cuestionados por diversas organizaciones internacionales, sino también por cinco ex soldados de Israel que la semana pasada publicaron una carta en donde denuncian que el Ejército dispara indiscriminadamente a matar contra "personas desarmadas", incluso niños.
La carta se hizo pública pocos días después de la divulgación de un indignante video en que un soldado israelí dispara a matar a un joven palestino desarmado y luego lo festeja junto al resto de los militares.
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Manal Tamimi, tía de Ahed, explica que "En una situación normal, es raro que los niños participen en protestas. Vosotros podéis mantenerles en un lugar seguro, que vivan su infancia. Pero bajo ocupación, no".
Lo cierto es que los jóvenes y menores son parte de la protesta planificada por distintas organizaciones palestinas comenzó el 30 de marzo y se extenderá durante seis semanas. El objetivo es dar la más amplia difusión a una demanda histórica: el derecho de retorno de los refugiados palestinos a las ciudades y aldeas de las que sus familias huyeron, o fueron expulsadas, durante la sistemática limpieza étnica desde que se fundó artificialmente el Estado de Israel en 1948 en los territorios históricos palestinos.