La trasnacional estadounidense ha comenzado los despidos masivos de trabajadores en Estados Unidos y Brasil, argumentando pérdidas económicas.
Marisol FN Agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas
Martes 26 de enero de 2016
El gigante Walmart es la cadena de tiendas de venta al menudeo más grande del mundo y una de las trasnacionales imperialistas más importantes, con ingresos anuales que superan los 485 mil millones de dólares.
A mediados del año pasado en medio de los torbellinos económicos que sacudieron a Estados Unidos y al resto del mundo, las acciones de la empresa en Wall Street cayeron un 16%. Sin embargo, esta tendencia se fue revirtiendo y a finales de 2015, las ganancias superaron las proyecciones estimadas para ese periodo.
A pesar de sus multimillonarias ganancias, la empresa cínicamente argumentó pérdidas y poca rentabilidad en tiendas de Estados Unidos y Latinoamérica, por lo que a principios de 2016 anunció el despido masivo de trabajadores.
Con esta acción queda evidenciada la estrategia de los empresarios, que buscan siempre y por todos los medios, hacer que las pérdidas y crisis económicas las paguen los trabajadores y sus familias.
Miserias para los trabajadores, más ganancias para los capitalistas
Tan sólo en Estados Unidos, el gigante imperialista pretende cerrar 154 tiendas y despedir a 10 mil trabajadores. La medida incluye el cierre de siete tiendas en Puerto Rico, lo cual también afectará a 400 trabajadores en la isla.
En Brasil recientemente fueron cerradas 60 sucursales y para el resto de las sedes latinoamericanas de Walmart, se tiene contemplado el cierre de 55 tiendas más. En total serán 269 tiendas cerradas y 16 mil trabajadores latinoamericanos y estadounidenses, los despedidos por la ambición de la trasnacional Walmart.
Mientras miles de trabajadores y sus familias son arrojados a las garras del desempleo y la pobreza, la fortuna de la familia Walton –propietaria de la cadena Walmart– asciende a más de 80 mil millones de dólares. Los Walton son parte de la reducida elite parasitaria formada por el 1% más rico de la población que posee más riqueza que el 99% restante de las personas del planeta. Este es el verdadero rostro del capitalismo voraz de nuestros días.
En toda América, la misma clase obrera
Desde Canadá hasta Chile y de México a Brasil, los trabajadores y trabajadoras de Walmart sufren día a día los mismos abusos laborales provenientes de la empresa, que sin importar la nacionalidad o el género, busca siempre generar la mayor cantidad de ganancias a costa de la explotación de sus trabajadores. Para ello Walmart ha hecho uso de la subcontratación, la precarización laboral, las políticas anti-sindicales y los salarios de hambre que aplican para millones de trabajadoras y trabajadores en todo el mundo.
Para enfrentar la reciente ola de despidos y la política abiertamente anti-obrera de Walmart, las y los trabajadores no parten de cero. En diferentes países de América trabajadores han levantado la voz, se han organizado y han logrado torcerle el brazo al gigante trasnacional, con el apoyo de sindicatos y movimientos sociales. Por mencionar algunos casos están:
El movimiento #FightFor15, en pleno corazón del imperialismo estadounidense y nutrido por miles de trabajadores provenientes de las comunidades latinas, de raza negra y otros sectores de inmigrantes, lograron un aumento al salario mínimo en Walmart. En el movimiento también confluyeron trabajadores de las cadenas de Fast Food (comida rápida), y se ha ganado la simpatía de la sociedad estadounidense que reconoce la lucha por un aumento salarial.
Al otro extremo del continente en Chile, más de 8 mil trabajadores y trabajadoras de Walmart se declararon en huelga en diciembre de 2014. Esto en el marco de un proceso de negociación y ajuste salarial, encabezado por la Federación Nacional de Trabajadores de Walmart, conformada mayoritariamente por mujeres. Esta acción organizada de trabajadores, representó pérdidas millonarias para la trasnacional estadounidense, al tiempo que se mostró como una herramienta legítima y propia de la clase trabajadora para enfrentar a la patronal.
Estos casos son sólo una muestra del gran potencial que guarda la clase trabajadora y que se extiende más allá de las fronteras nacionales. En la unidad y organización independiente de los miles de trabajadores y trabajadoras de trasnacional Walmart, está la fuerza necesaria para hacerle frente a la ambición imperialista y empresarial e imponer una salida favorable a los intereses de las y los trabajadores.