Llegó el 11 de Septiembre, la “Díada” de Catalunya, con una masiva manifestación que ocupó 11 kilómetros de las principales arterias de Barcelona.
Ivan Vela @Ivan_Borvba
Viernes 12 de septiembre de 2014
Foto:Antonio Litov
Un día marcado en rojo para los manifestantes para iniciar su andadura hasta el 9 de Noviembre, día en que esperan que las urnas salgan a la calle. La manifestación estaba encabezada por una pancarta con el mensaje de: “9-N votaremos, ganaremos”. Aunque además, la inmensa mayoría de los manifestantes acudieron al grito de "Independencia". Vestidos unos de rojo y otros de amarillo, fueron formando una larga letra "V" con la bandera humana de Catalunya.
Los datos de todos los medios, según la Guardia Urbana, hablan de 1.800.000 manifestantes; expresión inequívoca del movimiento democrático que a lo largo de los últimos dos años se ha ido gestando en Catalunya. La jornada de hoy nos deja la manifestación más multitudinaria en favor de la Independencia. La “Díada” del 2012, considerada como el momento en que la calle midió por primera vez sus fuerzas contra aquellos que niegan su derecho a decidir, convocó a 1.500.000 manifestantes. La del año 2013, centrada en la extensa cadena humana de 400km —desde la frontera con el Estado Francés hasta el sur de Catalunya— congregó alrededor de 1.200.000 manifestantes.
A lo largo de la jornada de hoy, los casi 2 millones de manifestantes, han participado de diferentes tipos de actos, conciertos, intervenciones públicas de personajes destacados de la cultura catalana, etc. Todos ellos preámbulos del plato fuerte de hoy. El objetivo de esta “Díada” era la reproducción de una "V" gigante de 6 kilómetros por las calles de Barcelona. Las avenidas “Gran Vía” y “Diagonal” quedaban inundadas por un gran mosaico con los colores de la bandera catalana.
El mensaje es uno y directo, los destinatarios varios. El Gobierno del Estado Español es el principal verdugo de las aspiraciones democráticas del pueblo catalán por el derecho a decidir. Pero no el único. La movilización social fue un grito ensordecedor para el President de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas. Limitado de movimientos, Artur Mas se encuentra en una encrucijada. Por un lado siente la presión de los casos de corrupción que azotan a su partido tras la gran confesión de Pujol. Por otro lado su socio de gobierno, Esquerra Republicana de Catalunya, ejerce una presión sobre él con un discurso más "desobediente". Discurso que por otro lado parece estar ya dando réditos a esta formación política, lo cual es un problema más para el propio Artur Mas y su partido.
Pero esta encrucijada no sólo atañe al President Mas. La masiva manifestación llenando las calles de Barcelona, es un golpe también para el PP en su ofensiva contra la consulta del 9N y para todo el régimen político. La “Díada” de hoy ha sido el inicio de la partida, donde cada parte tienes sus cartas. A la vista está que gran parte de la sociedad catalana no escondió ninguna y mostró sus fuerzas en las calles.