Desde principios de año se vienen anunciando despidos en la minería, en el último tiempo se han anunciado más despidos, cierres y ventas de faenas mineras. Hacemos un breve recuento de hechos y reacciones.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Miércoles 14 de octubre de 2015
Hace muy poco la patronal minera de nacionalidad suiza, Glencore, acaba de anunciar la venta de la mina de cobre Lomas Bayas (que está a 120 kilómetros de Antofagasta), por las caídas en los precios del cobre, lo que es parte de la iniciativa patronal de reducir su deuda, sumándose a sus medidas de aumentar capital y el recorte de inversiones, cierres que se suman a los realizados en Zambia y en la República Democrática del Congo. Paradójico siendo que hasta hace solo un par de años acababa de terminar un proyecto que elevó su producción a las 75 mil toneladas de cobre por año, invirtiendo cerca de 320 millones de dólares.
Esta medida no tranquiliza a nadie. Los inversionistas de Glencore siguen sufriendo con los sobresaltos violentos que viven las acciones de la empresa en las bolsas, temiéndose que baje su calificación crediticia. Tampoco quedan el resto de las mineras, pues no se descarta que la acción de Glencore con Lomas Bayas se replique en otras compañías por el escenario poco alentador para las materias primas, mientras se mantenga la situación económica desfavorable para las materias primas en general y para el cobre en particular.
Y es de no parar, ya que la minera Doña Inés de Collahuasi (controlada en un 44% por Glencore) anunció, a su vez, un recorte productivo y de trabajadores, por lo que pretenden sacar del mercado unas 30.000 toneladas anuales de cobre ante su caída en el precio internacional.
Este panorama no es extraño, en el transcurso de un año ya se han perdido 7.300 empleos en la región de Antofagasta, lo que elevó el desempleo en un 1,6% (hasta el 6,4%). Lo cual no es menor para una región que produce principalmente mineral, lo cual se hace ver en la disminución del ritmo de venta de diversos bienes (automóviles, línea blanca, televisores, etc.) como lo atestiguan los intentos de diversos comerciantes de ajustarse a la situación económica al encontrarse con una baja en los dineros que se mueven regularmente en la región (al haber menos sueldos y menos contratistas).
Una muestra de esto es el mercado automotor, el cual entre enero y agosto de este año, respecto el año pasado, varió en -24% en la región (si el año pasado se vendieron 8.274 vehículos, este solo se han vendido 6.247). Otra arista de la baja del cobre es la incertidumbre laboral de los estudiantes de carreras ligadas a la minería, como declara el Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antofagasta (que concentra 14 carreras), Marcos Crutchik: “Pareciera que el negocio de estudiar ingeniería ya no es muy bueno”, expresando además que “las dificultades de los alumnos que estudien ingenierías se van a complicar un poco, porque las empresas mineras están despidiendo personal y no contratando. Eso quiere decir que hay mucho ingeniero dando vuelta y que tienen experiencia". Si antes en Chile habían cinco universidades que dictaban carreras mineras, hoy son 30.
Los contratistas, los más golpeados y una cifra negra:
Gran parte de los desvinculados corresponden a los trabajadores de empresas contratistas, los que sufren el impacto directo por la baja del cobre, tanto por los cierres de contratos y la reducción de personal, como por la quiebra y desaparición de empresas menores. Esta situación no parece amainar y todos los pronósticos anuncias que no se detendrán.
Esta situación contrasta gravemente con el panorama a comienzos del 2011, con un mineral a un precio de 4,6 dólares la libra, un superciclo en el cual los grandes empresarios y los pequeños hicieron grito y plata llenándose los bolsillos con millones a punta de precariedad y subcontrato. Una época de enormes ganancias para los patrones y bonos mineros que acabó, y con el fin los contratistas quedan en el aire.
Los datos de Gonzalo Durán, investigador de la Fundación Sol, reconoce que "este tipo de dinámicas, es recurrente en escenarios de desaceleración económica y muchas empresas ven ahí una oportunidad en pos de aumentar los márgenes de ganancia".
La cantidad de despidos en las empresas contratistas es una cifra negra, la vocera de la Coordinadora de Trabajadores Contratistas de Minera Escondida, Flor Fabila, declaró que no manejan un número de los despidos, pero que fluctuarían entre el 40% y 50%. "Han sido muchos los despidos en empresas contratistas como Techint, Ameco o Ferrovial, por nombrar sólo algunas, debido principalmente a ajustes o términos de contratos debido a estos procesos de reestructuración", agregando que "A los trabajadores de planta le ofrecen condiciones especiales. A los contratistas les avisan de un día para otro que quedan sin trabajo", asegura.
Mientras las patronales mineras buscan cómo salvar sus ganancias los trabajadores miran con atención a sus dirigentes sindicales y los fenómenos de huelga en curso. El 8 de octubre se llevó a efecto la huelga del Sindicato de Supervisores de Codelco Radomiro Tomic (RT), el que no aceptó la última oferta de CODELCO, pues apuesta a igualar los beneficios logrados en su negociación del 2011, para lo cual ha bloqueado los accesos de diversas divisiones de CODELCO retrasando el ingreso del personal.
El presidente del Sindicato, Hernan Aros, declara que la empresa busca implementar un precedente del terror ante las próximas negociaciones. Es más, la nueva presidenta del Sindicato N°2 de CODELCO dijo que "lo que sucede en RT se constituye en un pésimo ejemplo para el resto de la industria minera, porque en la medida que Codelco elimina bonos, los rebaja a niveles ya ridículos o precariza las remuneraciones, las otras mineras igual se sienten con la libertad de hacerlo". Es decir, que esta negociación marcará la pauta para las negociaciones venideras en la minería.
