La morosidad alcanza casi el 30,3% en momentos que la mitad de la población laboralmente activa gana $350.000 o menos, según el INE en el 2017. Son mas de 800 mil los chilenos endeudados con la banca privada por motivos educativos, mientras el gobierno habla de crecimiento y propone una nueva forma de endeudarse.
Sebastián Avilés Profesor. Militante de Partido de Trabajadores Revolucionarios PTR y de la Agrupación de Trabajadores de la Educación "Nuestra Clase"
Jueves 5 de julio de 2018
El día de ayer, comenzó a discutirse el proyecto enviado por el ejecutivo que crea un nuevo sistema de créditos, con características solidarias, para reemplazar con el actual CAE y Fondo Solidario. Esto tuvo lugar en la Comisión de Educación del Senado, presidida por Yasna Provoste, ex ministra de Educación y militante DC, e integrada por Ena Von Baer (UDI), Juan Ignacio Latorre (RD), Jaime Quintana (PPD) y José García Ruminot (RN).
Este proyecto de ley viene como una respuesta mercantil a la necesidad de miles de estudiantes y trabajadores que ven como su futuro se ve truncado por la educación de mercado, que concesiona sus vidas a la banca privada. Como es común, no dejó de causar polémica este proyecto del gobierno derechista, ya que en su artículo n°42 le da la atribución a la entidad administradora del nuevo sistema de crear un listado público de quienes acceden al crédito y los cataloga como morosos de tener algún retraso en el pago, además de publicar información detalla del financiamiento de estudio de cada “beneficiario”. Esto causó reacciones en varios expertos y personeros de la ex Nueva Mayoría, pero ninguno cuestionando que en vez de avanzar en la gratuidad universal, este gobierno esté generando un sistema de endeudamiento estudiantil, o como lo llaman ellos, Sistema de Financiamiento Solidario SIFS.
El ex presidente Ricardo Lagos, principal artífice del CAE y los continuos gobiernos de la Nueva Mayoría y la derecha han cargado con más de 870 mil chilenos endeudados con la banca privada, según el último estudio de la Fundación Sol en la materia. Otro dato relevante del estudio es que si bien aumentó la matricula producto de este mecanismo de financiamiento, solo se vio de manera exponencial en las instituciones de educación superior privadas en un 70%, principalmente ligadas a los siguientes grupos educacionales: Laureate Internacional, INACAP, Santo Tomás y la Universidad Católica, además de la instituciones investigadas por lucro, como la San Sebastián, Autónoma, Central y la del Desarrollo, entre otras. En estas instituciones es donde se concentra la mayor cantidad de beneficiarios, alcanzando un 67,4% de estudiantes que acceden al crédito.
¿Gratuidad Universal o créditos más “blandos”?
Una de las principales banderas de los estudiantes es la lucha por un sistema educativo cien por ciento gratuito, que le abra las puertas a todos quienes quieran estudiar y no solo a quienes puedan o tengan que hipotecar sus vidas a los grandes bancos. Las cifras son alarmantes, desde el 2006 al 2017 $4,7 billones (millones de millones) se ha llevado el mercado educativo, mientras que el Estado ampara el endeudamiento de miles.
La morosidad alcanza casi el 30,3% en momentos que la mitad de la población laboralmente activa gana $350.000 o menos, según el INE en el 2017. Mientras las cifras de ganancia de los grupos controladores y la banca van en aumento, dejando en claro que el capital para financiar un sistema de educación gratuita y estatal existe, hablan que el país crece, pero solo crece la desigualdad.
El problema es mayor, y no como en época de elecciones el Frente Amplio vociferaba la mera condonación, hoy necesitamos que se acabe el mercado de raíz. Es precisa la expropiación de los recursos naturales bajo gestión de los trabajadores, para la condonación total de las deudas y el paso al Estado de todas las instituciones privadas, bajo un plan de financiamiento integral que garantice que nadie más tenga que endeudarse.