El gobierno nacional busca acercar a los intendentes peronistas de este sector para debilitar a Massa y dividir los votos del peronismo en la Provincia de Buenos Aires.
Diego Iung @IungDiego
Lunes 19 de septiembre de 2016 11:46
Luego de que la semana pasada el denominado Grupo Fénix, integrado por intendentes como Verónica Magario, Leonardo Nardini o Gustavo Menéndez, se escindiera de este espacio, debido a su rechazo en acercarse al Frente Renovador, tal como venía postulando Martín Insaurralde, ahora este último es tentado para mostrarse cercando a la gobernación de Maria Eugenia Vidal y el gobierno de Mauricio Macri.
Tal es así que hoy el Ministro del Interior, Rogelio Frigerio se mostrará con Insaurralde en la construcción de un colector cloacal en Villa Fiorito. Luego de esto Frigerio también se mostrará con Mariano Cascallares (Almirante Brown) Brown para realizar anuncios relacionados al Plan Nacional de Hábitat.
El objetivo del gobierno es debilitar a Massa como principal rival en la provincia, a la vez que desde el lado de los intendentes pejotistas la apuesta es a poder recibir fondos con los que poder mostrar “gestión” en sus municipios y la posibilidad de presentarse (ya sea desde el espacio de Cambiemos o por separado), mientras que no arriesgan en una apuesta aún indefinida alineándose junto al Frente Renovador.
Juan Manuel Urtubey por su parte responde a una lógica similar: mientras que busca ir armando su propio espacio de renovación peronista de la mano de Julián Dominguez en la provincia de Buenos aires y lejos de Sergio Massa, mantiene una buena relación con el gobierno de Cambiemos.
El que no tardó en acomodarse es el histórico “Barón” de José C. Paz, Mario Ishii, quién de ser uno de los “incondicionales” del kirchnerismo en la provincia ya se apura a salir en fotos con el intendente de Vicente López y precandidato a senador por Cambiemos, Jorge Macri.
Este escenario de profundizarse aparece como ideal para el macrismo: un peronismo dividido entre un sector mas abiertamente kirchnerista, el espacio de Massa y un sector más ligado a Cambiemos y propio de los gobernadores.
De cualquier manera, aún es temprano para determinar como cerrarán las internas en el peronismo. Si bien el escenario electoral del año que viene está cada vez más cerca y todos quieren jugar, falta correr mucha agua por abajo del puente, más en un año donde el llamado segundo semestre nunca llegó y pronto empezarán a regir (otras vez y van) los aumentos en las tarifas del gas, luego de la farsa de las audiencias públicas.