Y no son menores las negociaciones por venir. La semana pasada comenzó una negociación colectiva en el Complejo Metalúrgico Altonorte, este mes y el próximo hay negociación en Spence y en Cerro Colorado (ambas de BHP Billiton), respectivamente, luego se vienen las negociaciones en CODELCO que el 2017 tiene cuatro negociaciones (involucrando a mas de 1.500 trabajadores). La más dura vendrá en septiembre del 2017, cuando negocie el Sindicato N° 1 de Trabajadores de Minera Escondida.
Las directivas sindicales han respondido tibiamente. En general, reconocen la situación grave de la economía y del cobre, pero buscan “cuidar a la empresa”, se reúnen con parlamentarios y esperan que los gobernantes tomen cartas en el asunto. El Gobierno no hace nada y solo observa cómo las patronales anuncias cada semana nuevos despidos:
Despidos en Minera los Pelambres: El martes 6 de octubre, Antofagasta Minerals anunció que contempla una reducción de un 7% del personal, unos 300 trabajadores. Parte de estos despidos se realizarán en la Minera los Pelambres, ubicada en Coquimbo.
El presidente del Consejo Regional Minero de Coquimbo, Juan Carlos Sáez, sostuvo que “esto lo veníamos anunciando ya desde hace mucho tiempo, que las compañías mineras para poder sobrevivir en un escenario de precios a la baja tienen que ir ajustando sus costos y sus dotaciones para poder seguir funcionando, entonces, es algo completamente esperable que mineras grandes, medianas y pequeñas tengan que tomar medidas de contención”. Por su parte, el Secretario Regional Ministerial de Minería de Coquimbo, Igor Díaz, planteó que las “restructuraciones” tienen que ver con la industria del cobre y también tiene que ver con la optimización de recursos de las compañías “para que también sean más competitivas en el tiempo” y que las empresas “lo utilizan como una oportunidad para poder reestructurar su organización y poder hacerla más competitiva con una cantidad de personas inferior a la que tenía pensada y la producción es la misma”. Sobre ponerle fin a los despidos, ni una palabra.
Despidos en Minera el Abra: Los despidos no fueron bien recibidos por los trabajadores y sus familias, por lo que estos se manifestaron contra esta medida aplastante y humillante. Pero en vez de desarrollar la movilización, su Directiva, junto a la directiva del Sindicato de Trabajadores de San Lorenzo, se reunió con el diputado Marcos Espinoza para buscar soluciones. Así también la directiva del Sindicato San Lorenzo buscó reunirse con autoridades de gobierno para que tomen cartas en el asunto, su presidente, Ángelo Araya declaró que "la intencionalidad es que el Estado tome acciones con respecto a El Abra, ya que Codelco tiene el 49 por ciento de activos. La idea es que se haga cargo de esta problemática y que nadie quede sin trabajo". Los sindicatos buscan ayudar a las empresas mineras congelando sueldos y eliminando los bonos de producción, y declaran que "no se justifica tal cantidad de despidos. Se puede reestructurar la empresa, nosotros íbamos con las propuestas de poder congelar sueldos, no recibir bonos, pero la idea era mantener la estabilidad laboral". Es decir, que la crisis la paguen los trabajadores, nunca hablan de parar los despidos.
Esta misma línea es la que ha tomado la Federación Minera de Chile (FMC), pretendiendo exigir la intervención de la autoridad de gobierno: "La situación hace rato se pasó del límite y nosotros vemos que el gobierno está de brazos cruzados, como sometido al arbitrio de las grandes mineras. Prácticamente todos los días aparecen noticias de planes de egresos, despidos y no vemos una real preocupación de la autoridad por resguardar las fuentes laborales", agregando además que "lo lógico sería que el gobierno actuara por iniciativa propia para frenar esto, pero ya nos dimos cuenta que eso no va a ocurrir, y ante esta situación tendremos que tomar la iniciativa". Por su parte, el presidente, Gustavo Tapia, declaró que “en nuestro país ya es costumbre que frente a cualquier problema, las transnacionales mineras reaccionan despidiendo trabajadores. Lo estamos viendo en mineras como Escondida, El Peñón y ahora El Abra. Existe incertidumbre y malestar, por lo que en las próximas horas determinaremos las medidas a adoptar como organización", pretendiendo que se tomen medidas para mitigar el impacto de la situación actual.
Los despidos en cifras:
Antofagasta Minerals, 7% de su planta despedida (320 despidos)
Cerro Colorado y Spence, 130 despidos
Minera Michilla, 1.800 despidos (700 de planta y 1100 contratistas), además que cierra el 31 de Diciembre
Minera el Abra, 800 despidos, es decir la mitad de los trabajadores de planta
Cerro Dominador, cerró a principios de año, con cerca de 300 despidos
Teck 64 despidos
Collahuasi, 300 despidos
El Peñón, 100 despidos
Centinela, de Antofagasta Minerals, anunció el despido de cerca de 100 trabajadores (cerca del 5% de la dotación)
Los Pelambres anunció el despido de 4,5% del personal
BHP Billiton, 160 despidos de supervisores y profesionales, además de un plan de retiro “voluntario” que implicó el despido de más de 1200 trabajadores
Codelco, desde el 2013 se impulsa un plan de retiro que pretende desvincular a 2000, ya irían 800 trabajadores que aceptaron el plan
SQM, detuvieron operaciones en Pedro de Valdivia, afectando a 700 trabajadores