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Red Internacional
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Barcelona. Después del paro del metro, también para la plantilla de TMB Bus

Los trabajadores y trabajadoras de TMB Bus han tomado el relevo de sus compañeros de Metro realizando un paro este viernes como medida de presión para la negociación del convenio.

Joe Molina

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57

Viernes 3 de junio de 2016

Fotos: ID

Después de que la plantilla de TMB Metro finalizara el jueves sus jornadas de paros con una masiva manifestación que recorrió las calles de Barcelona hasta la Plaza Sant Jaume, donde intentaron ser recibidos por algún representante del gobierno municipal, este viernes han sido sus compañeros de TMB Bus quienes han continuado con las medidas de lucha realizando un paro desde las 10 hasta las 18 horas.

En manifestación con proclamas contra la dirección de TMB han realizado casi el mismo trayecto que sus compañeros de Metro, obteniendo la misma respuesta, el silencio.

Si los trabajadores del Metro se encontraban el jueves con la puerta del Ayuntamiento cerrada, al día siguiente se les dijo que podía entrar algún representante por la puerta trasera. Una propuesta insólita a lo que los trabajadores y trabajadoras completamente indignados han dicho “no” y han pedido que bajara a atenderles algún responsable del Área de Movilitat para hacerle entrega de un escrito reivindicativo. Pero esto no sucedió y finalmente el comunicado se ha leído en público a través de megafonía.

En dicho comunicado los trabajadores de TMB Bus sostienen que “tenemos más de 200 compañeros y compañeras con contratos precarios. En estos últimos tiempos la Dirección, aplicando la reforma laboral del PP, contra la que usted seguramente se habrá manifestado en 2012, ha querido despedir trabajadores enfermos. Entre Metro y Autobuses tenemos más de 600 trabajadores fuera de convenio (incluidos directivos) que además por sentencia judicial tienen que pasar a convenio, pero se niegan y preacuerdo tras preacuerdo intentan salvar su situación de privilegio. Tenemos un intervencionismo de la dirección en la vida sindical de TMB que nos parece injusto e intolerable. Sindicalistas que se pasan décadas sin trabajar porque se les regalan miles de horas por encima de lo que marca la ley o enchufan familiares directos, saltándose todo tipo de proceso de selección.”

“Ante nuestras movilizaciones”, prosigue el comunicado, “este gobierno ha reaccionado de manera idéntica a los que han gobernado Barcelona desde hace décadas; ha sacado a la luz pública los 1.400 euros de nuestra nómina como si esa cantidad fuera una fortuna, con el fin de poner a la ciudadanía en nuestra contra. Cuando nuestras principales reivindicaciones no son económicas.”

“Otro gran tema por el que nos movilizamos ahora y seguiremos haciéndolo en el futuro es el ataque que planea su Gobierno a la empresa pública, quizás el mayor ataque en décadas; nos referimos a la implantación del tranvía privado por la Diagonal, que significará la privatización lisa y llana del transporte público”, afirman los trabajadores.

El comunicado finaliza planteando que “toda la ciudadanía debería saber que miles de usuarios que viajan todos los días por la Avda. Diagonal, con su proyecto de tranvía dejarán de ser transportados por TMB, empresa pública cien por cien y pasarán a formar parte de la cuenta de resultados de multinacionales como Alstom o fondos de inversión extranjeros, que son los actuales accionistas del TRAM (tranvía) y previsibles concesionarios del tramo que falta por unir según sus planes, señora Colau.

Creemos que TMB, financiada con dinero público, tiene que dejar de ser una empresa opaca, con un control democrático real, que aúne las necesidades básicas de transporte de la población con un sello de calidad ejemplar en servicio, en contratación, en salarios y en conciliación.”

Después de la lectura pública del escrito, se ha sometido a votación en asamblea la conveniencia o no de secundar los paros previstos para la semana que viene y convocados por el famoso Tridente sindical, formado por CCOO, UGT y SIT, y con el grito de “no nos representan” los traajadores han decidido por aplastante mayoría no secundarlos.

Manel Aranda, exdelegado sindical de Coordinadora Obrera Sindical (COS) manifestaba en este mismo sentido: “Esto es una asamblea y un paro de verdad de gente luchadora que quiere defender sus derechos de verdad, no gente que le firma cualquier mierda rápida a la empresa y le hace el juego. Este comité ya presentó dos preacuerdos que la plantilla rechazó y en el segundo acabó pidiendo movilizaciones.”

“Cuando nosotros convocamos esta jornada de huelga de hoy, se apresuraron a hacer su propia convocatoria, con paros a partir de la semana que viene, pero hasta ahora ellos no habían planteado ninguna movilización desde hace 5 meses que la asamblea lo exigió”, agrega Aranda, quien sostiene que “nos pensábamos que con Colau iba a abrirse otro tipo de panorama respecto al anterior gobierno de CIU, pero vemos que no, que es lo mismo, incluso pienso que ha ido a peor, no tiene sentido que hubiera un gobierno de derechas, entre uno de izquierdas y vayamos a peor.”

Noemí, trabajadora de Bus, considera que “no deberíamos apoyar esos paros, porque son sindicatos que no siento que me representen, han aprobado la reforma laboral, solo nos han llevado a una huelga general cuando al sr. Rajoy le convenía, unos sindicatos que a nivel estatal no deberían haber permitido que se llevara a cabo esa reforma laboral, y en autobuses más de lo mismo, están luchando solo por la poltrona, liberados, para tener sus horas sindicales y luchar por sus privilegios y le hacen la cuna a la empresa.”

“Pongo la mano en el fuego, aunque me queme, que no llegarán a la huelga”, afirma Noemí. “Creo que los sindicatos mayoritarios como muy tarde el domingo a la noche la desconvocaran, porque no nos han llevado a la huelga en 22 años, ¿porque lo iban a hacer ahora?”

La manifestación y posterior asamblea ha concluido con la solicitud por parte del comité de huelga a todos los trabajadores y trabajadoras allí presentes del permiso para convocar nuevas asambleas en el momento que se prevean movilizaciones.