Una propuesta para la unidad en la acción, por el triunfo de Cargill y de todas las luchas, para anular los tarifazos, frenar la reforma laboral y defender el salario.
Jueves 10 de mayo de 2018 19:57
La lucha de los trabajadores aceiteros en Cargill lleva más de 90 días de resistencia contra una multinacional yanky que mientras ganó $55 mil millones de pesos en el 2017 sigue inflexible contra las familas obreras. El triunfo en las paritarias aceiteras, con el reconocimiento de las autoridades de la federacion, la homologacion de los convenios anteriores, la defensa de convenio colectivo y del salario mínimo vital y móvil, es un ejemplo dentro de un mundo sindical donde las burocracias entregan salarios y convenios. Al mismo tiempo es también es un gran espaldarazo para redoblar la resistencia y la lucha contra los despidos. El paro nacional aceitero que anuncian sus dirigentes refuerza esta perspectiva, al tiempo que reactualiza la posibilidad de una acción conjunta con otros sindicatos y corrientes solidarias con su lucha en la región. Como bien planteamos las organizaciones que nos dimos cita el 1º de Mayo en el acto en Club Talleres de Villa Gobernador Gálvez, el ataque a los aceiteros es contra todos los trabajadores de la región. En el documento de apertura se señaló con justeza: "el conflicto por los 45 despidos en Cargill Villa Gobernador Gálvez y Bahía Blanca es hoy la punta de lanza de los sectores de poder concentrado para disciplinar al movimiento obrero en su conjunto. No se trata de un hecho aislado sino de una política conjunta de las multinacionales y funcionarios públicos para garantizar la alta rentabilidad a un puñado de empresas". Es decir, un conflicto político que concita la más amplia unidad de las patronales, sus representantes políticos y sectores de la dirigencia sindical traidora, con total claridad de cuál es su enemigo: el pueblo trabajador. Y nos golpean con despidos y lockuots, tarifazos, reforma laboral y ahora con un mayor endeudamiento con el FMI para asestar un golpe a todos los trabajadores de la región y del país. Si ellos se unen y luchan a fondo atacándonos a todos, todos somos los que tenemos que salir a las calles con igual o mayor decisión.
Paro regional con movilización de la CTA Rosario, el MOS y el MRS
No va a ser la primera vez que las burocracias centrales de Buenos Aires dan tregua al gobierno (sea del color que sea), o a lo sumo lucha cada uno por su lado, aceptando la regla del “divide y reinaras” que buscan las patronales y los gobiernos nacional y provinciales, justo en el momento de su mayor debilidad porque no pueden contener la inflación ni el dólar, y recurren a los decretazos para las paritarias, a los tarifazos y al endeudamiento con el FMI generando mayor malestar y bronca en la población, un 70 % de la población rechaza volver al FMI. Si no fuera por las burocracias sindicales y politicas que contienen la bronca popular haciendo lo imposible para no llamar a un paro nacional hace 2 años, la crisis del gobierno, que ahora muestran las encuestas, seria mayor.
Pero las dirigencias regionales podrían construir el paro general con paros regionales que son parte de lo mejor de la historia del movimiento obrero argentino y de la región, como los ferroviarios que realizaron una huelga en solidaridad con sus compañeros de La Plata; la huelga regional contra el primer asesinato policial de un obrero durante una lucha de la Refinería Argentina de Azúcar; o el paro regional que desembocó en el Cordobazo. Mucho más acá, la tradición de paros regionales del cordón industrial contra la voracidad patronal. Porque no es cuestión de “esperar al 2019” para cambiar de collar y seguir con el mismo perro. Se trata de frenar el ajuste en los hechos, porque a las patronales y sus gobiernos se los vence hoy.
Por eso proponemos a los gremios que apoyan la lucha aceitera y comparten la gravedad que acecha a los trabajadores de la región (AMSAFE, ATE, COAD, SiPrUS Rosario y la CTA Villa Constitución), dar pasos en esta unidad de acción, con un paro regional con movilización y piquetes por el triunfo de los aceiteros, el fin de los despidos y los techos salariales, contra la reforma laboral y los tarifazos.
Una unidad así, que involucre a las bases de docentes, metalúrgicos, estatales, mercantiles, bancarias, estudiantes y los miles de vecinos que buscan un camino para luchar contra los tarifazos, encabezados por los aceiteros en lucha, podría conseguir con el ejemplo, al Movimiento Obrero Santafesino (MOS) y el Movimiento Sindical Rosarino (MSR) que aglutinan distintas variantes del peronismo sindical, que pasen del dicho al hecho, y protagonizar un paro regional histórico, con acciones callejeras masivas y contundentes. Esta posibilidad está al alcance de la mano. Depende de la voluntad para hacerlo.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda venimos luchando codo a codo junto a los trabajadores en este momento crítico, y entendemos que esa fuerza social y métodos de lucha harían posible ganarles a las multinacionales que dominan nuestros puertos y destruyen nuestra salud. Pero también fortalecería a todos los conflictos de la región, obligando a la burocracia sindical a salir de sus cómodos y cómplices sillones.
Toda nuestra militancia, mientras apoya incondicionalmente el acampe aceitero y su fondo de huelga, está al servicio de esta propuesta de unidad y lucha en las calles acorde al ataque en curso. Solo así podemos derrotar las políticas de ajuste de los gobiernos nacional y provinciales, sean del PRO, el PJ-FpV o el PS, y fortalecer nuestra propia salida política, la de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
- Por el triunfo en Cargill y de todas las luchas