Por si quedaba alguna duda de cuál es el sentido de las elecciones convocadas el 21D en Catalunya bajo la excepcionalidad política del artículo 155 de la Constitución española, el presidente de Gobierno Mariano Rajoy lo aclara.
Federico Grom Barcelona | @fedegrom
Miércoles 13 de diciembre de 2017

Si el Gobierno catalán resultante de las excepcionales elecciones autonómicas emprende nuevamente el camino del mandato popular del 1O y la autodeterminación por la única vía posible, la unilateralidad, el gobierno ha advertido que podría volver a aplicar el artículo 155 de la constitución que recordó, acabaría con el Govern "en cuestión de horas" y, "Sea cual sea el resultado de esas elecciones, existe algo sobre lo que ya no se albergan dudas: en España la ley se cumple y así va a seguir siendo" recalcó Rajoy.
Estos comicios, impuestos por el PP, el PSOE y Cs -con el respaldo del Rey y la Judicatura- son el barniz “democrático” al golpe institucional en curso, con el que el régimen pretende liquidar al movimiento independentista.
Por su parte Miquel Iceta, candidato de los socialistas catalanes en las elecciones del 21D ha asegurado, haciendo de “poli bueno”, que en el caso de que se condene en sentencia firme a los presos políticos investigados por el Tribunal Supremo, pediría para ellos el indulto “para cerrar heridas”.
Aunque públicamente el PSOE no ha querido desautorizar al candidato catalán, esta declaración no fue bien recibida en Ferraz y se apresuraron en señalar que esa es “la opinión de Miquel Iceta hecha en el marco de una campaña electoral”.
Xavier García Albiol, el candidato del PP catalán, le ha afeado la propuesta al cabeza de lista socialista en Catalunya pidiéndole que "se centre en lo prioritario" y que "los indultos no lo son", según el candidato popular.
Joan Tardá en declaraciones a OndaCero: “hemos proclamado la república de manera simbólica y política, ahora toca implementarla. ¿Cómo se hace eso? Pues aún no lo sabemos. Pediremos diálogo.”
La misma inconcrección y la vuelta al diálogo es compartida por Junts per Catalunya, quien lleva al exiliado Puigdemnt como principal candidato.
Josep Rull, candidato por Barcelona del JuntsxCat resumió ayer así los principales ejes de la campaña que comparte con los Republicanos: “Libertad, amnistía, dignidad y normalidad democrática”. Junto a un llamado abstracto a ir “construyendo (la) República catalana”.
Después de haber llegado al pináculo de su hoja de ruta, capitulando prácticamente sin oponer resistenciay sembrando ilusiones infundadas sobre “la salvación” de Europa, parece ser que las fuerzas hegemónicas del independentismo pretenden volver al “día de la marmota” de la negociación con el Estado previo a la realización del referéndum y la intervención de sectores populares movilizados por ese objetivo.
La dirección del procesismo y su estrategia fallida se muestra como el principal obstáculo para la conquista y la construcción de la República catalana. La republica será obra de los trabajadores y los sectores populares y su movilización o no será, quedando sin resolver esta sentida cuestión democrática. Lo que plantea la necesidad de construir una izquierda que este a la altura de esta enorme tarea, que implica a la vez acabar con la monarquía y el régimen del 78 en todo el Estado y la apertura de procesos constituyentes verdaderamente libres y soberanos en la perspectiva de gobiernos de trabajadores y la federación de las Repúblicas Socialistas ibéricas.