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Red Internacional
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Derecho al aborto. Despenalización del aborto y contraofensiva celeste: Redoblemos la fuerza por el aborto legal

En medio de pañuelos verdes y celestes, diputadas presentaron un proyecto por la despenalización del aborto. La contraofensiva de la derecha se manifestó. Pero la fuerza de las mujeres puede ir por más: vamos por el aborto legal, libre, seguro y gratuito.

Jueves 23 de agosto de 2018

Para nadie han sido indiferentes las repercusiones de la marea verde en todo el mundo, que puso al centro la demanda por el aborto. Los partidos de la derecha, la Iglesia y el Gobierno, el mismo que durante el mayo feminista decía ser un simpatizante de las demandas de género, se han visto obligados a responder, enarbolando pañuelos celestes, buscando tomar el sartén por el mango para imponer su debate valórico y su discurso hipócritamente "provida", y negándose con uñas y dientes a este derecho.

Así actuaron cuando el pasado martes, diputadas del Frente Amplio y la ex Nueva Mayoría presentaron un proyecto que busca despenalizar el aborto hasta la semana 14 de gestación, que implica una modificación del código penal. Chile Vamos, junto a organizaciones contrarias al aborto, aparecieron en el Congreso con pañuelos celestes y el lema "salvemos las dos vidas", mostrándose en contra de la demanda por el aborto.

Mientras tanto, la UDI presentó un proyecto de reforma constuticional para "consagrar el derecho a la vida del que está por nacer", y parlamentarios de la bancada evangélica de RN declararon que "rechazarán con toda su fuerza" este proyecto, incluso haciendo un llamado a que Piñera utilice su facultad de Presidente para evitar que este se discuta.

“Sabemos que vamos a vivir estas contramanifestaciones, que la derecha se va a oponer a que demos este debate. Pero tal como ocurrió con los anticonceptivos, con el divorcio, Chile va a avanzar”, declaró Maite Orsini, una de las diputadas que presentó el proyecto de despenalización, haciendo referencia a que, si bien este ingresará a la nueva Comisión de la mujer, no se debe forzar el debate para que este siga su curso.

Pero la pelea que miles de mujeres, estudiantes y trabajadores dieron Argentina por el aborto y la votación en contra que obtuvo el proyecto en el Senado trasandino, nos dejó una clara lección de que no será por la buena voluntad de los parlamentarios, muchos de ellos denominados dinosaurios por perpetuar valores conservadores y leyes impuestas en dictadura, que nuestros derechos avancen. Lo que aprendimos es que solo redoblando nuestras fuerzas, tomándonos las calles y uniéndonos con los trabajadores es que lograremos arrebatárselos.

La despenalización del aborto expresaría un profundo avance, cuando Chile es uno de los países más atrasados en cuanto a la interrupción del embarazo, con un Código Penal que contempla cárcel para las mujeres por abortar. Pero también, es insuficiente para responder al problema de los abortos clandestinos y las condiciones inseguras e insalubres en que estos se realizan, especialmente para las mujeres que no tenemos cómo costearlo. Por sí solo, no garantiza que este sea un derecho para toda la sociedad, manteniéndolo como un privilegio solo para algunas.

Es necesario avanzar contra la despenalización a las mujeres por abortar, pero esto no pasará si esta práctica sigue siendo considerada ilegal por parte del Estado y no un derecho sexual, reproductivo y humano para las mujeres. Así sigue primando la postura moral de la derecha, la Iglesia y los empresarios, e incluso de sectores de la ex Nueva Mayoría que también se niegan a este derecho y que en su propio Gobierno buscaron desviar nuestra demanda a las insuficientes 3 causales.

Para las diputadas del Frente Amplio, el límite para el aborto legal -que de hecho era parte de su programa presidencial- son las trabas institucionales que existen en la actual constitución, pero sabemos que ningún derecho de las mujeres se ha conquistado sin organización y lucha.

El movimiento de mujeres ha demostrado tener una fuerza imparable, si esta fuerza la organizamos y movilizamos, y el sentir de miles se impone en las calles, las trabas institucionales -que seguirán existiendo en el capitalismo, donde un puñado de personas decide por la vida de millones- pueden ser pasadas por encima. Esto es lo que realmente necesitamos para enfrentar el impulso de la contraofensiva de los pañuelos celestes.

Desde Pan y Rosas levantamos la exigencia del aborto legal, libre, seguro y gratuito por esta razón, y creemos que es fundamental que el movimiento de mujeres de conjunto sea protagonista de esta pelea, discutiendo y construyendo un proyecto de ley propio y organizándonos en nuestros lugares de trabajo y estudio, junto a nuestros compañeros estudiantes y trabajadores.