Por más que Cambiemos, asesorado por Durán Barba, no quiera hablar de economía, la docencia sigue reclamando aumento y mayor presupuesto educativo. Ademys convoca un paro de no inicio este lunes 31.

Marilina Arias Docente CABA Miembro del Consejo Directivo de Ademys

Julieta Azcárate Docente. Redacción de La Izquierda Diario CABA
Domingo 30 de julio de 2017 15:48
En la última mesa salarial convocada por la ministra de educación Soledad Acuña el día 13 de julio, el gobierno porteño ofreció a los docentes un aumento del 21,7%. Es decir, sólo un 1,7% más de lo que había ofrecido en el mes de febrero. Este aumento significa seguir perdiendo poder adquisitivo, e incluso es menor al 24% otorgado en provincia.
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Este ajuste en las condiciones de vida de la docencia, fuerza a muchos a tomar más cargos u horas para poder llegar a fin de mes, empeorando las condiciones de enseñanza. Esto se da en el marco del presupuesto educativo más bajo de la historia de la ciudad, 18,5% del total.
Esto debería ser un escándalo político en medio de las elecciones, sin embargo, son muchos los que tienen las manos sucias. El presupuesto porteño fue sancionado con 34 votos positivos del PRO, de los integrantes del bloque de Confianza Pública que lidera Graciela Ocaña y del bloque Peronista, al cual pertenece María Rosa Muiños, segunda en la lista de Unidad Porteña encabezada por Mariano Recalde. Quizá esto explique la tregua que dio la conducción kirchnerista de UTE a Larreta hasta después de las PASO.
Sin embargo, a semanas de las PASO el gobierno ha decidido no hablar de los grandes problemas que aquejan a la mayoría del pueblo pobre y trabajador, montando circos y shows mediáticos para hablar de todo menos de la realidad que viven millones. Así pretenden evitar hablar del ajuste, de los despidos como en Pepsico tras el cierre de la planta. Sin embrago la carpa montada frente al Congreso y la enorme simpatía con su lucha impide que los medios y el gobierno puedan tapar el sol con la mano. Es que su carpa y su lucha se convirtieron en un enorme ejemplo de organización y lucha contra los despidos, el ajuste y la represión.
Ajuste en la educación pública
El gobierno continúa atacando a la educación pública. En la ciudad más rica de Latinoamérica además de los sueldos a la baja siguen quedando todos los años 11.000 chicos sin vacantes y este invierno más de 50 escuelas no tuvieron calefacción. Larreta va por más, hace unas semanas anunció que traspasaría a los docentes de idiomas de nivel primerio a una Gerencia Operativa. Es decir, que estos docentes pasarían a depender de un organismo que no viene respetando los derechos estatutarios, precarizando su trabajo y abriendo la posibilidad perder la estabilidad laboral.
Desde las supervisiones escolares hasta varios sindicatos docentes afirman que es un avance que luego continuará con otras áreas educativas. Un “plan maestro” para precarizar la educación, a sus docentes y al sistema de conjunto. Se suma a otros ataques como la caducidad del puntaje en la carrera docente y el bastardeo de la formación con el anuncio de “Elegí Enseñar”, hecho a imagen y semejanza del repudiado empleo joven de Mc Donald’s.
Todo esto se suma a las ya conocidas problemáticas con las que convivimos todos los días en las escuelas: docentes taxi o que trabajan dos o tres turnos para vivir, las clases que se pierden porque no hay docentes para cubrir los cargos, el congelamiento salarial de los programas nacionales (FinEs, CAI, etc.) y los innumerables problemas edilicios
¿Pararle la mano Macri o derrotar su plan de ajuste?
El anuncio de la nueva oferta salarial y el cierre de la paritaria en provincia reabrió una herida que no cierra. En las escuelas hay bronca y el balance por la enorme lucha docente de principios de año continúa abierto. Es necesario sacar las lecciones necesarias. La última semana de clases antes del receso hubo un paro convocado por UTE y otros sindicatos docentes. A pesar de la justeza del reclamo muchos vieron insuficiente la medida y la adhesión fue dispar.
Además, hubo descontento en la base por haberse llamado en forma inconsulta sin debate en las escuelas. La conducción de UTE sigue haciendo oídos sordos al reclamo de un plan de lucha contundente y decidido desde las escuelas para ganar. Recién para la próxima semana llamaría a un plenario cerrado, le terminan dando la misma tregua que la CGT al gobierno para terminar su campaña en paz.
Ademys, por su parte, convocó a una asamblea unificada al finalizar la marcha del 11, donde se decidió llamar a un paro de 24 hs para el primer día luego del receso. Un paro más que correcto pero insuficiente a la hora de pensar cómo derrotar el plan de ajuste del macrismo, ya que era necesario hacer una campaña para sumar la adhesión de la base de las escuelas, impulsando mandatos de incluyeran al sector de la docencia que no movilizó el 11.
Las conducciones de los sindicatos nacionales han optado por garantizar la tregua y el plan de ajuste al gobierno. La CGT recién llama a una marcha contra el ajuste y los despidos el 22 de agosto, así el plan de Duran Barba para que nadie hable de economía antes del 13 de agosto encontró sus grandes aliados en la burocracia sindical.
En medio de la tregua las conducciones alineadas con el kichnerismo hacen su aporte a las listas de Unidad Ciudadana con Hugo Yasky en provincia y Carolina Brandariz de UTE en CABA. Su slogan de campaña: Frenarle la mano a Macri y decirle que “Así no vamos bien”. Daniel Filmus, que no se mostró apoyando ninguna de las movilizaciones docentes desde principio de año, ahora aparece en campaña para decirnos que hay que darle un mensaje de advertencia al gobierno le sacándole una "tarjeta amarilla" al presidente con el objetivo de sólo advertirle que “la situación económica es preocupante y golpea la vida cotidiana de los argentinos" ¡Como si no lo supiera!
Los docentes que nos referenciamos en el Frente de Izquierda, junto a nuestros referentes como Myriam Bregman y Nicolás del caño, somos quienes que venimos insistiendo en que el kichnerismo no es alternativa para pelear contra el ajuste, ya lo demostraron durante dos años de tregua y votaciones en el Congreso y la Legislatura.
Somos los mismos que le exigimos a las conducciones sindicales que se pongan a la cabeza de organizar un verdadero plan de lucha para enfrentar el ajuste. En el caso de los docentes de CABA esa responsabilidad es de la conducción de UTE como sindicato mayoritario.
Por eso desde la Marrón oposición en UTE planteamos la necesidad de organizar desde las escuelas asambleas para exigir que el sindicato mayoritario convoque de inmediato a una instancia resolutiva abierta al conjunto de la docencia y los sindicatos. Nosotros no queremos intentar “frenarle un poco la mano a Macri” queremos derrotar su plan de ajuste y para ello necesitamos organizar un verdadero plan de lucha en unidad, en las calles y en conjunto con los estudiantes y las familias de las escuelas que sufren este ajuste a la par nuestro, para que realmente la bronca y el descontento se exprese con fuerza y desde abajo.
Por eso también es importante organizar desde cada escuela la más amplia unidad y solidaridad con los trabajadores y trabajadoras de Pepsico, ellos son hoy la referencia de lucha para los que queremos enfrentar el plan de ajuste del gobierno.