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Red Internacional
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Transporte. Despidos en la Línea 60

Los trabajadores de la Línea 60 venían llevando adelante una medida de fuerza ante suspensiones, despidos y aprietes de la empresa. Los choferes no cobraban de boletos. Los delegados ahora denuncian que DOTA realizó 47 despidos e incurre en un lock-out patronal.

Javier Aparicio Trabajador de VolksWagen

Domingo 28 de junio de 2015

Los trabajadores de la Línea 60, con una conocida tradición combativa, venían llevando adelante una tensa negociación con la empresa. Desde que la línea es gestionada por DOTA S.A, se suceden los ataques a las conquistas de los choferes de la 60. En este momento se encuentran en estado de asamblea, ante una nueva provocación de la empresa.

Desde la cabecera de Ingeniero Maschwitz, La Izquierda Diario dialogó con José Alderete, uno de los delegados.

“Las cosas están tirantes, el conflicto lo generó la empresa. Desde que Monsa administra la 60, nunca quiso reconocer al cuerpo de delegados, y siempre quiso avasallar todos los derechos adquiridos por los trabajadores durante un largo tiempo. Muchos conocen nuestra lucha”.

La medida de no cobro de boleto surge a partir de una negociación que ya lleva 2 o 3 meses, entre otras cosas por la falta de pago de sueldos caídos a los delegados. Se había hecho un acuerdo. Pero la empresa siempre tira para atrás la negociación. En la ultima reunión en UTA dicen que la empresa paga todo pero que quiere poner 3 cláusulas. Que le dejaran implementar la 245, que permite aplicar despidos, cosa que no permitiremos. La segunda que tengamos que pagar las multas que llegan por las unidades. Por ultimo, el tema del fondo de lucha que tenemos para ayudar a algunos trabajadores. Además planteaba no permitir el ingreso de nadie que haya trabajado aquí. El clima se tensó. Empezaron a suspender compañeros, a amenazar con despidos. Todo terminó estallando cuando chocan a un compañero: va por ART, no le dan servicio, mandamos los telegramas que corresponden. La respuesta de la empresa fue el despido. No podíamos tolerar más aberraciones; nosotros siempre buscamos el diálogo, esperando algún gesto de voluntad.

Esto detonó en una medida de fuerza, el no cobro de boletos, que tiene alta aceptación en el público. La medida es por despidos y suspensiones.

Pero ahora la empresa dio un paso más. La actitud represiva que siempre tuvo la empresa, esta vez dieron ordenes al control: no permitir salir a trabajar a quienes no firmen el compromiso de cobrar boleto. Por eso estamos en una medida de fuerza, gracias a la unión y fraternidad que tenemos entre nosotros, hubo un gran acatamiento de la medida.

Entonces los compañeros con el apoyo de todos se niega a salir en esas condiciones. La empresa está cometiendo dos delitos: coacciones al trabajador, y un lock-out patronal”.

Al cierre de esta edición los trabajadores de la Línea 60 seguían reunidos para analizar las medidas a seguir.