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Red Internacional
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CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL. Derecha unida de Kast a Kast: neoliberales, pinochetistas y conservadores, van en aborrecible lista común

Por razones de supervivencia y control de la Convención Constitucional la derecha chilena decidió desde Evópoli de Felipe Kast hasta el Partido Republicano del ultra derechista José Antonio Kast, pactar de cara al proceso constitucional y así quedar en mejores condiciones de obtener los 2/3 para redactar ellos la nueva Constitución. Es también una alerta para la ex Concertación que posiblemente se sentirá obligada a una convención en favor de preservar el modelo neoliberal capitalista y el régimen de los 30 años contra los trabajadores.

Gabriel Muñoz

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia

Sábado 9 de enero de 2021

Hasta altas horas de la noche del jueves sesionaron los consejos generales de Renovación Nacional (RN) y Evópoli, ambas instancias aprobaron avanzar en un acuerdo con el Partido Republicano de cara a las elecciones de la Convención Constitucional, idea que ya había sido aprobada el miércoles por la Unión Demócrata Independiente (UDI).

José Antonio Kast líder de la nueva derecha radical del Partido Republicano, escribió una carta a todos los presidentes de partido de los sectores de derecha, para pactar una unidad y así que los republicanos contaran con 13 candidatos en una lista común de las derechas. Y lo consiguió. En la noche del viernes el Partido Regionalista Independiente (PRI), otro partido de derecha pero regionalista, también se rindió a los deseos de Kast.

De esta manera la nueva derecha con la tradicional irán juntas, demostrando que los principios políticos del pinochetismo (presente en la UDI y republicanos) son parte de una misma ideología con los liberales de Evópoli y los regionalistas empresarios del PRI. Las clases sociales que representan: las compañías extractivistas, los grupos económicos de Chile, la clase media alta, capas medias, sectores radicalizados por derecha de la juventud tendrán alternativa y bancada común en la Convención.

El cálculo de la derecha, principalmente de RN, es que esta alianza permitirá conquistar 83 convencionales, un poco más de la mitad de los 155 convencionales totales que serán escogidos el 25 de abril de 2021. Esta alianza es un cálculo político clave para que la clase dominante asegure su hegemonía en la Convención en favor de los intereses de los capitalistas y todo lo que se representa en el ideario de la contra revolución neoliberal como modelo de falsa libertad y saqueo de la vida de los trabajadores. Un sector reducido de la población, no más del 5%, que vive en las 3 comunas de Rechazo se prepara con pragmatismo sabiendo que el pacto por la Paz y la Nueva Constitución les pertenece y está salvando a Piñera.

La única oposición consecuente tiene que tener sus fuerzas en las calles

La clase capitalista chilena se encuentra decidida pero con temor por lo que representa la revuelta popular del 2019. La ruptura entre los de arriba y los de abajo, entre quienes gozan de privilegios y quienes se desloman trabajando. Esto demuestra que las elecciones de convencional no resolverán los problemas sociales planteados por los trabajadores, los jóvenes y el pueblo en general. La derecha podría tener sus puestos asegurados. Es decir, nuevamente tendremos que recurrir a las movilizaciones y a la lucha para imponer nuestras demandas y vencer las amarras de los 2/3 que buscarán los partidos del orden.

Durante la rebelión y durante toda la pandemia el gobierno a subsistido gracias a los parlamentarios, desde la Concertación hasta el Frente Amplio, que fueron parte del pacto constitucional con Piñera. Un presidente asesino y que tiene un 4% de respaldo en la población. El Partido Comunista (PC) llama a votar y luego "rodear la Convención con la movilización popular", pero, ¿Por qué dejaron de convocar movilizaciones y acciones entre diciembre del 2019, en plena revuelta, hasta hoy en día? ¿Por qué durante la pandemia no defendieron los puestos de trabajo? Más bien el PC ha votado lo sustancial de las leyes de Piñera: incluyendo las nefasta ley de despidos y suspensiones.

La perspectiva de sacar a Piñera con la lucha no está descartada. Y quienes buscamos representar a los intereses de las y los trabajadores, tenemos que demostrar que nada en favor nuestro saldrá de los partidos políticos vigentes y su Estado neoliberal. Junto con participar de las elecciones en forma alternativa a los partidos tradicionales e independiente del pacífico PC, hay que preparar el momento para nuevas movilizaciones de trabajadores y de sectores populares, la cuestión de sacar a Piñera sigue plenamente vigente y con ello la imposición mayoritaria de una Asamblea Constituyente Libre y Soberana más democrática que estos 155 convencionales que probablemente vengan de los mismos partidos del parlamento.


Gabriel Muñoz

Licenciado en Historia

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