×
×
Red Internacional
lid bot

BRASIL // GOBIERNO DEL PT. Dilma y el PT quieren aumentar la edad jubilatoria

Rompiendo el acuerdo que había hecho con las centrales sindicales y los movimientos sociales vinculados al oficialismo, desde la Casa de Gobierno anunciaron que propondrán el incremento de la edad mínima jubilatoria para mujeres y hombres respectivamente, en una nueva embestida contra el actual Sistema de Seguridad Social.

Martes 27 de octubre de 2015

El ministro Miguel Rossetto ha confirmado que el gobierno está evaluando este enorme ataque a los derechos de la clase trabajadora. El ministro, supuestamente del ala izquierda del PT, justificó esta medida neoliberal que ni siquiera Fernando Henrique Cardoso (FHC) implementó, por las necesidades financieras y demográficas del país. Una justificación "técnica" digna de un neoliberal.

Con esta reforma el gobierno avanza en el ataque iniciado a principios de año y la profundización de las reglas que atacan a las condiciones jubilatorias de la mayoría de la población. El 18 de junio de este año, el gobierno de Dilma publicó una Medida Provisoria (MP-Decreto) para garantizar el mantenimiento del factor de seguridad social aprobado en 1999 por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (PSDB) y limitaba hasta el 2017 la fórmula 85/95, que corresponde a una modalidad para calcular el momento de la jubilación y el monto que se percibirá. Esta fórmula garantiza que un hombre de 60 años que cuente con 35 años de contribución al Instituto Nacional del Seguro Social (INSS) o a una mujer de 55 años que cuente con 30 años de aportes pueda jubilarse sin el descuento del 30 a 40% del factor jubilatorio (los números de la fórmula representan la suma final de años y aportes: 85 para la mujer y 95 para los hombres). Sin embargo, después de 2017 esta fórmula progresaría hasta alcanzar la meta de una fórmula que sería al menos 90/100, pero que puede llegar a ser más que eso.

Ahora, basándose en el discurso de que Brasil es uno de los pocos países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que no estipula una edad mínima para la jubilación y que, de una lista de 35 países, tendría el menor piso de edad para jubilarse, el gobierno de Dilma busca presentar formalmente al Congreso hasta noviembre la propuesta de edad mínima de 60/65 para la jubilación de mujeres y hombres, respectivamente.

La estrategia del gobierno del PT es demostrar al capital financiero e internacional que no sólo se preocupa por el ajuste fiscal de este año y el próximo, sino también con medidas estructurales de largo plazo. Siguiendo la línea neoliberal y de austeridad de los gobiernos europeos, en particular, la imposición de Ángela Merkel contra las jubilaciones que elevó en toda Europa el piso de edad en la que los trabajadores pueden jubilarse; Dilma ignora incluso al Foro de negociación compuesto por representantes de los empleadores, las centrales sindicales y jubilados.

Esta decisión del gobierno de forzar a la gente a permanecer más tiempo en el mercado laboral aumenta también la competencia entre los trabajadores y la tasa de desempleo en la juventud. Con esta medida el gobierno ayuda a los empresarios a presionar por el abaratamiento general de los salarios y con ello sus ganancias. Además de proponer una edad mínima jubilatoria, el equipo económico de gobierno, formado por los ministros petistas de Planificación, Nelson Barbosa y de Trabajo y Seguridad Social, Miguel Rossetto, apunta a restringir el acceso a los beneficios sociales.

Además de los ataques ya aprobados vinculados al seguro de desempleo, pensión por muerte, auxilio por enfermedad también están bajo la mira de fuego de este equipo económico el beneficio previsto en la Ley Orgánica de Asistencia Social (Loas), que garantiza el pago de un salario mínimo mensual a personas mayores de 65 años que no cuentan con recursos para su sustento y que a lo largo de sus vidas no han contribuido al INSS, es decir, dejar en la indigencia a los que ya han pasado mayores dificultades durante la mayor parte de sus vidas.

De acuerdo con Pablito Santos, dirigente del Sindicato de los Trabajadores de la Universidad de San Pablo (Sintusp), "Para agradar a los empresarios y mostrar un gobierno útil y necesario, el gobierno de Dilma, el PT y Lula que ha estado por detrás de cada acción de Dilma, prepara un ataque a los trabajadores que ni siquiera FHC se atrevió a hacer. Es necesario organizar a los trabajadores en los sindicatos independientes del gobierno y formar un polo que desenmascare a las direcciones de los movimientos sociales y centrales sindicales para movilizar a sus bases contra este nuevo ataque. Un límite para organizar una fuerza como esta, es la actuación del PSOL y del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) que mantienen un Frente con la burocracia sindical que defiende al gobierno de los ajustes y ahora ataca nuestra jubilación. No podemos aceptar el aumento de la edad jubilatoria".