El macrismo busca tomar impulso, pero la crisis le pone límites e intentan que no haya un diciembre caliente. Los límites de la cumbre del G20. Quiénes se movilizaron y quiénes no.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Lunes 3 de diciembre de 2018 09:36
- Lunes otra vez. Después del G20, vuelta a la realidad argentina. El macrismo intenta capitalizar lo que considera el éxito en la organización de la cumbre, para tomar impulso político después de un año de mucha crisis. Sin embargo, ese plan tiene el límite de que lejos del glamour y el fenomenal despliegue (represivo) para la organización del evento internacional, la mayoría trabajadora difícilmente mejore su humor social, ya que sigue con los mismos problemas de siempre: la inflación termina este año siendo la más alta desde 1991 y la recesión se profundiza, con baja del consumo, pérdida del salario real y aumento de la desocupación. La “vuelta al mundo” viene con pocas inversiones, y las propias dudas sobre si Cambiemos ganará en el próximo turno electoral refuerzan el estancamiento económico.
- Cuando se apagan las cámaras, en off de record algunos funcionarios del Gobierno muestran planes menos ambiciosos y con una agenda más urgente: evitar que el último mes del año, en el marco de la crisis, sea un tradicional diciembre caliente. Las cúpulas sindicales, de los movimientos sociales y del peronismo colaboran con el objetivo macrista de que el deterioro en las condiciones de vida no sea enfrentado con fuertes planes de lucha. Al fin y al cabo, unos y otros solo piensan en el 2019.
- Volviendo al G20, el éxito que quiere mostrar el Gobierno es más que dudoso. Las propias tensiones de la política internacional se expresaron en un documento que evitó dar definiciones tajantes sobre los temas más controvertidos, como las guerras comerciales. Sobre el cambio climático, otro tema controversial, Estados Unidos firmó su disidencia. La “cumbre dentro de la cumbre”, que fue la reunión bilateral entre Donald Trump y Xi Jinping culminó con una tregua (¿circunstancial?) motivada por el temor a la desaceleración de la economía mundial.
- Macri no es el único que vuelve a la dura realidad después de la cumbre. El primer mandatario francés, Emmanuel Macron, se encontró a su regreso con una agudización de la rebelión de los “chalecos amarillos” que conmueve a Francia. Invitamos a nuestros lectores a seguir toda la cobertura sobre ese importante proceso, tanto en nuestro sitio web como en el de Revolution Permanente, web francesa de la red internacional La Izquierda Diario.
- Contra esos líderes odiados del mundo, enfrentados por trabajadores, mujeres, inmigrantes y pueblos oprimidos, el pasado viernes miles de personas se movilizaron en Buenos Aires, a pesar del operativo represivo. El Frente de Izquierda (particularmente el PTS) aportó las columnas más grandes. El kirchnerismo, por su parte, se borró de la marcha, en el marco de su política de mostrarse amigable con los poderosos de cara a las elecciones del año que viene, como se viene viendo, por ejemplo, en las declaraciones de Axel Kicillof en las que asegura que no romperían con el FMI.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.