A más de dos meses de haber presentado la solicitud de entablar un mesa de negociación, el gobierno aún no recibe a las organizaciones que componen la Mesa del Sector Público, a pesar de que dentro de las organizaciones están presentes militantes de los partidos de gobierno.

Patricia Romo Profesora del Liceo Domingo Herrera B-13. Integrante de la Agrupación Nuestra Clase Antofagasta.
Lunes 16 de octubre de 2017

Desde el día 4 de agosto, los trabajadores del Sector Público estamos a la espera de que el gobierno entable una mesa de negociación para mejorar nuestras condiciones laborales. La propuesta por parte de los 15 gremios que componen la Mesa del Sector Público propone un reajuste nominal de 6%, la recuperación de un bono por término de conflicto, de $250.000 para remuneraciones más bajas y de $125.00 para salarios altos; bono de vacaciones, aguinaldos de fiestas patrias y de fin de año; además de materias pendientes desde la negociación del 2014, como el incentivo al retiro de funcionarios públicos, la homologación de asignación de zonas extremas y regularización del traspaso de personal a honorarios.
Sin embargo, a la fecha, el gobierno aún no recibe a las diversas organizaciones de trabajadores del sector público para concretar esta mesa de negociación. Es por ello, que el día miércoles 11 de octubre, la Mesa del Sector Público acuerda realizar un llamado a Paro Nacional para este martes 17 de octubre, fijando como próxima reunión de la Mesa del Sector Público para el miércoles 18 de octubre. Esta convocatoria fue ampliamente difundida por todo el país, y los trabajadores comenzaron a organizarse y a votar la paralización, con todas las dificultades que acarrea en los lugares de trabajo, y pese a los descuentos y represalias que vivimos en el último paro del Sector Público, que nos dejó con un miserable reajuste del 3,2%.
La sorpresa sería mayúscula, cuando nos enteramos el pasado día viernes 13 que los dirigentes del Sector Público se habían vuelto a reunir para bajar el paro, tras la invitación que les hizo el gobierno a empezar las negociaciones por el reajuste, en una conversación programada para este viernes 20 de octubre.
A pesar de que hay versiones que señalan que la Mesa del Sector Público se encontraba bastante dividida, al parecer primó la posición de tener confianza en el gobierno, planteada por los dirigentes que son militantes de la Nueva Mayoría, como Ramón Chanqueo (Partido Socialista), Coordinador de la Central Unitaria de Trabajadores de la Mesa del Sector Público Nacional, o Carlos Insunza (Partido Comunista) y José Antonio Pérez Debelli (Partido Socialista), dirigentes nacionales de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales. Hubo cierta oposición por parte de los gremios de la salud, pero fueron posiciones que no repercutieron mayormente. Por su parte, la dirigencia nacional del Colegio de Profesores con Mario Aguilar (Partido Humanista, Frente Amplio) a la cabeza, planteó una escueta declaración, señalando que “si bien es cierto no nos parece la decisión más acertada, en aras de la unidad de la mesa y el actuar conjunto asumimos la decisión tomada”.
No es extraño que los dirigentes sindicales de la Nueva Mayoría hagan un llamado a bajar el paro favoreciendo la posición del gobierno, ya que nos encontramos en un escenario electoral donde el oficialismo peligra su continuidad.
La decisión “por arriba” de bajar la jornada de huelga, generó un malestar por parte de los profesores y trabajadores en general, en el sentido que muestra una señal de debilidad y demasiada condescendencia con el gobierno, y no nos sirve para hacer presión frente a la negociación. Genera indignación, además, lo absurdo de “cambiar el carácter de la movilización”, llamando sólo a una jornada de protesta. ¿Cómo vamos a llevar a cabo acciones de protesta sin llamado a paro? Una muestra más de las irreales medidas de nuestros dirigentes, y de lo desconectados que están de la realidad más cotidiana de los trabajadores.
Una vez más queda clara la política de la Nueva Mayoría en el mundo sindical. También ha quedo claro en el parlamento de corruptos que votó la ley de carrera docente y Desmunicipalización favoreciendo a los sostenedores y anunciando 4 mil despidos. El mal menor no va mas, por eso hoy hay que dar un paso mas allá y plantear la total y completa unidad de todos los trabajadores.
Como Presidenta del Colegio de Profesores Comunal Antofagasta, hago un llamado a no caer en el “derrotismo” que genera el nefasto actuar de los dirigentes nacionales, sino muy por el contrario, el gran llamado es a no rendirnos, a tomar la negociación y la movilización en nuestras manos, a estar alertas e informados, a organizarnos y a organizar a nuestros compañeros y compañeras en nuestros lugares de trabajo. La unidad de las bases ya ha dado muestras de cómo superar los límites que nos ponen los mismos dirigentes que son más serviles al gobierno que ha nosotros: así lo demostró la unidad de los profesores que superaron la dirección de Jaime Gajardo en un gran paro nacional el 2014. Lo denominamos “la rebelión de las bases”.
Hoy por hoy, es necesario llevar esa organización un paso más allá y plantear la total y completa unidad de todos los trabajadores de la educación y del resto de los sectores, sobretodo en el eventual escenario de un gobierno de Piñera, que vendría, por seguro a recortar las ganadas de los trabajadores y a atacar toda articulación dentro del movimiento obrero. Pero esta unidad, tiene que ir de la mano de romper con toda política empresarial y de los partidos de la Nueva Mayoría y la derecha. La unidad tiene que tener objetivos propios y política propia de los y las trabajadoras de la educación.