Guzmán envió al Congreso el proyecto de ley para reestructurar la deuda en dólares emitida bajo legislación local. En el medio de la crisis, este proyecto es una de las prioridades que el oficialismo estableció para el tratamiento parlamentario.
Viernes 17 de julio de 2020 21:17
Fernández quiere avanzar con la reestructuración de la deuda a pesar de la crisis que atraviesa el país. En este sentido, el Gobierno envió al Congreso el proyecto de ley para reestructurar la deuda en dólares emitida bajo legislación local, y espera que el Senado empiece a debatirlo la semana próxima.
El Gobierno propone a los acreedores la misma variante de títulos que se ofrecen en la última oferta presentada a los bonistas que tienen deuda bajo legislación extranjera. La diferencia es que no hay opción de Bono 2046.
El comunicado del Ministerio de Economía señaló que “en consonancia con la oferta efectuada para los tenedores de títulos públicos emitidos bajo legislación extranjera, se diseñó la presente propuesta de reestructuración que contempla un tratamiento equitativo, preservando los objetivos de sostenibilidad de la deuda pública que permitirá aliviar las restricciones de mediano y largo plazo devenidas de la actual carga de la deuda”.
La deuda bajo legislación local se acerca a los U$S 46.000 millones, de los cuales el 55 % está en manos de privados y el 45 % en el sector público. Entre los privados estarían los fondos de inversión Fidelity y Pimco.
Sobre los plazos que tendrán los bonistas bajo ley local para ingresar a la operación, se conocerán luego de que el proyecto esté aprobado por el Congreso.
Tras conocerse el proyecto, los principales bonos en dólares bajo ley argentina subieron como el Discount (+7,6 %); el Par (+5,3 %); el Bonar 2037 (+3,7 %), el Bonar 2024 (+3,6 %), y el Bonar 2020 (+3 %).
Claves del proyecto
La hipoteca de la deuda
Este proyecto es una de las prioridades que el oficialismo estableció para el tratamiento parlamentario. Es decir, se prioriza alcanzar un acuerdo con los acreedores en vez de debatir un proyecto a las grandes fortunas que permitiría obtener más recursos para ampliar medidas para los sectores más vulnerables o comprar material sanitario, entre otras.
Además, Guzmán continúa la negociación con los lobos de Wall Street que tienen deuda bajo legislación extranjera. Luego de varias ofertas el ministro de Economía aseguró que ahora sí es la última propuesta. Los especuladores lograron arrancarle al Gobierno U$S 15.000 millones, un gran negocio.
A pesar de las concesiones del Gobierno a los acreedores no está asegurado que lleguen a un acuerdo. Los principales fondos como BlackRock adelantaron que rechazan la oferta. Guzmán extendió hasta el 4 de agosto el plazo para que los acreedores adhieran al canje.
Después de estas negociaciones que aún no se sabe cómo terminarán queda el peso pesado del FMI. El ministro de Economía pretende un cronograma de pago nuevo con el organismo y no realizar los pagos de capital programados en los próximos 3 años. Pero ¿qué pedirá el Fondo a cambio? Sus clásicas recetas de ajuste y contrarreformas aparecen en el horizonte.
De esta manera, el Gobierno avala una deuda ilegal e ilegítima que ni siquiera investigaron a pesar de las irregularidades que denunciaron cuando eran oposición. La prioridad no debería ser los bolsillos de los especuladores sino aplicar medidas de emergencia ante la crisis. Es necesario el desconocimiento soberano de la deuda.
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Redacción
Redacción central La Izquierda Diario