Si bien estos días el debate sobre el aborto ha bajado en intensidad, el fondo de la discusión sigue presente y también las diferencias que genera la posibilidad de su despenalización. En marzo, cuando se retomen las actividades parlamentarias, las polémicas sobre el aborto van a volver a cobrar fuerza.
Natalia Cruces Santiago de Chile
Miércoles 18 de febrero de 2015
La posibilidad de despenalizar el aborto en tres casos: riesgo de muerte de la mujer, feto inviable o violación, generó un amplio debate, polémica y tensión entre los partidos políticos, instituciones como las iglesias católica y evangélica, organizaciones de mujeres y feministas.
Si bien el proyecto de despenalización es bastante limitado, ya que solo responde a menos de un 10% de los casos de mujeres que se realizan abortos por año en Chile, dejando desamparadas a más de cien mil mujeres que abortan clandestinamente en el país durante cada año, con riesgo de secuelas, denuncias a la justicia e incluso condenas, el proyecto presentado por Bachelet el 31 de enero de 2015, ha generado la crispación de la derecha y las iglesias, las que han salido ofensivamente a tratar de impedir que sea votada incluso la despenalización en los casos mencionados.
Desde la propia Nueva Mayoría la Democracia Cristiana ha manifestado sus dudas y oposición, con sectores que no solo señalaron que votarían en contra, sino que también amenazaron a los diputados o senadores de ese partido que voten a favor de la despenalización, con la expulsión del partido.
La derecha no se ha quedado atrás. La misma que denuncia a Rolando Jiménez por sus dichos sobre Pinochet y la dictadura, la misma que defiende todavía a Pinochet y sus colaboradores, que cuenta entre sus filas con personajes como Labbé, acusado por distintos ex prisioneros y prisioneras políticas de abusos y tortura, se escandaliza ante la posibilidad de despenalizar el aborto. Como bien señaló la diputada UDI Claudia Nogueira lo que no soportan es que el proyecto se centre en los derechos de las mujeres y su autonomía, ya que para ellas, como señaló Ena Von Baer hace algunos años, solo “presta el cuerpo”.
Como señalan las organizaciones de mujeres y feministas, la penalización del aborto es una violación a los derechos humanos de las mujeres, en la página decidoysoylibre.cl se plantea que “En los casos de abortos complicados, las mujeres se exponen a situaciones de maltrato en los centros hospitalarios, incluyendo interrogaciones, trato brusco y la posible denuncia. La investigación muestra también el tratamiento cruel y degradante que afecta a mujeres que gestan embarazos con malformaciones, o cuyos embarazos son producto de una violación. Algunas mujeres contrarias al aborto, ante gestaciones con malformados, interrumpen el embarazo o solicitan hacerlo. Aquellas mujeres que tienen los recursos pueden hacerlo fuera de Chile. Ello no ocurre con las mujeres en el sistema público de salud, que se enfrentan a decisiones discrecionales de la comunidad médica de mantener o no el embarazo hasta el término de la gestación”, dando cuenta de la desigualdad de clase del aborto y sus consecuencias.
La campaña Derecho a Decidir = Personas Libres está convocando a las mujeres a enviar sus testimonios al correo [email protected], para contar sus experiencias.
La próxima marcha del 8 de marzo tendrá como una de sus consignas centrales la lucha por el derecho de las mujeres al aborto, convocando a marchar el viernes 6 de marzo a las 19:00 hs. “Por un 8 de marzo sin abortos clandestinos”.