Tras la renuncia de Gabriel Silber, diputado de Democracia Cristiana, como candidato a la presidencia de la Cámara de Diputados, se generó una fuerte división dentro del partido de centro debido a la falta de consenso para encontrar a un reemplazante para la presidencia de la cámara.
Viernes 15 de marzo de 2019
El pasado martes 13 de marzo, Gabriel Silber junto a distintos miembro del partido recibieron vía correo electrónico una denuncia anónima la cual lo responsabilizaba de ejercer violencia intrafamiliar. Ante este hecho es que el diputado junto a su esposa Cristina Orellana, se dirigieron directamente a tribunales para dejar una denuncia sobre el caso. Y ante esto declaro: “yo opté por la vía judicial y de los tribunales. Vamos a llegar hasta el fondo. Yo voy a perseguir y buscar la verdad para saber quiénes son los responsables detrás de esta operación”.
En este sentido y ante lo polémico del caso es que Silber decidió abandonar su candidatura a la presidencia de la Cámara de Diputado, argumentando: “La política a veces es con llorar. Tiene momentos duros y deleznables como el que vivo, pero también tiene una intensidad y una capacidad transformadora de generar cambios a la sociedad que me seguirá apasionado siempre”. Dejando en claro además que no descarta postular nuevamente a la presidencia el 2020.
Ante esto es que se abrió el debate dentro del conglomerado en torno a quien debe ser el reemplazante de Silber, provocando una fuerte división dentro de la DC, entre el ala más conservadora y la progresiva.
Por lo que se acordó definir una votación para este lunes 18 de marzo a las 15 horas, donde definirán el candidato a la presidencia, donde se espera que el diputado Iván Flores, por parte del ala conservadora, dispute el cargo con Víctor Torres, por parte del ala progresista.
Pero esto no es nada seguro, debido a que Torres puso en duda su participación en la votación interna, producto de que el acuerdo administrativo original se trataba de que del diputado Torres postulara el 2020 correspondiéndole a Silber disputar el cargo el 2019. Por lo que se estaría desconociendo el acuerdo original.
En este sentido, Víctor Torres declaró: “Muchos de nosotros entendíamos que existía un acuerdo que cubría los dos años en que la DC tenía que presidir la Cámara. No obstante, luego de la situación que ocurre con el diputado Silber, varios han planteado que eso implica un cambio de escenario y que, por lo tanto, se requiere rebarajar o plantear la posibilidad de abrir a una competencia su reemplazo (…) hoy me voy reflexionando de esta situación, tengo de aquí al lunes para poder evaluar si efectivamente me presento a esta elección”.
Por otro lado, el candidato Flores, del sector más conservador de la DC, se define, por los propios parlamentarios del conglomerado, como el candidato con poca relación con los partidos de izquierda llegando en su momento a alinearse con la derecha, lo que no garantiza una verdadera articulación.
Ante eso se puede observar la división dentro del partido, siendo tal que ante no llegar acuerdo se piensan en otro nombres que son bien visto por la directiva de la DC, como sería la diputada Joanna Pérez y el ex jefe de bancada Matías Walker como carta de consenso.

Sofía Ávila
Estudiante de Derecho de la Universidad de Antofagasta