Publicamos la entrevista que desde La Izquierda Diario Perú le hicimos a Armando Chunga, presidente de la Federación de Ambulantes de Lima Metropolitana, gremio que agrupa a más de 80 mil trabajadores ambulantes que ante la crisis provocada por el impacto del COVID-19 y por el aislamiento social obligatorio, vienen pasando serios padecimientos económicos.
D’Anyelo Ramos Militante de la Corriente Socialistas de las y los Trabajadores "CST" de Perú
Jueves 9 de abril de 2020
Foto: redes
Dígame Armando ¿a cuántos trabajadores ambulantes representa su gremio?
Yo soy representante de la Federación de Ambulantes de Lima, que agrupa aproximadamente a 80.000 ambulantes. A más del 90% de nuestros agremiados no les ha llegado el bono y estamos preocupados porque hay compañeros que no tienen que comer, ya que no todos tenemos trabajos fijos en el Perú, muchos somos trabajadores independientes que vivimos del día a día o ambulantes de a pie. Somos quienes tomamos cierta parte de la vereda para vender productos. La municipalidad de Lima solo está ayudando a los ambulantes formales, a los que tienen modulo y los que no tenemos nada, no recibimos ninguna ayuda ni del Gobierno central, ni de la municipalidad de Lima.
¿Y qué medidas han tomado para enfrentar su problemática?
Así como están las cosas, no se pueden hacer mucho por el estado de emergencia, pero hemos logrado ingresar un documento por internet dirigido al Consejo de Ministros y al ministerio de Trabajo y hasta ahora no tenemos respuesta. En la municipalidad de Lima no se ha podido presentar ningún documento porque pedían en físico, pero no había atención, ya que no hay una mesa de emergencia, así que no se ha podido ingresar el documento allí.
Sin embargo, la situación de nosotros es realmente grave. Muchos compañeros me llaman y me dicen que no tienen qué comer y no saben qué hacer. Usted sabe que algunos ambulantes están saliendo a las calles a ganarse algo, y la prensa como canal 2, 4 y 5 los persiguen y les dicen ¿por qué están en la calle, por qué venden? pero no ven el fondo del problema, que ese ambulante está en la calle porque no tiene que comer.
Como ya le dije, el Gobierno no nos ha dado un bono, tampoco víveres, no nos llega nada. Entonces, uno no se puede quedar de brazos cruzados esperando que caiga comida del cielo, el problema es que no tenemos nada.
¿Dónde viven la mayoría de sus agremiados y cómo están haciendo para vivir el día a día?
La mayoría vive en los conos, en las zonas más pobres de Lima, como Comas, Carabayllo, Puente Piedra, Pachacutec, Villa María. La mayoría de ambulantes no tienen qué comer y están viviendo de la ayuda del vecino, es decir, de caridad y eso no es posible. El Estado tiene la responsabilidad de ayudar a todos los peruanos, sin embargo, el reparto del bono no ha sido justo, ya que a unos les ha llegado y a otros no, es decir, no ha sido bien distribuido, se han basado en el SISFOH (Sistema de Focalización de Hogares) y en los censos que hubieron anteriormente, que están mal hechos. Por esa razón muchos de nuestros compañeros no han sido tomados en cuenta.
¿Estarían a favor de que se les entregue un salario de cuarentena que sea equivalente al costo de la canasta básica familiar para todos los trabajadores que viven del día a día, sin distinciones?
Claro. Eso aplacaría en algo la situación, porque en verdad el sueldo mínimo aquí no alcanza para cubrir los gastos de la canasta básica familiar. Haber, denle a un congresista S/ 760 soles mensuales, pues no alcanza. Los S/760 les están dando en partes a los que reciben el bono y eso no alcanza. No le alcanza a los que reciben S/380, que será para nosotros que no recibimos nada. Bueno, quien le habla no ha recibido ni un sol, pero sobrevivo porque tengo mis pequeños ahorros, pero no todos tenemos ese ahorro. La mayoría de nosotros tenemos una familia y no hemos recibido ninguna ayuda del Estado.
¿Y cómo toman que ahora se haya ampliado el aislamiento social obligatorio y sus medidas hasta el 26 de abril?
Se agrava la situación para nosotros. Ahora no sabemos qué hacer, algunos compañeros quieren salir a trabajar, sin embargo, somos conscientes que corremos el riesgo de enfermarnos, de contagiarnos a nosotros y a nuestras familias, pero no nos dejan otra salida.
Por eso pedimos una solución por parte del Estado. Que se dé un salario de cuarentena equivalente al valor de la canasta básica familiar, ya que nuestro sector sufre muchos padecimientos económicos, porque siempre hemos sido perseguidos, arrastrados, humillados, golpeados por el sistema, y no hemos podido ahorrar porque a muchos compañeros les quitaban sus productos, les decomisaban sus mercaderías, no había forma de ahorrar, se vivía del día a día, le quitaban el negocio a uno, le quitaban a otro, y tenían que recuperarse o prestarse para volver a empezar el negocio, en verdad el sistema mismo es aplastante y humillante.
El sistema capitalista nos humilla a los de abajo y favorece a las transnacionales, a los ricos. Siempre ha sido así. Pasa que con la crisis se ha evidenciado más, como nos pisotean, y no hay atención para el pueblo.
¿Y ustedes agrupan a trabajadores ambulantes venezolanos? ¿sabe cómo es su situación?
Hay un sector de ambulantes venezolanos agrupados con nosotros, pero en su mayoría ellos no están agrupados, no están organizados.
Su situación debe ser aún más grave. Porque ellos no son de aquí, son foráneos, tienen que pagar alquiler y no tienen como alimentarse. Si nosotros los ambulantes peruanos lo estamos pasando mal, que será de ellos que están en un país ajeno, lo deben estar pasando peor.
Creo que el Gobierno de Martín Vizcarra, los congresistas, los políticos que siempre salen en tiempo de elecciones, ahí se acuerdan del pueblo; pero después nada. Y las transnacionales siguen trabajando y el pueblo no puede salir a trabajar.
¿Algún mensaje final para los lectores de La Izquierda Diario?
Pedimos una justa distribución de los bonos y que se dé el salario de cuarentena. Que los recursos que tiene el Estado lleguen a los más necesitados, al ambulante de a pie, a los trabajadores desempleados, ya que son los que más lo necesitan, imagínese como la estarán pasando los albañiles, los taxistas, los estibadores. Necesitamos ayuda, si el virus no nos mata, nos va a matar el hambre.
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