Las agrupaciones que conducen el Centro de Estudiantes (Franja Morada, Reformistas y Nuevo Derecho) representan un modelo de centro de gestión, es necesario recuperarlo como el espacio de organización del conjunto de los estudiantes para la defensa de nuestros derechos.
Johana Jalaf Ballestero Agrupación La Izquierda en Derecho
Domingo 13 de junio de 2021 11:10
Desde que comenzó la pandemia, la situación económica y social en que se encontraban millones de familias se agudizó, empujando a muchos de nuestros compañeros a tener que trabajar para ayudar en sus casas o, peor aún, a abandonar sus estudios por no contar con recursos para poder estudiar, como internet o datos que se banquen tantas horas de cursadas o una computadora personal para poder bajar el material y rendir.
Como estudiamos en la universidad, todo derecho se tiene si se ejerce pero en nuestra facultad, que es parte de la supuesta universidad publica y gratuita, en realidad no es ni tan publica ni tan gratuita, como vimos a principio de año con el bono obligatorio para los ingresantes. Es por eso que tenemos que seguir con la pelea para que efectivamente sea publica, gratuita y de calidad, con el presupuesto que amerita para que eso sea posible. Entonces la pregunta obvia es ¿qué hizo la conducción del centro de estudiantes frente a todo esto?
Según algunas encuestas sabemos que en el 2020 hubo un 40 % de deserción estudiantil en facultades como las de Medicina y Filosofía y Letras, pero en Derecho, a un año y medio de comenzada la pandemia no tenemos un solo dato de eso. ¿Por qué?
El martes pasado las distintas agrupaciones de la Facultad fuimos invitadas a participar en una actividad organizada por una comisión de Teoría de la Decisión para debatir sobre las medidas tomadas por el gobierno durante la pandemia y cómo impactaron en la vida de los estudiantes.
A lo largo del debate quedó en claro que las medidas adoptadas por el gobierno frente a la pandemia no fueron las que se necesitaban, como, por ejemplo, la centralización del sistema de salud, el IFE para todos los que perdieron sus fuentes de trabajo, garantizar que nadie se quede sin vivienda y en este momento la liberación de las patentes para hacer frente a esta segunda ola. Algo que intentó ser utilizado por la Franja Morada para difundir la línea de la oposición de derecha pronunciándose por la vuelta a las clases presenciales, cuando en nuestra provincia ya son más de 20 los docentes fallecidos a causa de la exposición al virus en condiciones de precariedad.
Durante el debate quedó en evidencia que a ninguna de las agrupaciones que conducen el Centro de Estudiantes (Franja Morada, Reformistas y Nuevo Derecho) les importa saber cuales son las problemáticas que atravesamos los estudiantes de la facultad. Nuevo Derecho, respondió al planteo diciendo, impunemente, que no nos avisaron de reuniones porque no somos representativos, según ellos. Dejando al descubierto que pretenden resolver los problemas de los estudiantes entre 6 personas de las agrupaciones. Si, así como lo lees, totalmente antidemocrático, dejando sin voz y voto al conjunto de los estudiantes. Reformistas, por su parte, pese a que durante todo el debate intentaron responsabilizar a la conducción del centro de todos los problemas, quedaron al descubierto que no hacen nada, teniendo ellos la vicepresidencia del centro.
Entre las tres agrupaciones representan un modelo de centro de estudiantes de gestión, haciéndonos creer que su función es juntar links de clases, avisar si hay mesas o no y todo tipo de gestiones que corresponde que las resuelva la facultad, a través de la Sección Alumnos.
Otro de los reclamos que saltó durante el debate fue la falta de becas reales de la facultad. Hasta ahora, las únicas becas que existieron, desde que comenzó la pandemia, fueron las “becas de conectividad”, que ni siquiera son de la facultad porque son otorgadas por el rectorado. Por su parte, Franja Morada dice que consiguieron unas becas de conectividad para estudiantes del interior pero tan solo eran para diciembre, enero y febrero (¿y el resto del año?), y a todo esto nadie sabe cómo ni a quienes las entregaron.
¿Qué Centro necesitamos?
Los Centros de Estudiantes son una conquista histórica, un espacio de organización del conjunto de los estudiantes de la carrera. Un organismo que fue desarrollado para la defensa de los derechos, no solo de los estudiantes, sino también para pelear en conjunto con los trabajadores, una unidad poderosa y necesaria, como demostró el Cordobazo.
Los Autoconvocados de la facultad demuestran que hay demandas a las que el centro les dió la espalda y que es necesario que seamos los propios estudiantes los que nos organicemos para exigir que la conducción del centro tome esos reclamos.
Del intercambio durante el debate quedó evidente la necesidad de que se convoque a una asamblea estudiantil, que por el contexto podría hacerse virtual, donde podamos intercambiar y discutir todas estas problemáticas; promoviendo un relevamiento de datos para saber cuántos de nuestros compañeros dejaron de cursar, cuántos no tienen internet, cuantos no tienen computadora o a cuántos les rechazaron las becas progresar, por ejemplo, y que en el marco de la pandemia se garantice que nadie se quede afuera.
Desde La Izquierda en Derecho estamos convencidos que la única forma de recuperar el Centro de Estudiantes para la defensa de todos nuestros derechos es organizándonos, generando espacios donde todos tengamos voz y se resuelva en función de la mayoría.
Y vos, ¿qué opinas?