El miércoles 11 la cúpula del Sindicato de la Alimentación junto a la comisión interna impuso un plebiscito trucho para decidir si se aceptaba una reforma hecha por la empresa al “convenio mantecol”, donde están encuadrados la mayoría de los trabajadores.
Jueves 12 de noviembre de 2015 04:00
Lo hicieron contra el mandato de asambleas previas y de un día para otro. Se trata de un convenio flexibilizador firmado en su momento por la verde de Daer. Hace un mes que venimos en un plan de lucha por terminar con la flexibilización laboral con escraches, cortes, movilizaciones y asambleas donde la inmensa mayoría se pronunció por terminar con esta discriminación.
Exigimos el pase al mejor convenio para dejar de trabajar obligados los fines de semana. Sin embargo Daer y los delegados impusieron este plebiscito para votar el rechazo o aceptación a una propuesta patronal que sostiene la discriminación. Estas semanas fueron intensas, en todos los cambios de turno se impulsaron asambleas autoconvocadas. Allí se votó darle la espalda y rechazar el plebiscito refirmando el mandato de luchar contra el “convenio mantecol” y no por una reforma.
El llamado de no ir a votar fue todo un éxito. Solo votaron 83 trabajadores a favor y 13 contra la propuesta. Más de 700 compañeros no votaron. El sindicato salió de la fábrica derrotado, al punto que ni siquiera informó los resultados, lo tuvo que hacer el veedor del Ministerio. Al mismo tiempo se juntaron mas de 300 firmas repudiando el plebiscito y afirmando el mandato asambleario. Si el sindicato y los delegados quieren imponer la firma de un acuerdo vamos a denunciarlo en el Ministerio, movilizándonos dentro y fuera de la fábrica. La agrupación Bordó y sus congresales junto a un nuevo activismo que viene surgiendo estuvimos al frente de la pelea. Fortalecidos por este triunfo seguiremos alertas para impedir una nueva traición de Daer y movilizados hasta lograr tirar abajo el convenio basura y que los fines de semana sean nuestros.