Las disputas por las candidaturas tensionan a todos los partidos, ahora en el ojo de la tormenta RN la UDI, el PS. Los más por puestos, algunos con ilusiones de volver a cambiar el eje político.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Jueves 29 de septiembre de 2016
La derecha en tensión: la pelea por los puestos y tensionar por derecha
En RN, anunció su decisión de renunciar el diputado Germán Becker. Su razón más movilizadora es que no lo dejarían “ascender” de Diputado a Senador, “denunciado” que hay una elite que maneja su partido y le impediría la “promoción”. Pero hay algo más: quiere un perfil más de derecha todavía: critica la débil oposición, el acuerdo prestado a la reforma tributaria, la falta de firmeza para condenar “la violencia” en La Araucanía.
En la UDI la reaccionaria Jacqueline van Rysselberghe anunció que postularía a la presidencia gremialista, contra la ya anunciada candidatura del diputado Bellolio. Su eje es reivindicar lo que son: parte de la dictadura de Pinochet, así, sin empacho.
Junto a la pelea pequeña por cargos, puestos, con sus prebendas y privilegios asociados, ambas figuras quieren hacer girar a la derecha el eje político.
No es el único sector atravesado por estas tensiones.
La Nueva Mayoría en tensión: ¿cuál rumbo seguir?
A la disputa Lagos- Guillier, se agrega un nuevo condimento: el anuncio de Fernando Atria de candidatearse.
Lagos pretende reconducir la crisis que afirmó los atraviesa, con garantías de ser un “pro-hombre” del “partido del orden”, por eso el inmediato apoyo del ex ministro del Interior DC Jorge Burgos, o del ex presidente de la CPC y de la Asociación de Bancos Sommerville. Guillier, aún difusamente, cultiva un tono más bacheletista y tomando algunas causas sentidas, como la regionalista ahora con la discusión de la elección de Intendentes.
Hay algunas figuras más decorativas, como Isabel Allende y Jorge Tarud.
La novedad es la de Fernando Atria, constitucionalista, con relaciones con Revolución Democrática, sindicado, más que exageradamente, como “ideólogo” del 2011, promotor del cambio de la Constitución, aunque mucho no agitó por la Asamblea Constituyente sobre la que escribió durante el “proceso constituyente”. Lo nuevo en su anuncio es su pretensión de “introducir una discusión de ideas que mueva al PS hacia la izquierda". Que opina puede impactar en sectores de la juventud, y entronca con la pretensión de Revolución Democrática de Giorgio Jackson y del Movimiento Autonomista de Gabriel Boric de atraer a sectores de la Nueva Mayoría que rompan con el conglomerado oficialista.
También en este sector, entonces, se quiere mover el eje político, unos a la derecha disimuladamente como Lagos, otros suavemente como Guillier, otros a izquierda como Atria.
Todos signos de una fluidez política que tiene su motor en los cuestionamientos a todas las herencias de la dictadura como el rechazo a la AFP, en una dinámica de choques entre los trabajadores y los empresarios como la puja salarial (negociaciones colectivas en la minería, re-ajuste sector público, entre otras), en las leyes pro-empresariales como la exigencia de anulación de la Ley de Pesca de Longueira por los pescadores artesanales. Fluidez que avanzará en el debate político que las organizaciones de izquierda comienzan a re-abrir, y se resolverá con nuevos y mayores acontecimientos de la lucha de clases.